LA PICONERA

LA PICONERA

martes, 9 de noviembre de 2010

EN RECUERDO A ELISA

Mañana hace cinco años que nos dejó y parece que fué ayer.

Aún recuerdo su rostro alegre, su risa fácil, sus palabras dulces, sus ilusiones, sus ganas de vivir... la añoro.

Nuestro hijo me recuerda a ti, ¡son cincos años ya! a veces pregunta cuando vendrás, y yo le digo que no te has ido, permaneces aquí con nosotros, el mira a un lado y al otro… no la veo papi responde; mírate en el corazón, ahí está, la tenemos, ella cuida de nosotros.

http://www.youtube.com/watch?v=urYyH05f4_k

Cuando te duermes te besa, te habla, vela por tus sueños. Papi siempre me dices lo mismo, pero mami nunca está, miro a mi hijo, le abrazo, se me caen las lagrimas, tengo que contenerme.

Lo beso, lo arropo, canto la canción de cuna…duerme, duerme mi niño, que tu mami esta en el cielo, mi niño.

Salgo despacio, apago la luz, entrecierro la puerta.

Otra noche más sin ella, música de Beethoven, la sinfonía inacabada para Elisa, la que le gustaba tanto, cierro los ojos, la evoco, la anhelo, la siento.

Mañana será un día difícil, será la primera vez que llevaré a mi hijo al cementerio, llevará un ramo de rosas rojas para ella, le diré donde está su madre y lo que le ocurrió, ya va siendo hora que lo sepa.

Por mi cabeza pasan los años transcurridos, las ilusiones puestas en nuestra vida en común, lo que ansiábamos poder casarnos, lo que penamos para poder hacerlo, problemas familiares, económicos, pero eso no nos hizo desistir, al final lo conseguimos.

Fueron tres años maravillosos, a pesar de los intentos baldíos por tener hijos, dos abortos, su tristeza cada vez que ocurría, pero siempre eras ella quien me daba ánimos, pero yo sabía que estabas dolida.

Hasta que te quedaste embarazada de nuevo, estabas alegre, todo iba bien, se te veía feliz, sabíamos como se llamaría si era niño y si era niña también, nunca quisimos saber el sexo, hasta que naciera.

Hasta ese día, después de seis meses de embarazo, que todo se precipitó sin avisarnos siquiera, él nació, con dificultades, casi tres meses de incubadora, todo iba bien.

Al cabo de ese tiempo, ya lo teníamos en casa, todo era bello, los tres juntos, pañales, lloros, biberones, risas, baños, era la mujer más feliz, y yo el marido y padre mas contento del mundo.

Al mes de estar con nosotros, quisimos celebrarlo, fuimos de cena, regresamos a casa temprano, te echaste en nuestra cama con él y os quedasteis dormidos, yo me quedé viendo el maldito partido de futbol.

Cuando terminó, me fui a la cama, cogí al niño, lo llevé a su cuna, me pareció que dormía placidamente, le dí un beso y estaba toda fría, me asusté y la llamé para que se tapara, no me contestó, no se movía.

Había fallecido, le diagnosticaron muerte súbita, así se fué como nos dejó.

Un beso con todo nuestro amor Elisa.