LA PICONERA

LA PICONERA

jueves, 9 de mayo de 2024

ELLA, llegó.

 

Han sido meses duros sin ELLA, pero ya está aquí, dormitando a mi lado, exhausta, y descansando de ese reencuentro que tanto anhelaba y deseaba.

   La contemplo, desnuda, dándome la espalda como siempre, mis dedos  recorren su cuerpo con miedo a despertarla, su cuello, su espalda, sus glúteos tan suaves que despiertan de nuevo mis más bajas pasiones, la piel se me eriza, se avivan mis ganas, la beso sin miedo, se remueve, se agita, gime, mis manos no paran, mis dedos mojados en su boca, le pido que se de la vuelta, su boca se abre a la mía, la abrazo como si no hubiera un mañana,  su olor a sexo recién, me excitan más y más. ELLA toma la iniciativa, su boca, su lengua, sus manos, no hay un lugar de mi cuerpo que hayan sido inmunes a sus deseos. Me toma, y como una gran jineta me monta, (parece una Diosa con su melena al viento) con unas cabalgadas como si quisiera desmontar mi cuerpo, nunca la he visto tan excitada…me lleva al final del recorrido, no sin antes pedirme paciencia. Ahora soy quien desea dormir. Me abraza, y con un te amo se da la vuelta.

Después de su llegada, subimos a la habitación. Estos meses separados se hicieron largos…mis manos querían abarcar todo su cuerpo…ELLA susurró, quiero disfrutarte sin prisas, aguanta tus ganas y déjate llevar…Su ropa fue cayendo lentamente, al mismo tiempo que me desnudaba. ELLA sabe cómo enloquecerme, saboreó y disfrutó de cada parte de mi . La abracé, la besé, la tumbé en la cama, sus braguitas que eran lo único que le quedaban, corrieron el mismo destino, su sexo frente a mis ojos, mi boca seca y deseosa de beber y alimentarme con tal dulce manjar, sus gemidos eran el mayor goce a mis oídos. 

El resto, se supone…con un final muy, muy feliz.


sábado, 4 de mayo de 2024

ELLA ES.

                                                                                                                                                 

 Cuando divisó el lugar, frunció el entrecejo, y con voz apagada preguntó; ¿Es ahí?, si, le contesté; con anterioridad le había mostrado fotos, le había explicado cómo era el lugar, aun así, me espetó y exclamó ¡me lo imaginaba de otra manera!

    Mujer con negocio propio, capitalina, viajera, ilustrada, y con esa madurez en la que los años la han hecho muy atractiva; ELLA, se ve en una aldea de poco más o menos cien vecinos, de los cuales, tres cuartas partes son jubilados y con edades que sobrepasan los noventa años. No le importa, quería conocerme, y ahí me tenía, a su lado, con esa sonrisa que a través de las cámaras le había encantado, se ríe, mientras conduzco, le tomo la mano llevándomela a los labios; antes de bajar del coche la beso, nos besamos, sus nervios se esfuman, le muestro el lugar que para mi es el paraíso, en el que solo me falta un rio cerca.

    Un mes completo, recorrimos varias provincias, castillos, playas, montañas, festividades, comidas tradicionales y mucho sexo.

    La despedida fue dura, hicimos planes para su vuelta dentro de unos meses, y así estamos, entre sus idas y venidas.

   ELLA es mi todo.

martes, 30 de abril de 2024

ELLA

                                                                                                                                    

   Hoy, después de casi cuatro años, me hago estas preguntas: ¿Cómo he podido cambiar mi vida casi de un día para otro, y como se han dado esas circunstancias en el momento adecuado?

  ¿Habrá sido la Suerte? ¿Tal vez el destino? ¿Quizás la Casualidad? ¿O me decanto por esa supuesta leyenda o mito japonés del hilo rojo? ¿Y si fuera ese primer beso que me elevó a los cielos?

  Ni creo, ni dejo de creer; más bien he ido haciendo caminos como dice el poeta, a veces lento, otros ligeros, y l0s más, titubeando hasta llegar a ese comienzo de este maravilloso recorrido junto a ELLA.

  La suerte siempre me ha dado esquinazo; el destino está predestinado con el final de la vida, lo demás es pura fantasía o deseos; tampoco en las casualidades, y mucho menos en leyendas, que leyendas son; así que solo me queda el beso.

  Después de tantos primeros besos, ese con ELLA cambió mi percepción de lo que significaba besar. Los ojos maravillosos, su nerviosismo, unos labios que pedían a gritos que los besaran; los besé, me introduje en ellos, saboreé y disfruté como nunca antes de un beso, recibiendo una explosión de sabores a cuál más increíble, solo quería seguir allí, en esa boca que me atrapaba como ningunos otros labios lo habían hecho, me cautivó, y hoy día, solo deseo besarla, abrazarla y contemplarla, y recrearme en esa habitación que se ha convertido en el templo del amor.

  Anhelo su regreso, y en esa penumbra de habitación, donde hemos compartido horas y horas de amor, la añoro, imaginándola desnuda y a lomos de un caballo, su melena al aire, e hincando sus ijares en el lomo del caballo. El sueño me vence, y sigo soñando con ELLA.