LA PICONERA

LA PICONERA

lunes, 8 de noviembre de 2010

SI...SOY BISEXUAL

Hola…me llamo Alicia…soy bisexual y quiero contaros como lo descubrí.

Para empezar os diré que soy una mujer de cuarenta años, morena, alta y creo que bien proporcionada, extrovertida y sin tabúes sexuales, no tengo una pareja estable y me gusta practicar el sexo.

Con veinte años, un día decidí dejar mi pueblo y trasladarme a la capital, allí encontré trabajo en el cuerpo de casa de unos prestigiosos abogados de mediana edad, él un hombre atractivo y de carácter amable, ella elegante y de una belleza insultante, ambos muy educados y correctos.
Mis primeras semanas en la capital me resultaron difíciles, no estaba acostumbrada a ese ritmo de vida, mis jefes estaban todo el día fuera de casa y sólo regresaban al anochecer, les preparaba la cena y enseguida se iban al despacho para comentar sus casos. Yo mientras tanto, recogía todo y una vez terminaba me iba a mi habitación para descansar, ver la tele e irme a dormir.

Era una romanticota empedernida, soñaba con el príncipe azul que vendría algún día…se enamoraría de mí y me llevaría a su castillo.

Una noche que no podía dormir, fui a la cocina para tomarme un vaso de leche, las luces estaban apagadas y caminaba de puntillas para no despertar a mis jefes, al pasar por delante de su habitación la puerta estaba entre abierta y una luz tenue iluminaba la misma, me asomé y los vi haciendo el amor, es algo que nunca olvidaré, jamás había visto algo parecido excepto en las pelis, la forma de hacerlo despertó más mi curiosidad para seguir mirando, él con mucho ímpetu y ella dando unos grititos ahogados, luego suavemente él´, se deslizó como las agujas del reloj poniendo su cabeza dentro de su entrepierna, ella con su pene en la boca, jugaban, reían, así durante un buen rato, hasta quedar vencidos.

Me alejé con esa imagen en mi cabeza, excitada y mojada me tumbé en mi cama, me bajé las braguitas y movida por cuanto había visto me toqué hasta que sentí un orgasmo. Mi primera vez, quiero comentaros, que nunca había tenido relaciones sexuales con nadie…es decir…que era virgen.

Las visitas a medianoche a la puerta de la habitación se hicieron un hábito, no había un día que no lo hicieran, para seguidamente masturbarme, tenía siempre en mis retinas a los dos en la cama desnudos.

Como una de tantas noches que los estaba observando con mis dedos entre mis piernas, se dieron la vuelta y dirigiéndose hacia mí, me invitaron a entrar a la habitación, me pillaron desprevenida, me asusté bastante no sabía que hacer, balbuceaba pidiendo perdón, ella se aproximó a mí desnuda como estaba y me cogió de la mano, me llevó a la cama, yo, con una camisa de tirantes y en braguitas, me dijeron que sabían que por las noches los espiaba, a mi se me cayó la cara de vergüenza, quería que me tragase la tierra, la señora me abrazó y me dijo que no pasaba nada, que sabían que les acechaba siempre y les gustaba que los miraran, que esto hacía que se excitaran aún más.

Me sentó y me besó en los labios, yo jamás había besado a nadie, me abrió con su lengua mi boca, jugando con ella en su interior, mientras sus manos acariciaban mis pechos, yo me dejaba hacer, me estaba gustando lo que sentía, estaba totalmente excitada.

Recorría una y otra vez su mano por mi pubis, delicada y suavemente dirigió sus dedos entre mis labios menores, notaba como me iba humedeciendo y excitando al mismo tiempo, recorrió todo mi cuerpo con su lengua, mi cuerpo se estremecía, me abandoné al placer mientras ella no dejaba de lamer mi clítoris, yo jadeaba y ella no paró hasta que bebió de mi fuente. No dejaba de acariciarme dulcemente, introdujo sus dedos dentro de mí…me sacó la camiseta dejando mis pechos al aire y con un oh de admiración hacia ellos empezó a lamerlos y succionarlos como si tratara de desprenderlos. Me sugirió a que hiciera lo mismo con ella y mi boca se hundió en su vulva sumergiéndola en un éxtasis de placer.

Él hasta este momento no había intervenido, solo miraba, se inclinó hacia a mi, besándome dulcemente, para luego continuar con mis pechos, nunca había sentido ese placer, era la primera vez que un hombre me poseía, me metió su pene en mi boca que acaricié con mi lengua hasta llevarlo a una excitación extrema, me abrió de piernas, me introdujo su pene muy despacio, sentí latir su corazón contra el mío hasta el punto que llegué a perder la conciencia, muy despacio, suavemente, sentía como introducía su sexo, fue como una explosión de pequeños orgasmos, no quería que terminara, a su vez ella no paraba de besarme, colocó sus piernas entre mi boca, los tres empezamos a retorcernos hasta quedar exhaustos.

A raíz de ese día…mis deseos eran que llegara la noche y vinieran a invitarme a la cama con ellos…unas veces lo hacia solo con el, otras con ella, disfrutaba de igual manera, me apasionaba la vigorosidad de él y me extasiaba la dulzura de ella.

He tenido parejas, y me gusta practicar el sexo con hombres y mujeres, creo que soy especial.......SI.......SOY BISEXUAL y me encanta.