LA PICONERA

LA PICONERA

martes, 16 de noviembre de 2010

ADIOS AMIGO


Hoy me ha dejado un amigo, un compañero infatigable, alguien que llegó a ser muy importante para mi.

Le conocí hace doce años, cuando se puso frente a mi lo miré maravillado, con su porte, su frescura, en esos momentos me dije, " tú serás mi fiel compañero", sé que nunca me fallarás, estarás conmigo en los pequeños y grandes acontecimientos de mi vida.

Así ha sido desde que te abrí mis brazos y tú me correspondiste de igual manera, has sido mi cómplice fiel, guardián de mis aventuras amorosas, de mis largas parrafadas mientras caminábamos juntos, has compartido mis alegrías y tristezas, ha sido un compañero ideal en los viajes, has sido todo eso: Un amigo.

Hoy he llorado, no he podido asistir a tu sepelio, no quería verte ni imaginarte ahí, solo, triste y yo impotente por no poder hacer nada por ayudarte, tan solo desde la distancia y con lágrimas en los ojos he visto como te llevaban a tu lugar de descanso sin miramientos y acompañamientos, tan solo por la desidia de quien te portaba al lugar que te corresponde.

Aún así, te imagino ahí, valiente, altanero, presumido y sin un ápice de derrota, ya que un guerrero como tú, que has luchado hasta el final sin desfallecer, has ganado tu última batalla sin saberlo.

Ya no volverás a ser mi compañero infatigable que en estos años hemos sido.

¿Recuerdas, cuando conocí a esa mujer que tú y yo solo sabemos? las veces que la compartidos juntos, las veces que la besé en tu presencia, las veces que le hice el amor. ¿Lo recuerdas amigo?

¿Recuerdas esos viajes a través de carreteras polvorientas, autovías y autopistas, visitando esos lugares que tanto nos han maravillado, lugares inimaginables que no sabia que existían? gracias a ti, los he conocido.

Cuantas horas echando un cigarrillo junto a ti, aceptándolo tu sin pestañear, sabiendo el daño que te hacía y tú sin un reproche, hoy me arrepiento de eso.

Las de veces que hemos oídos los dos solos, la música que a mi me gustaba, guardando y respetando mi silencio.

Cuantas veces he dormido en tu regazo, sin apenas prestar atención a lo que ocurría en el exterior, porque tú estabas conmigo.

Hoy me has dejado sin previo aviso, nunca diste señales de enfermedad, todo lo tuyo era vitalidad, me has pillado desprevenido, has perdido tu última batalla sin un suspiro ni queja, tal como llegaste a mi vida, te has ido.

Hoy, desde este lugar en que observo tu último viaje, solo me queda de ti, las llaves y la documentación, que siempre permanecerán conmigo.

Gracias viejo coche por haber sido mi amigo.

Mañana tal vez otro ocupara tu lugar, será más bello, más moderno, con mas prestaciones, tendrá seguramente otro color, pero ese, no será como tú.

Hasta siempre mi viejo coche, mi amigo.