LA PICONERA

LA PICONERA

lunes, 29 de noviembre de 2010

SOY ASÍ

Mis dedos son como delicados carámbanos, mis extremidades con acropaquia, la adiposis de mi cuerpo y mi amnesia, unido a la falta de no padecer amonorrea.
Mis signos amorfos, estar siempre en anachisis y la falta de analéptico.
Más si le sumamos mi aguda aerofagia, la vista parcial total de un color cerúleo.
Unido a una pequeña afta y padecer una extraña miosis aguda, unido a mis formas andróginas, la falta de bálamo, hacen que tenga que extremar y hacer una anamesis.
La banalgia y la bradicinesia, se agudiza y mi cacosmia me impide creer en mi calomania.
Y eso no es todo, la carosis que de vez en cuando me llega, hace que se incremente mi casmodia.
Y ahora pregunto ¿No es una pena, que por estas pequeñas cosas, no pueda bailar y disfrutar de lo que más me gusta, que es bailar desnudo con una bella dama a la luz de una tenue luz de una vela, en un recóndito lugar donde nuestros cuerpos se fundan en uno solo para la creación de una estampa, que en los anales de los tiempos se recuerde por siempre?