LA PICONERA

LA PICONERA

martes, 30 de noviembre de 2010

FIBONACCI

Mi nombre no viene al caso, pero mi apodo es “Fibonacci” y me apropié de él casi al comienzo de conocer el mundo chateril y las páginas de los blogs. Lo uso muy a menudo y a veces creo, que hasta se ha solapado con el mío propio y no se discernir, si me llamo de una manera u otra..
 
Hoy, que se cumple un mes y medio de tener mi página ¡que orgullo! Me siento muy bien con ella, me ha ayudado bastante a salir de la rutina diaria, es decir; Trabajo, casa, comida, tele, Chat, algo de deporte y las dos horas diarias de lectura de cualquier libro que me pillo en la biblioteca.

lunes, 29 de noviembre de 2010

SOY ASÍ

Mis dedos son como delicados carámbanos, mis extremidades con acropaquia, la adiposis de mi cuerpo y mi amnesia, unido a la falta de no padecer amonorrea.
Mis signos amorfos, estar siempre en anachisis y la falta de analéptico.
Más si le sumamos mi aguda aerofagia, la vista parcial total de un color cerúleo.
Unido a una pequeña afta y padecer una extraña miosis aguda, unido a mis formas andróginas, la falta de bálamo, hacen que tenga que extremar y hacer una anamesis.
La banalgia y la bradicinesia, se agudiza y mi cacosmia me impide creer en mi calomania.
Y eso no es todo, la carosis que de vez en cuando me llega, hace que se incremente mi casmodia.

sábado, 27 de noviembre de 2010

MI VIDA

Nació entre marañas de hierbajos y malas hierbas, cuando en brazos de su madre su cabeza asomaba entre las toallas que la abrigaba, me dije para mí, que eras una rosa en flor.

Presentí que esa niña sería la más bonita y así fue como pasó.

Su entorno malo se iba alejando, para dejar paso a lo más hermoso que he observado.
Crecieron sus hojas, el capullo surgió y este poco a poco se abrió, para dejar paso a lo más sublime de la creación.
En todo aquello que su vista posaba, cautivaba por su resplandor y era la más envidiada de su alrededor.

jueves, 25 de noviembre de 2010

SEXO O AMOR

Hacer el amor o sexo, ¿qué prefieres? ¿Y qué diferencia hay entre las dos maneras, si es que las hay?

Voy a tratar de desgranarlas bajo mi punto de vista.

Hacer el sexo segun las mujeres y los afines a ellas, es un acto sencillo que realizan los animales (por supuesto entramos algunos hombres en lo de animales) y que se trata de introducir un falo erectus en la cavidad sexual de la hembra para fecundarlas y asegurar la continuidad de la especie y otras formas de descargar las feromonas acumuladas. Hacer el sexo, está defenestrado por la mayoría de las féminas. ¡No para todas por suerte para el hombre!

“Hacer el amor” palabra mágica para las mujeres, el acto en si, se realiza de igual modo que para fecundar, falo erectus se introduce en la vagina de la mujer, con la única diferencia, de que este acto en si, lleva implícito otra parafernalia, y ya no se trata de reproducción, sino el llevar a cabo el romanticismo, los sueños y una esperanza de una vida corta o larga junto a esa misma persona, disfrutando del cuerpo del amado sin otra finalidad que el disfrute mútuo.En realidad, pese a lo viejo que soy, no sé discernir un acto del otro, hacer el amor, según mi modesta opinión es un acto de cariño, y demostración de deseo hacia la otra persona. Y el sexo, bajo mi punto de vista es lo mismo, también lo haces con cariño y sobre todo con ganas.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

UNA CHICA ESPECIAL IV


…….Han pasado tres meses desde que conocí a Sandra, todo en este tiempo ha sido fantástico, cada día que pasa estamos mejor, nos conocemos y nos sentimos a gusto en todos los aspectos, aunque no hemos llegado a vivir juntos, quiero pedirle que se venga a vivir conmigo, ya se lo he comentado y ella está indecisa, pero aceptara lo sé.

Desde que la conozco he dejado mis flirteos, no los necesito, todo lo que quiero lo encuentro en ella, tanto a la amante, como a la amiga, a la desfachatez, como al romanticismo, es una mujer que me llena en todos los aspecto y puedo decir que estoy enamorado de ella.

He quedado en media hora, nos vamos a comer fuera y estoy nervioso, no se que ponerme, (parezco una colegiala) aún me impone cuando la veo, cuando la tengo entre mis brazos, es como si fuera la primera vez, la deseo, nunca me había enamorado.

Muchas veces cuando dormimos, me despierto y la veo a mi lado, me encanta verla ahí, dulcemente dormida, tranquila, quiero protegerla, no hay un instante que no piense en ella, en rememorar cada instante que he pasado desde que la conocí, me siento feliz.

 

Ya es la hora, tengo que recogerla y quiero verla, como sale radiante de su casa, con esa sonrisa que ilumina toda mi vida y quiero besarla, abrazarla, cogerla de la mano y pasear juntos.

martes, 23 de noviembre de 2010

UNA CHICA ESPECIAL III

….Continua por favor.

-Vale, pues cuando abrí la puerta de golpe, esperando encontrar a algún ladrón dentro, cuál fue mi sorpresa, que en mi cama de matrimonio que aún no habíamos estrenado, (ya que queríamos hacerlo una vez estuviéramos casados) estaba mi novio con otro hombre desnudos y él encima del otro.


Me quedé perpleja, no sabía que hacer, el se quedó pasmado, yo cogí y tiré el cuchillo a la cama y salí corriendo.
Lo siguiente que recuerdo, era que fui a casa de mis padres y se lo conté todo a ellos, mi padre quería ir a darle una lección y lo retuvimos entre mi madre y yo.

lunes, 22 de noviembre de 2010

UNA CHICA ESPECIAL II


¡Dios! no esperaba que salieras desnuda.


¿Te gusto?

Si, tienes un cuerpo maravilloso.

Vamos a la cama anda, desnúdate tú tambien.

Me has dejado sin palabras. Pausa, pausa, pausa, pausa, pausa, y muchas pausas.

Sigue, no pares.

 Calla.

 Así, siiii, siiii ya, yaaaaa.

 Pausa, pausa, pausa.

Espera, voy a por un vaso de agua.

 Trae otro para mí,  para ser hombre tienes un culito muy hermoso.

¿te gusta? jajajaja.

Me ha encantado.

 Vuelvo en seguida.

 No tardes. Voy al cuarto de baño, mientras tanto.

 Sí,no te preocupes cielo, la noche es larga y no te espera nadie

sábado, 20 de noviembre de 2010

UNACHICA ESPECIAL

Sábado noche, local de copas, como siempre ritual de fin de semana, bebida y cigarrillo en la mano.


Diviso a mi presa,morena sobre cuarenta años, media melena, mediana estatura, proporcionada, no es una belleza, pero tiene algo que atrae, quizás su lánguida mirada y la tristeza marcada en su rostro.

La observo y estudio desde el otro lado de la barra, no levanta la cabeza ni la dirige para ningún sitio y ni tan siquiera estoy seguro que oiga a su amiga. ¡está como en otro mundo!
Me saludan varias conocidas, les dedico unas sonrisas, algún cachete en el trasero y algún que otro beso, si la cosa no transcurre bien a lo largo de la noche, tendré tiempo de quedar con alguna de ellas.

viernes, 19 de noviembre de 2010

MI CARTA Y LA TUYA



 Querida mía:

Contemplando desde mi balcón las estrellas, te escribo estas cuatro letras donde va envuelto todo el amor que siento por ti.

Me siento bien cuando estoy contigo, ya que constantemente estás en mis pensamientos y aunque ha pasado mucho tiempo desde tu marcha, para mí es como si fuera hoy, pues nunca te has ido de mi corazón.

Ahora estoy solo, no he podido retomar de nuevo otro amor, no me siento con fuerzas para amar a otra mujer después de haberte conocido, tú y yo sabíamos que lo nuestro era un imposible y así nos lo tomamos, viviendo cada instante como si fuera la última vez.

¿Recuerda querida las veces que hablamos de cuando nos fuéramos a separar? nos reíamos y cada uno de nosotros pensábamos que el tiempo y la distancia haría olvidarnos el uno del otro, no ha sido así, ¡yo te sigo recordando y amando! no sé por tu parte como te sientes, si aún me recuerdas y hechas de menos el amor que llegamos a profesarnos

¡Yo! no hay día que mis recuerdos no los invada tú, con esa frescura de mujer risueña y dulce que por una circunstancia no esperada vino a mi encuentro para darme a conocer que el amor SI EXISTE.

Mantengo intactos tus recuerdos, siento en las largas noches de insomnio tu cuerpo junto al mío y como tus manos me acarician, tus labios posarse dulcemente en los míos y un escalofrío me recorre desde la espina dorsal hasta la punta del pie, te anhelo y te deseo junto a mí.

Quiero decirte que le doy gracias al Señor por cada minuto que has pasado a mi lado, por que tú me has cambiado, me has enseñado a saber lo que es un beso de amor, lo que es desear a una mujer, y a saber lo que es amar.

Deseando que esta carta nunca llegue a manos de quien tu y yo sabemos, me he atrevido a escribirte a ese apartado de correos que tú me distes, esperando que todavía exista y puedas aunque sea por este medio, saber lo que te hecho de menos.

Hoy y siempre aquí estaré para ti, no lo olvides corazón, si alguna vez me necesitas, no lo dudes, ven a mí.

Hasta siempre mi amor.
YO TAMBIEN TE RECUERDO

Hola mi amor:

Me pongo a escribirte en contestación a tu carta recibida en el día de hoy, carta que por cierto no esperaba.

La he leído mil veces y me la he aprendido de memoria, no sabes lo que me he alegrado de tener noticias tuyas, cuando esta mañana he ido a mi apartado de correos de la empresa y he visto una carta procedente de tu país dirigida a mí, el corazón me dio un vuelco y rápidamente me metí en el baño a leerla con gran entusiasmo.

Por una parte me alegro muchísimo de que te acuerdes de mí y que me eches de menos, lo mismo me pasa a mí contigo, no te quito de mi cabeza desde que volví, la vida ya no es igual, todo contigo fue maravilloso, la pena que el tiempo se acabara y tuviera que regresar.

Ahora mi vida continúa, pero ya no es lo mismo, tengo asumido que es muy difícil que nos podamos volver a encontrar de nuevo, se tendrían que dar muchas circunstancias, como por ejemplo que tu vinieras a mi país de vacaciones o que mi jefe me volviera a enviar a España en representación de la empresa.

Mi día a día sigue ligada a mi marido y mis hijos, aunque como tú sabes y te lo vuelvo a repetir, compartimos cama, pero no así el acto sexual por los problemas de la enfermedad que el padece, yo a él lo he querido y le sigo queriendo, pero no de la misma forma que te amo a ti y te seguiré amando, fueron pocos días contigo, pero los suficientes para saber lo que siento y todo lo que me has despertado, él siempre se ha portado muy bien conmigo, mis hijos adoran a su padre, la separación con él es imposible y además no lo deseo.

A veces lo miro y sé que él adivina algo, no es de extrañar que en sueños se me halla escapado tu nombre o parte de los sentimientos que me produjiste, muchas noches al pensar en tus besos y abrazos se me eriza la piel y me remuevo inquieta en la cama e inconscientemente me aprieto contra él, me acoge agradecido e intenta por todos los medios calmar mi ansiedad que a veces lo consigue con sus manos, no sospechando que quien me produce ese ardor, eres tú.

Quiero pedirte un favor, que salgas y conozcas otras mujeres, el tiempo acabara seguro por borrarme de tu memoria con gran pesar mío, pero es lo que deseo en estos momentos, no quiero que sufras, sé feliz y no dejes de escribirme cuando quieras.

Esta carta y si algunas más me llegan, serán mi tesoro y las guardare tanto en mi corazón, como en el lugar más seguro de la tierra, para que ellas sean solamente parte de ti y de mí.

Siempre tuya; tu amiga de allén de los mares, un beso y me gustaría seguir sabiendo de ti, si a ti te place.

Hasta siempre mi amor.

jueves, 18 de noviembre de 2010

CORAZON MIO




Ojos asombrosos como los tuyos Damita,
Damita divina que haces trizas mi mirar,
mirar ser tuyo y hasta tu fondo llegar,
llegar a donde nadie jamás en la vida.

Vida que junto a ti quisiera pasar,
pasar de hurtadillas y poderme quedar,
quedar en tu vida y jamás abandonar,
abandonar hábitos y no dejarte de amar.

Amar a cada instante tu bello despertar
despertar al sexo que yo te quiero enseñar,
enseñar hacerte mía y conmigo disfrutar,
disfrutar tu cuerpo que pusiste en mi caminar.

Caminar ambos entre deseos y lujurias,
lujurias que te cambiará en mujer fatal,
fatal si algún día tu si eres igual.
igual de celosa como todas las demás.

Demás amores baldíos que atrás dejé,
deje mujeres por no aplicar saber,
saber que enseñe con gran placer
placer hasta obtener y nunca renuncié.

Renuncié a enseñanzas cuando te vislumbré,
vislumbré lo que conmigo podías aprender,
aprender lo mas hermoso de tu amanecer,
amanecer contigo es lo que mas deseé.

Deseé que abandonaras tu vida matrimonial,
Matrimonial que llevas años sin apenas avivar,
avivar ese cuerpo sin aprovechar,y
aprovechar amarte sin rumbo ni final.


OTRO
 Blancas sabanas, testigo de nuestra pasión
encuentros vedados en triste habitación
dos cuerpos enamorados henchidos de ilusión
descubriendo secretos y entregados con devoción.

Labios ardientes buscando el ardor
explorando sin limites y sin pudor
deslizando manos por todo alrededor
disfrutando los cuerpos con esplendor.

Toda mojada ya no puedes esperar
susurrando con ansia solicita aguijón insertar
suavemente se introduce inquiriendo disfrutar
frenéticos aullidos comienzan aflorar.

Ritmo cadencioso comienza a redoblar
cada vez mas intenso no puedes esperar
aprietas fuerte y comienzas a aliviar
fluidos hermosos se entremezclan al manar.

Reposo absoluto y agitada respiración
besos entrecortados de satisfacción
de este amor escondido de efusión
miedo y desencanto a la separación.

Si tú quisieras soñar con mis besos,
sentir el ardor de mis labios,
y fiel al candor de mis deseos
tomando todo el amor que desprendo.
Si quisieras desnudar tu cuerpo
entregarte toda a mis anhelos
recibir el ímpetu de mis arrebatos
al hacerte mía por completo.

Si tú quisieras ser mi esposa ahora
compartir la satisfacción de la felicidad
entonces querida mía, deja ya
los sueños y conviérteme en realidad

miércoles, 17 de noviembre de 2010

GENIO Y FIGURA

Como buen Virgo, soy un hombre metódico y de costumbres.

Es decir, que si diariamente tengo algo que hacer, lo hago en casa como mandan los cánones, además no me gusta salir de mis hábitos, como normalmente se dice “¡como en casa, en ningún sitio!” me estoy refiriendo por si no se percatan a las deposiciones. Que por costumbre hago cada día al levantarme, sea la hora que sea, y después de haberme tomado mi consabido café.

Al menos para mí, no hay un placer más intenso que fumarme un cigarrillo sentado en mi taza contemplando cualquier cosa, leyendo algo que me llevo para pasar el rato y si se me olvida siempre me queda la composición del champú.
Pero hete aquí, que hace pocos días con las prisas para no llegar tarde a una cita, "con una mujer por supuesto" tomé mi café y salí corriendo ¡se puede hundir el mundo, pero yo sin mi café no salgo de casa! y no me dirigí como es habitual a mi santuario mañanero.
¡Así que cogí las de Villadiego. (Tengo que mirar porqué lo de Villadiego y donde está).

Llegué a la cita puntual, (a una dama nunca se le debe hacer esperar, es de mal efecto), allí nos encontramos, que por supuesto llegó cinco minutos tardes (es ley de vida de ellas ) a la cafetería que está de moda en la capi en caso de ligue, las apariencias cuentan, pedimos unos cafés, yo solo y ella cortado descafeinado con sacarina, que ellas son muy finas siempre en las primeras citas, para demostrar que son sanas y que se cuidan, aunque a mi cita le sobraban algunos kilillos, pero ese es otro tema y yo no miro esas cosas cuando trato de ligar.
Charla que te charla, mi encanto sale a relucir a raudales por supuesto, le noto que está muy animada, ¿Cuándo se habrá visto con un hombre como yo? que la mire a los ojos, que de vez en cuando con gran naturalidad le meta el pelo por detrás de las orejas, que le diga que ojos más profundos, intensos y más tristes a la vez, pero con mucho que decir y me lo dicen todo, jajajaj se ruboriza.

La miro y la escucho sin oír lo que me dice, yo la observo como una nueva presa de unos días nada más, de pronto mi estomago empieza a producirme un cosquilleo y a retorcerse con las tripas dando por saco y de vez en cuando algún sonido gutural saliendo del mismo.

El café me esta haciendo efecto, no estoy acostumbrado a esos aguachí ris que te ponen por ahí.

Ya no estoy pendiente de ella, sino más bien a que me estoy inquietando en el asiento, me están dando escalofríos, sudor e incluso mareo, al final decido decirle la verdad, que me ha sentado mal el café y que es necesario que vaya al aseo antes que me lo haga encima.

Mi nueva amiga lo entiende y lo comprende, ella se confiesa para tener mas intimidad entre los dos, que es muy estreñida y le cuesta, ante tanta sinceridad sé que no se me escapará por hoy, mañana ya se verá.

Así que raudamente me dirigí al WC de la cafetería, sin darme casi tiempo a bajarme los pantalones, ya que el cinturón se me había enganchado y los retortijones me tenían acojonado, ya que como haga un mal movimiento mis pantalones guapos para el ligue, serán pasto de la descomposición del café, me siento en la taza y fue una explosión de alivio (diarrea).

Con mis pantalones guapos caídos estos por los tobillos, el cigarro que me he encendido después del alivio, me veo allí, en un lugar extraño para mí en esos menesteres, sin nada que leer, todo impoluto como corresponde a un lugar de esa categoría.

Ahora, con mis cincuenta y poco años a cuestas, ligando como los últimos años, sentado ahí, me acuerdo de esos tiempos de los Waters públicos donde cada uno ponía una frase en la puerta, para escarnio de quien se viera reflejado en ella, o simplemente para hacer constar que este o aquel habían pasado por allí.

Frases como: “te quiero vero”, “por aquí pasé yo”, “aquí senté mi real trasero”, “si quieres conocerme, llámame” y el conocido dicho "en este mundo de mierda, de cagar nadie se escapa: caga el rico, caga el rey, caga el obispo y el Papa y alguna que otra poesía escatológica.

¡Como pasa el tiempo! ya no es lo de antes, todo cambia y yo aún ligando, aunque esto ya no se llama ligar, atrás quedaron esos días que había que poner toda la carne en el asador para llevártela a la cama, ahora ya no sé si el que liga soy yo, o me ligan a mí, o simplemente me quieren llevar a la cama y como buen español, me creo el ligón... ¡el no va más!

Salgo de mi cubil y allí me la encuentro, esperándome ansiosa, estará pensando... ahora le meteré una buena ducha en mi casa y lo haré mío, yo me dejaré hacer por supuesto, le daremos el gusto, y la dejaremos que piense que me ha ligado, yo sigo siendo “Fibo” y no hay que dejar nada a un lado, ya vendrán tiempos peores.

SUEÑOS


Si tú quisieras soñar con mis besos,
sentir el ardor de mis labios,
y fiel al candor de mis deseos
tomando todo el amor que desprendo.
Si quisieras desnudar tu cuerpo
entregarte toda a mis anhelos
recibir el ímpetu de mi arrebato
al hacerte mía por completo.
Si tú quisieras ser mi esposa ahora
compartir la satisfacción de la felicidad
entonces querida mía, deja ya
los sueños y conviérteme en realidad

OTRO

Un día más mi paseo matutino,
el fresco rocío acaricia mi rostro,
cierro los ojos mientras te pienso,
agarrada a mi mano, te siento.

Quedaron lejos esos paseos contigo,
otro será hoy, el compañero
que te hablara al oído,
susurrando palabras de idilio.
Amarga desgracia por haberte perdido,
como decirte lo que siento,
si antes no supe decirlo, y
nunca te lo había dicho.
No supe retenerte, ¡te has ido!
Solo me queda el espejismo
de tu recuerdo paseando conmigo,
por este paraje que era tuyo y mío.





martes, 16 de noviembre de 2010

SI..SOY CULPABLE


Hoy tengo que confesar algo que me atormenta hace una semana exactamente y de esta forma no puedo continuar viviendo, lo llevo guardado desde ese maldito día, sintiendo una culpabilidad tan grande, que es como si tuviera un aguijón en el corazón y me estuviera matando por dentro lentamente.
Todo comenzó después de haber tomado unas copas con esa familia (perdón que no haga constar la familia, ella no tiene culpa de nada) ellos me aconsejaron que no tomara el coche esa noche, no estaba en condiciones de conducir, además unido a las inclemencias del tiempo, con una fina lluvia que caía constantemente y una niebla pertinaz que apenas dejaba ver la carretera, no era aconsejable que saliera de viaje.

Pero obcecado en que a la mañana siguiente tenía una reunión importante para el negocio que regento y mi confianza ciega en mis dotes como conductor, hicieron que desoyera las advertencias de mis amistades y tomé rumbo a la ciudad que distaba a pocos kilómetros.
En el momento que me puse en marcha, comprendí que el viaje de vuelta sería un infierno, ya que los reflejos no eran los óptimos y la visibilidad mínima, pero mi orgullo maldito no me hizo recapacitar y posponer el viaje.

  Apenas llevaba diez minutos de marcha, la niebla no me dejaba ver con claridad el asfalto, solo me guiaba por las rayas que delimitaban la calzada, cuando de pronto algo se cruzó delante del vehículo impactando con la parte delantera de este, sentí un golpe terrible, y mi auto pasó por encima de lo que fuera que se hubiera cruzado ante él.

Mi primera reacción, fue mirar por el retrovisor pero a causa de la mala visibilidad no observé nada, por lo que detuve el auto y al bajar de este, vi el cuerpo tumbado en el asfalto, mi mente se percató que no había señales de nadie más en la carretera, tuve un momento de duda de lo que hacer, si continuar viaje o tratar de ver lo que había atropellado, tomé la decisión más cobarde, me introduje de nuevo en el vehículo y salí huyendo del lugar.
No había recorrido ni un kilómetro y mi conciencia no me dejaba tranquilo, por lo que decidí dar media vuelta y volver al lugar de los hechos.
Una vez en el lugar, observé gran cantidad de sangre y un cuerpo inerte en la calzada, una vez comprobado que no tenía vida, decidí coger una manta que siempre llevo en el maletero, la extendí en el suelo y coloqué el cuerpo en ella, seguidamente lo introduje en el coche. Con la lluvia que caía incesante traté de borrar cualquier huella que pudiera delatar ese trágico accidente.

 Me sentía desfallecer, mi corazón estaba desbocado, un gran dolor me acompañaba, las lágrimas brotaron sin consuelo, estaba derrotado, quería morirme, no sabía que hacer, tenía su mirada clavada en la mía, gritaba en silencio y me maldecía por no haberme quedado en casa de esos amigos.

Sabia que tenía que dar parte del hecho a la autoridad, pero tuve miedo de las consecuencias y cobardemente renuncie y traté de ocultar el hecho, así que seguidamente, puse el vehículo en marcha dirigiéndome a mi casa, una vez allí, cogí un pico y una pala y en el jardín que tengo en la parte trasera de la vivienda, hice un hoyo bien profundo e introduje el cuerpo, no sin antes de hacerle una foto al cadáver y mirar si llevaba algo que delatara su procedencia o identidad.

Con gran esmero disimulé cualquier rastro que pudiera haber dejado, oré una plegaria por él y allí lo dejé con gran dolor.

A la mañana siguiente sin apenas dormir, me duché y me fui a la reunión que tenía, mi mente no olvidaba lo que había ocurrido y lo que yo había hecho, estaba como ausente, mis compañeros y mi socio de la clínica veterinaria se miraban extrañados, ya que el tema de que se trataba la reunión que tanto había esperado y que me apasionaba, apenas atendiera a las explicaciones que me estaban dando.

  Por lo que sin poder aguantar más, dejé la reunión, pidiendo que me perdonaran y regresé de nuevo a casa, desenterré el cadáver y lo examine más detenidamente, por si se me hubiera escapado algún detalle que pudiera llegar a identificarlo, solo encontré una plaquita con el nombre de “Pascal”.

  Hoy quiero confesar mi crimen, me declaro culpable de este horrendo hecho y no descansaré hasta dar con sus dueños, Pascal desgraciadamente se habría escapado de su refugio para ir en busca de alguna dama que estuviera en celos.

Te pido perdón a ti, un gato llamado “Pascal”.

ADIOS AMIGO


Hoy me ha dejado un amigo, un compañero infatigable, alguien que llegó a ser muy importante para mi.

Le conocí hace doce años, cuando se puso frente a mi lo miré maravillado, con su porte, su frescura, en esos momentos me dije, " tú serás mi fiel compañero", sé que nunca me fallarás, estarás conmigo en los pequeños y grandes acontecimientos de mi vida.

Así ha sido desde que te abrí mis brazos y tú me correspondiste de igual manera, has sido mi cómplice fiel, guardián de mis aventuras amorosas, de mis largas parrafadas mientras caminábamos juntos, has compartido mis alegrías y tristezas, ha sido un compañero ideal en los viajes, has sido todo eso: Un amigo.

Hoy he llorado, no he podido asistir a tu sepelio, no quería verte ni imaginarte ahí, solo, triste y yo impotente por no poder hacer nada por ayudarte, tan solo desde la distancia y con lágrimas en los ojos he visto como te llevaban a tu lugar de descanso sin miramientos y acompañamientos, tan solo por la desidia de quien te portaba al lugar que te corresponde.

Aún así, te imagino ahí, valiente, altanero, presumido y sin un ápice de derrota, ya que un guerrero como tú, que has luchado hasta el final sin desfallecer, has ganado tu última batalla sin saberlo.

Ya no volverás a ser mi compañero infatigable que en estos años hemos sido.

¿Recuerdas, cuando conocí a esa mujer que tú y yo solo sabemos? las veces que la compartidos juntos, las veces que la besé en tu presencia, las veces que le hice el amor. ¿Lo recuerdas amigo?

¿Recuerdas esos viajes a través de carreteras polvorientas, autovías y autopistas, visitando esos lugares que tanto nos han maravillado, lugares inimaginables que no sabia que existían? gracias a ti, los he conocido.

Cuantas horas echando un cigarrillo junto a ti, aceptándolo tu sin pestañear, sabiendo el daño que te hacía y tú sin un reproche, hoy me arrepiento de eso.

Las de veces que hemos oídos los dos solos, la música que a mi me gustaba, guardando y respetando mi silencio.

Cuantas veces he dormido en tu regazo, sin apenas prestar atención a lo que ocurría en el exterior, porque tú estabas conmigo.

Hoy me has dejado sin previo aviso, nunca diste señales de enfermedad, todo lo tuyo era vitalidad, me has pillado desprevenido, has perdido tu última batalla sin un suspiro ni queja, tal como llegaste a mi vida, te has ido.

Hoy, desde este lugar en que observo tu último viaje, solo me queda de ti, las llaves y la documentación, que siempre permanecerán conmigo.

Gracias viejo coche por haber sido mi amigo.

Mañana tal vez otro ocupara tu lugar, será más bello, más moderno, con mas prestaciones, tendrá seguramente otro color, pero ese, no será como tú.

Hasta siempre mi viejo coche, mi amigo.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

HOMENAJE A UN COMPAÑERO


Afligido y compungido así estoy hoy por tí.
Recuerdo el día que por primera vez te ví.
Hermoso, con un color especial así te conocí
te escogí y me dije ¡tú serás para mí!

En este espacio del tiempo me has servido.
Has sido admirado, fascinado, venerado, besado y tocado.
Me has traído la buena suerte, cómplice mío.
Compañero infatigable de mis lances, y mi amuleto.

Llegaste a ser imprescindible, sin tí no había aventuras.
Cuando tu estabas ausente y otro compañero me buscaba
ese día era anodino, no tenia esa concreta descarga.

Mis movimientos nerviosos denotaban que tu no estabas.
Me encontraba desnudo, todo danzaba
Era como si algo me faltara, no era conquistador
te reservaba los mejores momentos, era tu patrocinador
Cuando te presentaba, en todo lucía, con tu esplendor.

Hoy después de nueve años, jubilarte quiero yo
Ya es imposible llevarte, el color ha degenerado
la elasticidad también, te vas cayendo por minutos
y en alguna ocasión, en apuros me has llevado.

Hoy como homenaje de decenas de amoríos juntos
Por haber resguardado mis partes por tanto tiempo
Por haber sido amigo fiel y testigo mudo
Te haré un lavado y el mejor almidonado.

Presidirás mi habitación en un lugar privilegiado
Donde sirvas de enseñanzas para el no iniciado
Sigas siendo testigo callado de todo mi dinamismo
Acabando la faena, te sientas glorioso y satisfecho.

Gracias calzoncillos míos, de color rojo y cuadros blancos
Siempre te estaré agradecido.

martes, 9 de noviembre de 2010

EN RECUERDO A ELISA

Mañana hace cinco años que nos dejó y parece que fué ayer.

Aún recuerdo su rostro alegre, su risa fácil, sus palabras dulces, sus ilusiones, sus ganas de vivir... la añoro.

Nuestro hijo me recuerda a ti, ¡son cincos años ya! a veces pregunta cuando vendrás, y yo le digo que no te has ido, permaneces aquí con nosotros, el mira a un lado y al otro… no la veo papi responde; mírate en el corazón, ahí está, la tenemos, ella cuida de nosotros.

http://www.youtube.com/watch?v=urYyH05f4_k

Cuando te duermes te besa, te habla, vela por tus sueños. Papi siempre me dices lo mismo, pero mami nunca está, miro a mi hijo, le abrazo, se me caen las lagrimas, tengo que contenerme.

Lo beso, lo arropo, canto la canción de cuna…duerme, duerme mi niño, que tu mami esta en el cielo, mi niño.

Salgo despacio, apago la luz, entrecierro la puerta.

Otra noche más sin ella, música de Beethoven, la sinfonía inacabada para Elisa, la que le gustaba tanto, cierro los ojos, la evoco, la anhelo, la siento.

Mañana será un día difícil, será la primera vez que llevaré a mi hijo al cementerio, llevará un ramo de rosas rojas para ella, le diré donde está su madre y lo que le ocurrió, ya va siendo hora que lo sepa.

Por mi cabeza pasan los años transcurridos, las ilusiones puestas en nuestra vida en común, lo que ansiábamos poder casarnos, lo que penamos para poder hacerlo, problemas familiares, económicos, pero eso no nos hizo desistir, al final lo conseguimos.

Fueron tres años maravillosos, a pesar de los intentos baldíos por tener hijos, dos abortos, su tristeza cada vez que ocurría, pero siempre eras ella quien me daba ánimos, pero yo sabía que estabas dolida.

Hasta que te quedaste embarazada de nuevo, estabas alegre, todo iba bien, se te veía feliz, sabíamos como se llamaría si era niño y si era niña también, nunca quisimos saber el sexo, hasta que naciera.

Hasta ese día, después de seis meses de embarazo, que todo se precipitó sin avisarnos siquiera, él nació, con dificultades, casi tres meses de incubadora, todo iba bien.

Al cabo de ese tiempo, ya lo teníamos en casa, todo era bello, los tres juntos, pañales, lloros, biberones, risas, baños, era la mujer más feliz, y yo el marido y padre mas contento del mundo.

Al mes de estar con nosotros, quisimos celebrarlo, fuimos de cena, regresamos a casa temprano, te echaste en nuestra cama con él y os quedasteis dormidos, yo me quedé viendo el maldito partido de futbol.

Cuando terminó, me fui a la cama, cogí al niño, lo llevé a su cuna, me pareció que dormía placidamente, le dí un beso y estaba toda fría, me asusté y la llamé para que se tapara, no me contestó, no se movía.

Había fallecido, le diagnosticaron muerte súbita, así se fué como nos dejó.

Un beso con todo nuestro amor Elisa.

lunes, 8 de noviembre de 2010

SI...SOY BISEXUAL

Hola…me llamo Alicia…soy bisexual y quiero contaros como lo descubrí.

Para empezar os diré que soy una mujer de cuarenta años, morena, alta y creo que bien proporcionada, extrovertida y sin tabúes sexuales, no tengo una pareja estable y me gusta practicar el sexo.

Con veinte años, un día decidí dejar mi pueblo y trasladarme a la capital, allí encontré trabajo en el cuerpo de casa de unos prestigiosos abogados de mediana edad, él un hombre atractivo y de carácter amable, ella elegante y de una belleza insultante, ambos muy educados y correctos.
Mis primeras semanas en la capital me resultaron difíciles, no estaba acostumbrada a ese ritmo de vida, mis jefes estaban todo el día fuera de casa y sólo regresaban al anochecer, les preparaba la cena y enseguida se iban al despacho para comentar sus casos. Yo mientras tanto, recogía todo y una vez terminaba me iba a mi habitación para descansar, ver la tele e irme a dormir.

Era una romanticota empedernida, soñaba con el príncipe azul que vendría algún día…se enamoraría de mí y me llevaría a su castillo.

Una noche que no podía dormir, fui a la cocina para tomarme un vaso de leche, las luces estaban apagadas y caminaba de puntillas para no despertar a mis jefes, al pasar por delante de su habitación la puerta estaba entre abierta y una luz tenue iluminaba la misma, me asomé y los vi haciendo el amor, es algo que nunca olvidaré, jamás había visto algo parecido excepto en las pelis, la forma de hacerlo despertó más mi curiosidad para seguir mirando, él con mucho ímpetu y ella dando unos grititos ahogados, luego suavemente él´, se deslizó como las agujas del reloj poniendo su cabeza dentro de su entrepierna, ella con su pene en la boca, jugaban, reían, así durante un buen rato, hasta quedar vencidos.

Me alejé con esa imagen en mi cabeza, excitada y mojada me tumbé en mi cama, me bajé las braguitas y movida por cuanto había visto me toqué hasta que sentí un orgasmo. Mi primera vez, quiero comentaros, que nunca había tenido relaciones sexuales con nadie…es decir…que era virgen.

Las visitas a medianoche a la puerta de la habitación se hicieron un hábito, no había un día que no lo hicieran, para seguidamente masturbarme, tenía siempre en mis retinas a los dos en la cama desnudos.

Como una de tantas noches que los estaba observando con mis dedos entre mis piernas, se dieron la vuelta y dirigiéndose hacia mí, me invitaron a entrar a la habitación, me pillaron desprevenida, me asusté bastante no sabía que hacer, balbuceaba pidiendo perdón, ella se aproximó a mí desnuda como estaba y me cogió de la mano, me llevó a la cama, yo, con una camisa de tirantes y en braguitas, me dijeron que sabían que por las noches los espiaba, a mi se me cayó la cara de vergüenza, quería que me tragase la tierra, la señora me abrazó y me dijo que no pasaba nada, que sabían que les acechaba siempre y les gustaba que los miraran, que esto hacía que se excitaran aún más.

Me sentó y me besó en los labios, yo jamás había besado a nadie, me abrió con su lengua mi boca, jugando con ella en su interior, mientras sus manos acariciaban mis pechos, yo me dejaba hacer, me estaba gustando lo que sentía, estaba totalmente excitada.

Recorría una y otra vez su mano por mi pubis, delicada y suavemente dirigió sus dedos entre mis labios menores, notaba como me iba humedeciendo y excitando al mismo tiempo, recorrió todo mi cuerpo con su lengua, mi cuerpo se estremecía, me abandoné al placer mientras ella no dejaba de lamer mi clítoris, yo jadeaba y ella no paró hasta que bebió de mi fuente. No dejaba de acariciarme dulcemente, introdujo sus dedos dentro de mí…me sacó la camiseta dejando mis pechos al aire y con un oh de admiración hacia ellos empezó a lamerlos y succionarlos como si tratara de desprenderlos. Me sugirió a que hiciera lo mismo con ella y mi boca se hundió en su vulva sumergiéndola en un éxtasis de placer.

Él hasta este momento no había intervenido, solo miraba, se inclinó hacia a mi, besándome dulcemente, para luego continuar con mis pechos, nunca había sentido ese placer, era la primera vez que un hombre me poseía, me metió su pene en mi boca que acaricié con mi lengua hasta llevarlo a una excitación extrema, me abrió de piernas, me introdujo su pene muy despacio, sentí latir su corazón contra el mío hasta el punto que llegué a perder la conciencia, muy despacio, suavemente, sentía como introducía su sexo, fue como una explosión de pequeños orgasmos, no quería que terminara, a su vez ella no paraba de besarme, colocó sus piernas entre mi boca, los tres empezamos a retorcernos hasta quedar exhaustos.

A raíz de ese día…mis deseos eran que llegara la noche y vinieran a invitarme a la cama con ellos…unas veces lo hacia solo con el, otras con ella, disfrutaba de igual manera, me apasionaba la vigorosidad de él y me extasiaba la dulzura de ella.

He tenido parejas, y me gusta practicar el sexo con hombres y mujeres, creo que soy especial.......SI.......SOY BISEXUAL y me encanta.

domingo, 7 de noviembre de 2010

TRAICION

Esta historia, se basa en un hecho verídico que me han relatado y que por mediación de un familiar del protagonista, he tenido acceso a unas cartas que trataré en adelante resumir y ser lo más fiel posible a su contenido, sin dar datos de quien o quienes fueron los protagonistas, aunque es un hecho que pasó ya hace años y muy conocido por los lugareños donde resido actualmente.

Se trata de un matrimonio joven, él 32 años y ella 27 con un hijo de tres años en común. Su profesión era y seguirá siendo aparejador, ella ama de casa y al cuidado del hijo en común, un piso recién comprado con mucho sacrificio, pues ella se quedó embarazada antes de tiempo y tuvieron que unirse en santo matrimonio como se rezaba antiguamente, por el que dirán, antes que la barriga de la mujer fuera muy ostensible a la vista de todos. Aunque era vox pópuli que iba al sagrado sacramento embarazada y todos evitaban nombrar esa eventualidad.

Asumían sus dificultades y salían adelante a trompicones, aunque eso sí, nadie dudaba del amor que se tenían ambos desde pequeños, ya que se conocían desde que iban a la misma escuela.

Era un matrimonio muy bien avenido, pero la crisis económica que asoló España hace unos años fue muy fuerte y se quedó sin empleo, además sus tendencias políticas le alejaban de cualquier oferta pública para acceder a otro trabajo cualificado.

Las deudas les perseguían y se les amontonaban, era poca la ayuda que los padres de ambos les podían ofrecer.

Cada mañana se levantaba con la misma rutina y bien temprano para irse a un bar donde se concentraban los parados y donde los patronos aparecían a ofrecer jornadas de trabajo en el campo o cualquier otro lugar. Un día tras otros, siempre igual y sobre las nueves de la mañana sino conseguía peonada, volvía a casa donde se dedicaba a estudiar hasta bien entrada la madrugada para acceder a alguna oposición.

Su única dicha era su hijo y su mujer a los que amaba más que a nada en el mundo, estaba dispuesto a realizar cualquier trabajo con tal de sacar a su familia a delante, más de una vez se quedaba sin cenar para que pudieran hacerlos ellos, con la concebida frase de “yo no tengo hambre” pero era solo por las penurias que estaban pasando.

Una mañana estando en el bar y habiendo pasado ya los patronos, escuchó la conversación de otro parado, comentando que se iba a Lérida a la temporada de la fruta, que pagaban bien, que las condiciones no eran muy buenas y que para ganar algo de dinero tenían que trabajar muy duro, que duraba sobre dos meses y que valía la pena, ya que así conseguirían traer algo de dinero a casa.

Se informó de cómo eran los tramites y lo que costaría el viaje, seguidamente se fue directamente para su casa y habló con su esposa, explicándole todos los pormenores, ella era reticente a su marcha, decía que no podría resistir su ausencia, lloró, clamó y al final accedió visto la tozudez de su marido y sabiendo interiormente que era la única solución para paliar la economía.

El problema vino para reunir el suficiente dinero y viajar en el tren en tercera clase, pero lo consiguió a base de pedir prestado. Se hizo de una pequeña maleta y con una barra de pan y algo de tocino, se encaminó al pueblo de al lado andando para coger el tren.

La despedida fue muy dura, las lagrimas le desbordaban y le atenazaban, le daba miedo dejar a su mujer y su hijo solos sin su protección, su mujer se agarraba a su cuello impidiéndole marchar e implorándole que no los dejara, ya que no sabría cuando volvería y era la primera vez que se separaban, ella le acompaño en su recorrido de madrugada unos dos kilómetros intentando retenerlo hasta ultima hora.

Una vez en el tren se dejó caer rendido, no sabía si la opción que había elegido era la correcta, no llevaba ni unas dos horas fuera de su casa y ya los echaba de menos, tampoco sabía si lo podría soportar.

El traqueteo del tren en movimiento y las largas noches en velas por las preocupaciones le vencieron, no sin antes pensar si tendría suerte y si encontraría trabajo en ese lugar donde se trasladaba tan lejos de su hogar.

El trayecto en el tren, duró cerca de veinticuatro horas, una vez en la famosa estación de Francia en Barcelona, tuvo que hacer transbordo hasta llegar a Lérida y de ahí, una veces en auto stop y otras andando con las penurias del camino, llegó a la zona de frutales, donde los pageses contrataban a los trabajadores foráneos para la recogida de la manzana, el trayecto lo realizó en tres días aproximadamente.

Nada más llegar le dieron trabajo en una finca muy grande, lo alojaron junto a los demás trabajadores en una casona, donde cada cuál se las apañaba para dormir cómo podía en unos jergones de paja de varias temporadas atrás.

La jornada comenzaba a las seis de la mañana y finalizaba cuando las últimas luces se iban, con una interrupción de una hora para la comida.
Con el poco dinero que le quedaba, tenía lo justo para comprar pan y algo de leche que les vendían los amos, con ese alimento pasaba cada jornada hasta que pudiera cobrar el primer jornal al cabo de una semana.

El trabajo era agotador bajo el fuerte sol que caía en esa estación. Si tenía un percance o caía enfermo y no trabajada esos días, no los cobraba y resultó que a la tercera jornada de trabajo, al subirse a un manzano con una escalera resbaló, y se cayó de la misma, produciéndose un gran daño en un costado, casi no podía respirar del dolor. No pudiendo asistir al médico al no tener dinero para pagar la visita y expuesto a su vez a ser despedido, por lo que a duras penas y con ayuda de otro jornalero, se anudó un trozo de trapo que se encontró por allí y aguantó todo lo que pudo con tal de no dejar de trabajar, siendo inmenso el dolor que soportaba cada vez que tenia que cargar o subir a cualquier árbol.

Su primer jornal resultó de trescientas pesetas, de las cuales 250 se las envió a su mujer y él se quedó con cincuenta, y lo primero que hizo con ese dinero fue, comprar lápiz y una libreta para poder escribir, así como sobre y sellos y el resto para poder subsistir a base de pan y algo más que pudiera conseguir a bajo precio y mucha manzana por comer de la que disponía.

Bajo la luz de un candil, una vez que tuvo la libreta y el lápiz, se puso a escribir una carta a su mujer, no importándole lo cansado y dolorido que se encontraba.

Querida y amada esposa:
Espero que os encontréis bien al recibo de esta, yo bien a Dios gracias.
Hoy te acabo de mandar 250 pesetas, para que podáis ir tirando de momento, sabiendo que yo os seguiré enviando todo lo que pueda, yo me he quedado con 100 pesetas para mi comida y poder comprar algo de aseo.
El patrón nos trata muy bien y posiblemente tengamos trabajo para dos meses, tenemos una casa muy grande y limpia y una cama muy confortable que me ha proporcionado el jefe, todos están muy contentos conmigo y el trabajo no es muy cansado.
Por lo demás, echándote de menos querida mía, anhelo tanto tu ausencia y la de nuestro hijo, realmente es muy duro esto, el no estar con vosotros, el no compartir la cama contigo y sentirte abrazada a mí como hacíamos siempre mientras dormíamos.
Te quiero tanto amor, que daría mi vida por ti, pero este trabajo nos dará al menos un respiro de momento y tú te puedas permitir comer algo mejor al igual que nuestro hijo.
Del dinero que recibas, si es posible, das una parte para ir pagando lo que nos habían prestado para el viaje.
Cuando recibas esta carta, me contestas si ya has recibido el dinero, y me cuentas cosas de ti y de nuestro hijo, así cómo están mis padres y los tuyos.
Por lo demás, se despide este tu esposo y padre que os quiere y os ama con locura.
Y sin más que contar me despido hasta la tuya.

Lleva cerca de un mes trabajando en la fruta, el dolor de la caída aún continúa, las penurias y la fatiga por el trabajo le persiguen, apenas hay camaradería entre los jornaleros, cada uno va a lo suyo, el capataz les aprieta cada día con insultos y llamándoles vagos, pero tiene que aguantar hasta que la temporada acabe, ya queda menos y no sabe qué hará, con las pocas conversaciones que ha entablado con algunos de sus compañeros, le han comentado que la temporada de la vendimia en Francia está a punto de comenzar y se piensan marchar a la misma ya que los franchutes pagan muy bien y en una temporada se puede conseguir un buen dinero para volver a casa, pues les pagan en francos y con el cambio resulta muy rentable.

Aún no ha decidido comunicárselo a su mujer, como fue previsor se trajo el pasaporte que se hizo antes de venir, el problema es que sin contrato le resultará más difícil, tendría que entrar como turista y esperar a que alguien le contrate y siempre expuesto a que lo deporten del país, un compañero, al parecer tiene contrato y está dispuesto a hablar con el patrono y que lo contraten.
Con esos dos meses de fruta y la temporada de vendimia si tiene suerte, podrá salir adelante y pagar lo que debe en el pueblo y aguantar otra temporada hasta que empiece la de la aceituna, esos eran sus planes, pero no sabe cómo se lo tomará su esposa, el estar tanto tiempo alejada de ella, con el consiguiente inconveniente que su mujer se tiene que hacer cargo de todo en su ausencia.
Ha recibido dos cartas de su casa y él ha enviado otras tantas, así como semanalmente les envía el dinero que gana casi en la totalidad.
En la última carta recibida de su esposa, ella le dice que le echa mucho de menos, y que su hijo continuamente pregunta por su papá, que tiene ganas de que pasen estos dos meses y que vuelva pronto a casa. Que ya se las apañaran como puedan, pero él sabe que si vuelve y sin trabajo en el pueblo, la cosa no funcionara bien y que de momento la única salida es esta, aunque tenga que sufrir la separación forzosa de su familia, tiene muy presente que es el sostén de la familia y sólo él debe llevarla adelante, pese a la fatiga que le acarrea todo eso y las condiciones casi infrahumanas a la que se ve sometido, ya que hay mucha mano de obra en espera de ser contratado y no se puede permitir que lo dejen sin trabajar, por lo tanto tiene que aguantar todo esto.

Ha decidido que en cuanto termine esa jornada, le escribirá a su mujer y le contará lo que tiene pensado.


Querida esposa:

Te escribo estas cuatro letras en contestación a la tuya y esperando que al recibo de la misma, te encuentres bien en compañía de nuestro hijo, yo bien, a Dios gracias.
Por tu carta sé que has recibido el último giro que te he enviado y que ya le has pagado todo a quien nos dejó prestado el dinero y que el resto te está ayudando a continuar llevando la casa y los pagos que tienes que realizar.
Yo también os echo de menos y no sabes cuánto amor mío, los días son eternos sin vuestra presencia y solo vuestro recuerdo hace que esta ausencia la pueda soportar.
Por lo demás te digo, que el trabajo como siempre muy bien, el patrón está muy contento conmigo y me trata con mucho respeto, e incluso algún día que otro nos manda comida hecha por su mujer, así que fíjate lo bien tratado que estamos, he tenido suerte a pesar de todo al elegir esta finca y patrón.
Ya apenas queda trabajo y en poco tiempo habremos acabado, tengo dos alternativas, o regresar a casa con vosotros o irme a la vendimia a Francia con unos compañeros estupendos que me han hablado muy bien y que se gana mucho dinero, durando la temporada unos tres meses.
Así que espero tu contestación y juntos decidimos, pero quiero decirte que sería una solución muy buena, aunque estemos separados un tiempo más.
Atentamente se despide tu esposo que te quiere.
Un beso para ti y otro para nuestro hijo.

La temporada de fruta ha terminado, ha decidido marcharse a Francia. Se lo ha comunicado en la última carta, además al final ella ha comprendido que la situación no ha mejorado, que no hay otra cosa, que no tienen otra salida, que tendrán que seguir sacrificándose. Ella le ruega que se cuide y que le escriba tan pronto llegue.

Con dos compañeros que llevan contrato de trabajo, toman camino los tres hacia la frontera de Francia, el primer escoyo que debe salvar es el demostrar que va de turista, llevando el dinero que no ha mandado a su mujer para acreditar que tiene medios para subsistir.

Una vez pasado el control aduanero sin apenas dificultad, se encaminan a la zona de campiña donde espera que lo contraten.

Han tardado dos días en llegar, una vez en el lugar no ha tenido problemas para que le contrataran ya que va con estos dos compañeros, lo contratan sin papeles, el único problema, será que no podrá salir de la finca ni ir al pueblo ya que los gendarmes lo pueden localizar y expulsar inmediatamente sin cobrar ni tan siquiera las peonadas ya realizadas.

El trato con el patrón es muy bueno y sus condiciones son las mismas que los contratados, le quedaban dos puestos por ocupar, uno de cortador y otro de cargador, en la de cargador le pagan un franco más y por eso ha escogido ese puesto de trabajo.

No tendrá problemas con el dinero que tenga que enviar a su esposa ya lo tiene solucionado, el hijo del patrón, se encargará de hacerlos en su nombre. Las condiciones de la vivienda están muy bien e incluso la comida que les proporciona el patrón es muy digna, así que ha tenido mucha suerte.

Querida y amada esposa:

Te escribo estas cuatro letras esperando que a la llegada de esta mía, te encuentres bien en compañía de nuestro hijo, yo bien gracias Dios.
Estoy muy contento, todo me ha ido bien desde que he llegado a Francia, y ahora a trabajar mucho y ganar todo el dinero que pueda, ya que tenemos un extra según el trabajo y horas que haga, te seguiré enviando dinero y a esperar que pase el tiempo y pueda volver a casa con vosotros.
Os añoro, sobre todo a ti mujer, que te amo más que nada en este mundo y te echo tanto de menos que no veo pasar los días como yo quisiera y tenerte de nuevo entre mis brazos y hacerte el amor como tantas veces lo hemos hecho. A veces me quedo dormido soñando en los días que nos quedan que pasar, que todo esto terminará, volveremos a hacer planes juntos, reiremos y lloraremos al compás y te prometo que nunca volveremos a separarnos ni un minuto más, compañera de mi vida, mi amor hecho realidad.

La vendimia está a punto de acabar, posiblemente le queda una semana de trabajo, todo le ha ido muy bien, ha ganado un buen dinero que ha ido enviando a su mujer cada vez que ha cobrado, su patrón le ha prometido un extra cuando acabe la temporada y le ha dicho que el año que viene le mandará un contrato para que venga a trabajarle, ha trabajado muy duro y siempre ha estado dispuesto a lo que los patronos le han solicitado.

Ya tiene ganas de regresar, han sido cerca de siete meses lo que va a estar fuera de su casa, de su mujer, de su hijo y tiene ganas de abrazarlos.

Le ha encargado a un compañero que le compre algún souvenir de la France como recuerdo para llevar.

Mi querida y amada esposa:

Te escribo esta en contestación a la tuya que recibí ayer, esperando que al recibo de esta te encuentres bien, yo bien gracias a Dios.

Ya falta poco mi amor para mi regreso, quizás cuando recibas esta carta ya esté de viaje y llegue junto con ella, es muy larga la ausencia y tengo muchas ganas de ti, ¡cuántas noches te he soñado amor!, no ha habido un momento que no me acuerde de vosotros, la añoranza es lo peor en esta larga separación, no importa lo duro que ha sido el trabajo y la estancia fuera de casa, sino el estar alejado de vosotros.
Mi patrón está muy contento conmigo y posiblemente el año que viene podamos venir los dos con contratos y traernos también a nuestro hijo.
Por hoy me despido y el próximo contacto será estando juntos para siempre.
Un beso amada esposa y otro para nuestro querido hijo.
La temporada finalizó tres días antes de lo previsto, su patrón como le había prometido le pagó el extra y lo despidió con un abrazo, quedando en volver a verse en la próxima campaña.

El patrón se encargó de llevarlo a la estación del tren para su vuelta a España, en un par de días estaría de regreso en casa junto a sus seres queridos.

Su llegada a la ciudad fue ya fuera del horario del autobús que pasaba por su pueblo, por lo cual tendría que pasar la noche en la ciudad y coger el de la mañana siguiente, pero tuvo la suerte de que un camionero había llegado a recoger a un familiar y le propuso que se fuera con ellos.

Sobre las 01,00 de la mañana le dejó el camionero en la puerta de su casa, estando la puerta cerrada y sabiendo que por la parte de atrás podría entrar a ella, quiso darle una sorpresa a su mujer mientras estaba durmiendo.

Saltó una pared que daba al corral y desde allí podía acceder a su casa, una vez dentro, se dirigió a su alcoba sin hacer ruido, pero antes se pasó por la habitación de su hijo, el cuál dormía plácidamente y estaba destapado, no hacia frío, pero sí algo de fresco, lo beso y lo tapó con la sabana, seguidamente se fue directamente a su habitación donde estaba su querida y amada esposa.

¡Abrió la puerta con mucho cuidado y cual fue su sorpresa! su esposa no estaba sola en la cama, estaba acompañada por un hombre y juntos estaban abrazados y dormían, los observó y reconoció al hombre, uno de los solteros del pueblo y muy conocido por él.

En un momento estuvo a punto de explotar, pero se dio la media vuelta, cerró la puerta con cuidado, se fue a la cocina y en ella cayó derrotado, llorando desconsoladamente y totalmente vencido, no sabía qué hacer, a veces le daban ganas de entrar y acabar con los dos, en otra solo con él y en otra con ella, así fueron pasando las horas.

Con una tranquilidad pasmosa, ya cerca de las seis de la mañana, preparó café y rebanadas de pan frito para los tres, sabiendo que no tardarían mucho en levantarse, ya que pronto amanecería.

A las seis y cuarto de la mañana, ya tenía el desayuno en la mesa, no había tomado nada en toda la noche esperando que se levantaran.

La primera que apareció por la cocina fue su mujer, desnuda, la cual se sorprendió al verlo allí y pegó un grito descomunal, y al ruido apareció su acompañante en calzoncillos corriendo en la cocina preguntando que le pasaba, quedando al mismo tiempo parado y atónito.

El con una escopeta de dos cañones de caza, sólo les solicitó que se sentaran a la mesa y se pusieran a desayunar sin rechistar y que hablaran de lo que quisieran, como si él no estuviera allí, y lo hicieran cómo siempre lo habrían hecho desde que estaban juntos, pero tenían que comer y beber todo lo que les había preparado, mientras él estaba sentado y apuntándolos sin abrir la boca.

La pareja de amantes sudaban la gota gorda, ella le pedía perdón y que le perdonara, que no había podido resistir tanto tiempo el estar sola, desamparada, que las dudas la angustiaban, que siempre pensó que él nunca volvería. el amante, suplicaba que quería marcharse de la casa, que había sido ella la que se le había insinuado, él les dejaba hablar, se reprochaban de cómo había sido y el tiempo que llevaban juntos, llevando ambos más de tres meses viéndose cada noche.

A trancas y barrancas, con gimoteos y reproches se tomaron las rebanadas de pan frito y el café con leche.

Una vez finalizado el desayuno, les invitó a que no se movieran de donde estaban, salió a la calle y gritó fuertemente y pegando un tiro al aire, salieron los vecinos a la puerta pidiendo explicaciones de lo que pasaba y él los llevó a su casa, donde varios vecinos vieron la escena de la pareja de amantes desnudos y sentados en la cocina, les explicó cómo los había encontrados cuando él llegó.

Acto seguido les dijo a los vecinos que se marcharan de la casa, estos reticentes no se querían marchar por lo que pudiera pasar. Amenazándolos con la escopeta para que lo hicieran, algunos corrieron al cuartel de la Guardia civil para que se personaran en la casa y otros se quedaron expectantes en las afueras de la misma, esperando lo peor.

Él le pidió a su mujer el dinero que había en la casa, y esta se lo trajo, apenas 1.000 pesetas de lo que había ganado en esa temporada, luego les conminó a que se vistieran y que ella hiciera su maleta y juntos los hizo salir a los dos fuera de la casa, donde se habían congregado la mayoría de los vecinos donde fueron increpado por parte de ellos y delante de los vecinos les juró por sus muertos, que sí alguna vez los volvía a ver por el pueblo, acabaría con los dos.

Al momento llegó la Guardia Civil, estos le solicitaron el arma y él accedió sin ningún problema, les explicó lo que había pasado y estos comprendieron todo al instante.

Una vez estos se fueron, desayunó tranquilamente, despertó a su hijo, lo abrazó y se lo llevó a casa de sus padres, dejándolo al cuidado de ellos, junto con las 1.000 pesetas que le había dado su mujer y las 15.000 pesetas que traía él, una vez hecho esto, cogió su maleta y se fue del pueblo.

Se comenta que estuvo vagando de pueblo en pueblo durante más de un año, se echó a la bebida, vagabundeaba de aquí para allá, y fue detenido varias veces por la Ley de vago y maleantes.

Al cabo del tiempo, regresó a su pueblo, cogió a su hijo y se lo llevó a su casa, allí se encontró con los contratos de trabajo que le habían enviado desde Francia para su mujer y para él, para la temporada de vendimia ya pasada y los rompió.

Consiguió trabajo en el pueblo y continuaba estudiando para hacer oposiciones.

Un año más tarde, por fin hizo realidad su sueño y aprobó los exámenes.

Posteriormente junto con su hijo, se trasladó a la capital a desarrollar su trabajo, nunca más estuvo con ninguna mujer, de la suya y de su amante nunca más se supo, se comentaba que estaban viviendo juntos y lo estaban pasando muy mal.

sábado, 6 de noviembre de 2010

LA BUSQUEDA


Isabel recoge el desayuno, que junto a su marido acaban de terminar esa mañana, como cada día de los treinta años que llevan juntos.

Su marido se arregla, coge el portafolios y ella le acompaña para despedirlo como siempre, se despiden con un beso y las consabidas palabras de “Ten cuidado y regresa a casa”.

Le observa partir en el coche y rauda entra en casa, se arregla, coge su bolso y el mismo ritual de el último mes… dirige sus pasos hacía la parada del autobús que la llevará a otro punto de la ciudad.

Va cariacontecida, triste, sin prestar atención a lo que la rodea, no sabe por donde continuará su búsqueda…

Así lleva todo ese tiempo, no puede vivir en esa zozobra, su marido no se ha dado cuenta, se lo ha ocultado muy bien, no quiere que él sufra, lo ama más que a su vida, pero ha sido un error que no se perdonará jamás y lo tiene que solucionar de alguna manera.

Hoy tiene que continuar buscando, tiene que encontrarlo como sea, mañana se cumple sus treinta años de casados y no puede fallarle a su marido de esa forma.

Ya ha recorrido casi toda la ciudad, los lugares más inverosímiles y raros, no ha sido posible encontrarlo, pero algo en su interior le dice, que hoy puede ser su gran día, que lo localizará.

Llora en silencio, no puede reprimir sus lágrimas, las personas con las que se cruza, la miran y sienten piedad, lo nota, no le da vergüenza que la vean así.

Lo que le importa es hallarlo, si no lo encuentra, no tendrá el valor para presentarse delante de su marido en el día de mañana.

Sabe que él ya le habrá comprado el regalo de aniversario y ella también lo tiene hace más de un mes bien guardado.

Hoy, le toca un mercadillo de antigüedades, le han dicho que quizás en ese lugar lo encuentre.

Va con toda la ilusión, cuando llega al lugar, está todo abarrotado de gente de todas partes.

Mira y remira con detenimiento, se para, pregunta, nadie le da razón.

Una señora mayor la está observando hace rato, Isabel
la mira y esta le hace señales para que se acerque.

Cuando está a su altura, le dice: Sé lo que buscas, se queda pasmada y confusa, ¡no te asustes mujer, no busques más! lo tengo yo sabía que vendrías a por él.

Isabel balbucea palabras inconexas, llora, ríe, abraza a la mujer, ésta la separa de sí, cogiéndola por las manos y secándole las lágrimas, le dice: Una mujer como tú, que profesas tanto amor por tu marido y él por ti, no puede ser artífice de ese error.

La mujer mayor, la coge y la introduce en una tienda muy vieja, deja a Isabel sola, se mete en la trastienda, donde al cabo de un rato, sale llevando consigo un paquete, lo abre y le dice: ¿es lo que buscas con tanto fervor?

No puede articular palabra, esta ahí, delante de sus ojos, lo coge, lo abraza, llora, ríe, salta, abraza a la mujer y le dá cientos de besos y se arrodilla llorando diciéndole, ¡pídame usted lo que quiera!. No quiero nada le contesta la vieja, eso que habéis guardado me ha hecho recordar que yo, en el tiempo que compartí con mi marido, teníamos algo similar y lo utilizábamos como vosotros.

¿Como supo que era yo? fácil niña, por la foto que contiene tuya y por la carta que me he permitido leer, donde explicas lo que hay en su interior.

Pero dime una cosa, ¿como pudiste perderlo?... No lo sé, es algo que no me perdonaré jamás, resulta que mi nuera se quedó encargada de la casa, mientras mi esposo y yo realizabamos un pequeño viaje, quiso hacer limpieza general en la misma y en él desván donde almaceno cosas antiguas, y, la mayoría sin valor, dentro de una caja tenía guardado el bolso, ella se lo dió a un trapero junto a otras cosas, y esperaba darme una alegría con la limpieza que había realizado.

Cual fue mi sorpresa al regresar y ver lo que había hecho, me quedé aturdida y no supe contárselo a mi marido, así, que le pedí explicaciones a mi nuera, de a quien se lo había entregado y desde entonces he ido detrás de la pista, mañana se cumple nuestro aniversario.

Vete niña, cuida de tu marido y sed felices, yo estoy ya pagada con verte esa mirada, que no es la misma de hace diez minutos.

Llegó el día, Isabel, estaba feliz, había celebrado con la familia el treinta aniversario, se rieron, fotos, videos, pasteles, abrazos de los nietos, todo había salido muy bien, pero quedaba lo mejor cuando se marcharan todos y quedaran a solas.

Ella, se metió en el cuarto de baño, se preparó como cada noche, él la esperaba en la cama, Isabel salió con un bolso negro colgado al hombro, se puso a su lado, él le dio un beso, abrieron este y él depositó un sobre en el interior de un bolsillo ex profeso para ello, Ella, hizo lo mismo, se dieron un beso de nuevo y lo cerraron.

Treinta años casados, treinta cartas de cada uno en su interior, una por año, solo las podrían abrir, en el caso de que alguno de los dos faltara.

Era una promesa que se hicieron cuando ella hizo realidad su sueño de acabar la carrera, él le regalo ese bolso negro, que solo lo habían utilizado, para llenarlo del amor de cada uno.

Lo que ocurrió después de apagar la luz, es algo que sólo Isabel y él sabrán.

viernes, 5 de noviembre de 2010

UNA CITA DE CHAT


Este fin de semana pasado, he vivido una experiencia como nunca, de lo rara, placentera, divertida ¿y por qué no? ¡Muy sexual!

Todo comenzó un día aburrido, estaba en blanco, no sabía que escribir y para aclararme las idea, entre en el chat, uno que habitualmente frecuentaba hace tiempo para mayores de cuarenta y que por cierto dejé de hacerlo.

Entre con un nick cualquiera, estuve leyendo y ya comenzaba a aburrirme, pues era la misma tónica de cuando yo lo dejé, me fijé en un nick de mujer que me parecía muy desenfada, por lo que le hice un privado, pensando que quizás lo tuviera cerrado, pero no, estaba abierto, la saludé con mis maneras de siempre y ella me contestó, seguidamente sin hacer preguntas tipo test, comenzamos un dialogo irónico y divertido, ella se reía y yo también, así estuvimos cerca de dos horas, yo fui muy atrevido con ella y ella tampoco se cortaba, estábamos en nuestra salsa, coincidíamos.
Así que decidimos al final, darnos el msm y continuar a través de la cámara con la conversación, me quería conocer y yo a ella también.

Cuando nos conectamos a través de la cámara, me sorprendió lo guapa que era, yo a ella también le agradé físicamente, según me dijo.

A punto de terminar ya la charla, pues ya llevaba bastante tiempo y cansado, me propuso de vernos en su ciudad, yo no he sido nunca partidario de tener citas de estas, pero ni corto ni perezoso, le dije que sí, me preguntó que cuando nos podíamos ver, ella me dijo que si me parecía bien el mismo fin de semana, le dije que sí, ya que daba la casualidad de que no trabajaba esos días, concretamos el lugar y ella me dijo que se encargaba de todo.

Los siguientes días continuamos hablando a través de video llamada, hasta que llegó el momento de coger el coche y partir a su encuentro, a la aventura sin saber lo que me depararía, pero lo que si era seguro, que sexo si habría, ya que lo habíamos hablado..

Quiero hacer constar, que lo primero que nos prometimos fue que no preguntaríamos nada personal el uno del otro, y así fue.

Llegué a la ciudad un viernes al mediodía, directamente me fui al hotel donde ella había hecho la reserva, cuando llegué al hall del mismo, ahí ella, la reconocí al instante, nos abrazamos y nos besamos, yo la contemplé de arriba abajo y estaba muy bien, ella muy descarada hizo lo mismo, nos reímos, datos del viaje y me cogió de la mano y me llevó al ascensor para subir directamente a la habitación.

Una vez allí, no se cortó ni un pelo, rápidamente se desnudó, se metió en la bañera y me dijo que me metiera con ella, yo estaba estupefacto, me metí e hicimos el sexo como jamás ninguna mujer me lo ha hecho jamás, fue algo bárbaro, me mostró mil posturas dentro de ella.

Seguidamente y con una tranquilidad pasmosa, se vistió, me dijo que hiciera lo mismo y nos marchamos a comer a un restaurante donde previamente había hecho la reserva, todo lo tenía calculado, no me he reído más en la vida, era ocurrente, simpática, pizpireta, con una sonrisa siempre a flor de labios.

Ya terminada la comida, me mostró algunos rincones y monumentos típicos de la ciudad, ella siempre cogida de mi mano, nos hicimos fotos, pedimos que nos la hicieran y después de que nos tomamos un helado y como no estábamos lejos del hotel, volvimos al mismo, después de una ducha juntos, volvimos a practicar todo el sexo que quisimos, caímos rendidos.

Cuando anocheció nos fuimos a cenar, posteriormente disfrutamos de la noche, fuimos a un pub de moda y entre copa y copa hablábamos, nos contábamos, reíamos, para cuando nos dimos cuenta eran las cuatro de la mañana, hora de volver al hotel, donde volvimos a amarnos si cabe aún con más intensidad, ella no tenía límite ni ponía ningún impedimento a nada.

A la mañana siguiente, no sabría decir que hora era exactamente, me desperté sobresaltado, ¡cual mi sorpresa! mi amiga chatera estaba practicándome una felación estando yo dormido, me dijo que le gustaba despertar de esa manera a sus hombres, yo la dejé hacer y terminamos otra vez liados.

Yo necesitaba un descanso, ella era incansable, yo normalmente tampoco me echo para atrás, pero esta mujer me podía, serían sobre las doce de la mañana, nos volvimos a duchar, -que por limpio no quedara-.

Y nos fuimos de nuevo a visitar la ciudad y a comer, después me tenía reservada otra sorpresa, me bajo al aparcamiento del hotel, cogió su coche y me dijo que nos íbamos de turismo, me mostró los parajes más bellos de la zona, y en un lugar apartado me dijo que lo hiciéramos como en una escena de una peli que ella había visto y que quería hacerlo de pie y en una posición que es difícil explicar, todo salió de maravillas, ella era una mujer que vivía esos momentos con gritos ahogados como si la estuvieran martirizando, su ritmo era frenético, yo pensaba, “esta mujer acaba con agujetas o acaba conmigo”.

Volvimos a la ciudad sobre las siete de la tarde, nos duchamos y cambiamos de ropa, esta vez no buscó sexo, me llevó de tapeo y posteriormente a una función de teatro donde se celebraba una obra muy conocida, allí la vi emocionarse y hasta lloró desconsoladamente, me lo pasé muy bien.

Y para terminar la noche, me llevó a un promontorio muy conocido donde se divisa la ciudad, realmente unas vistas preciosas toda iluminada, nos abrazamos y nos besamos como dos enamorados, yo no deseaba que acabara nunca.

Pero todo acabó, volvimos al hotel, volvimos a amarnos, con mucha calma y tranquilidad, tomándonos todo el tiempo que quisimos, realmente disfrutamos, seguimos charlando, nos reímos y nos quedamos dormidos.

A la mañana siguiente, ya preparando todo para la vuelta, nos mirábamos y nos reíamos, era increíble como habíamos empatizado, miradas cómplices, caricias, nos fundimos en un largo beso, prometimos volver a vernos, estoy seguro de no se demorará mucho el reencuentro, ha sido un fin de semana de ensueño, lo hemos pasado realmente bien.

Todo perfecto, ¡trato cumplido! ella no me preguntó nada de mi vida, ni yo a ella tampoco.

Parece una historia más, pero no lo es, es pura realidad.

Un besote amiga del chat de cuarenta, he cumplido mi promesa he narrado sin dar datos

miércoles, 3 de noviembre de 2010

PEPILLO Y PEPILLA


Comienzo este relato, haciendo constar que habrá unas letras en Off, que hará los comentarios reflexivos sobre el personaje que nos ocupa. Dichos personajes tenian una forma peculiar de expresarse, ya que en aquella época no existían idiomas, sino signos y gruñidos para comunicarse y, gracias a una técnica que he podido desarrollar, he descifrado gran parte del contenido de comunicación de aquellos congéneres que nos adelantaron en el tiempo.


El hallazgo de la Piedra Rosetta se queda en pañales ante el mio y a través de imágenes retrospectivas conseguidas por medio de una cámara de mi invención, nos podemos trasladar a través de la tercera dimensión a cualquier lugar, año o época que se desee.

Todo comienza en los albores del hombre, "digamos monos" cuando se ve solo e ignorante en un mundo que desconoce. Su odisea comienza por el descubrimiento de todo lo que le rodea, todo para él es nuevo, no sabe de donde viene, quien es, que hace, no sabe nada. Observa su cuerpo, todo velludo, no sabe para que sirven las partes de ese cuerpo, se mira las manos, las piernas, los dedos, se toca todo.

No llora porque aún no sabe que puede llorar ni para que le vale; no sabe reír, no sabe hablar, no sabe nada. Anda a cuatro patas, se ayuda de las manos, ya que más que manos parecen patas y dá saltitos, pero comprende que ese ejercicio es cansado, se detiene, se relaja, piensa... que si lo hace sin dar saltos se cansara menos.


Ya empieza a funcionarle un poco el tarro (cabeza) en un momento dado, se da cuenta que si se incorpora, con los pedazos de pies que tiene, más grandes que las delanteras, se aguantará y poco a poco se va izando sin tener vértigo, ahora es más grande y orgulloso de sí mismo, se siente ufano, se da golpes en el pecho y al no comprender la fuerza que tiene, se hace daño y deja de hacerlo.


En un momento dado, nota que le sale de una protuberancia a mitad del cuerpo, un liquido amarillo y caliente, se asusta, lo toca y se lo lleva a la boca, le produce asco, al mismo tiempo le dan ganas de agacharse instintivamente, ya que por su parte trasera no es liquido lo que le sale, sino algo pastoso que lo huele y sabe a rayos.


(Nota de la letra en Off ) esto no se ha podido constatar que fuera así, ya que se supone que no ha comido ni bebido.


Empieza a divisar las cosas que le rodean, como aun es mono, se entretiene con cualquier cosa, ya que para él, el tiempo no importa, se coloca en el suelo y se da cuenta que ahí sentado se está mejor que dando saltitos, ve a su lado una cosa, la coge, la huele, la palpa sin saber que es “digo palpar, ya aprenderá” y comienza un dialogo, que trataré de descifrar de la mejor manera, esperando la indulgencia de los pocos lectores que lo hagan, y comprendan mi dificultad.
Comienza el monologo y nunca mejor dicho lo de mono-logo

Grrrrfffffuta...…… ¿Qué es esto?
Fhaitrblpahrr…..…No huele
Nuhtrpñahsgr…….Esta duro.
Lovrutrhfñpou…... No se puede comer.
Grtupaghbvca…... ¿Para que servirá?
Grtaqewxcass….…Le pondré de nombre “Piedra”

Ya siendo consciente de lo que tiene en la mano, y sin saber lo que puede hacer aún con ella, empieza la prueba y haber que sucede.

Sabe que puede ser un arma, ya que se la ha estrellado contra la cabeza y le ha dolido.

Trgdsajlpoeq……. !Coño, como duele ¡

Da golpes contra otra piedra, se descascarilla y le sale un filo, descubre un arma.

Krtusavba…..¡Ostia, hasta corta y todo!

Vuelve a coger otra piedra , empieza a golpear una contra otra y saltan chispas, descubre el fuego.

Fkjhtrpmae.... ¡La leche que le dieron a la piedra, quema!

Es feliz, ya ha trabajado bastante por hoy, le entra sueño, se tumba, porque comprende que de esa postura se duerme mejor.


Un ruido le hace despertar, se asusta, ya que de momento no había oído nada “comprende que oye”.

Observa como se acerca un ser con una aureola especial, que le dará en el futuro muchos problemas. (aún no lo sabe, pero con el paso del tiempo lo sabrá)

Ha descubierto a la mujer, se acercan, se miran, se huelen, se tocan, comprende que no es un reflejo suyo, ya que la mujer no tiene protuberancias como él, pero sí en la parte de arriba, se las toca y recibe una ostia.

(Nota de la letra en Off) si pudiera poner un bocadillo, pondría, "coño, acabo de conocerla y ya me está calentando a base de ostias"

Comienza un dialogo entre ellos, ya que se entienden, aunque aún no lo saben.

(El) grutyrtpñ…… ¿tú que eres?
(ella) pturbavgar…. ¡No te joe el tío este, so tonto, pues una mujer ¡
(El) Trazcaxmana…. ¿Y para que sirves tú?
(ella) tvcbaxmdaws…. Con el tiempo lo sabrás
(el) ttlaka…………… ¿eso como se llama? y le señala
(ella) Tenrikoff……. Se llaman tetas o pechos como quieras
(el) Grhnhyat………..¿Tú no tienes como yo esto? "la churra"
(ella) gadeqczkñ…….¡ Tú eres tonto verdad!
(ella) jbrtupvba……..¿eso que tienes en las manos como se llama?
(el) fxszam…………..le llamo piedras y son mías
(ella) hgatrvjlsma,…. coge las piedras tuyas y te la machacas, le señala la churra
(el) ghrtuyrvana,jauna turnbs,huyyyy….se la machaca con las piedras y grita, se ha hecho daño, muuucho daño

El sale corriendo y se aleja, no quiere saber nada de las mujeres, estas tienen mucha mala leche.

Al menos en el día de hoy, ha descubierto dos piedras que son suyas, a la mujer, ¡que se la coman los dinosaurios gigantes!

_El resto será otra historia, eso si, si me pagan dieta para seguir contando estas chorradas_

lunes, 1 de noviembre de 2010

SUFRIMIENTO


Otra noche más, como tantas otras, cierro los ojos e intento dormir, la habitación en penumbra, no hay ruidos, solo se oye el ritmo de mi respiración agitada, los recuerdos me atormentan, y quiero dormir.

Me sobresalto, algo ha rozado mi cuerpo, enciendo la luz, no hay nada, pero estoy seguro que algo me ha rozado, como una brizna de aire tal si fuera una caricia.

Miro debajo la cama, dentro del armario, no hay nada, todo está como siempre, silencioso.
Pienso que no ha sido nada, me meto en la cama de nuevo, apago la luz, estoy inquieto, no consigo cerrar los ojos.

¿Dios, que es eso? ¡Una especie de luz sale a través de la rendija de la puerta del armario!

Me levanto de nuevo, tengo miedo, abro la puerta despacio, la luz ha desaparecido, miro dentro, no hay nada, solo mi poca ropa y el bolso que llevaba cuando iba a trabajar, dentro solo están mis cosas viejas.

Reviso la ropa, busco en los bolsillos, no hay nada, ¿Qué está ocurriendo? ¿Estoy volviéndome loco? miro de nuevo el bolso… Dios miooooooooo, no por favor, nooooooooooooooo.

¿Cómo has llegado hasta aquí? ¿Quién me quiere hacer esta broma?

Me había asegurado que lo había dejado todo en la otra casa, ¿quien te ha traído hasta aquí?

Me agacho y tomo la foto toda arrugada, es ella, si, ella, la que me ha matado en vida sin querer hacerlo.

¿Por qué has vuelto? ¿Quieres llevarme contigo? ¿Quieres castigarme por haber dejado nuestro hogar?

Si pudiera me reuniría contigo, no me da miedo la muerte, me da pánico que no exista ese lugar donde dicen se reencuentran las personas que se quieren, al menos muerto en vida como estoy, te puedo recordar y estar contigo aunque sea resistiendo con este pesar.

Dejé nuestro hogar porque me era insoportable vivir allí sin ti, porque tus objetos, tu ropa, tu olor, toda la casa, me recordaba a ti, lo siento mi amor, lo siento, perdóname por no estar contigo, te hecho tanto de menos, no te imaginas lo que es vivir así, sin poder tenerte, sin amarte, sin tu risa, sin ti, sabes mi amor, no te perdono, me prometiste que nunca me dejarías, que siempre estarías conmigo y yo te creí. ¿Que hice mal, para que me dejaras?

¿Porqué tuviste que coger el coche? no tenias ninguna necesidad, te lo había advertido muchas veces, en tu estado no debías haberlo hecho, no pasaba nada por llegar tarde al médico, yo siempre te he llevado, pero ese atasco y ese puñetero móvil sin cobertura me impidió llamarte y decirte que no tardaría en llegar.

Te has ido tú y ese hijo que tanto buscábamos en esas noches de amor.

De la casa no he podido desprenderme, no resistiría que otras manos y otros cuerpos profanaran nuestro santuario.

¿Quieres que me reúna contigo? Si es así, lo haré, dame una señal y acabaré con este tormento.

Me tumbo en la cama, sollozo en gritos silenciosos, me duele el brazo izquierdo, el pecho me aprisiona, cierro los ojos, se hace la penumbra, se me calma el dolor, abro los ojos, todo esta oscuro, al fondo veo una luz brillante que cada vez aumenta más en su intensidad, alguien me llama, es ella, mi amada acompañada por un niño, toma es tú hijo me dice.
¡Dios! ¿Ha sido un sueño o ya estoy muerto?