LA PICONERA

LA PICONERA

martes, 6 de noviembre de 2012

RECUERDOS III


Resumen capítulos anteriores:

El protagonista de este relato, después de comprobar que la mujer con la que tuvo una aventura y a la que ha estado buscando desde que le dejó sin avisar de su marcha, tiene una vida que él ignoraba, por lo que decide volver a su pueblo con la certeza de que solo ha sido un juguete para ella. Y en su regreso se ve implicado en un accidente de circulación.
Mientras tanto, ella rememora los días pasados con él, arrepintiéndose de la huida tan precipitada y en no haberle dicho toda la verdad sobre su vida.
……Cristina al oír la noticia en la radio le da un vuelco el corazón, siente pena por esas personas que han sufrido el accidente. Mira a su bebé de poco más de tres meses que está en la cuna, le toma en sus brazos apretándolo contra sí, y le dice muy bajito... –“hoy he visto a tu padre”- algún día te contaré una historia muy bonita de amor, espero que no te enfades y me comprendas ¡Te llamas Fibo por él! Lo vuelve a dejar en la cuna observando como cierra los ojitos y se queda dormido. Mientras, ella se tumba en la cama y recuerda el día que le invitó a su habitación del hotel.

Después de una velada hermosa quería hacer el amor con él y sentirse amada. Desde que lo vio por primera vez, supo que era el hombre de su vida. Se enamoró a primera vista, y en esos momentos fue una mujer feliz. Inconscientemente baja su mano al interior de sus braguitas, y evocando el momento que le incitó con la mirada a que la tomara en sus brazos y la besara.

_Cuando acercó sus labios a los míos mi cuerpo se estremeció, su lengua jugaba con la mía, y mis manos sujetaron fuertemente su cara para no dejar escapar ese instante. Estaba completamente excitada y mojada. Deseaba su virilidad dentro de mí. No quise esperar. Me desabroché la blusa y le ofrecí mis pechos, los mordisqueó y su lengua los saboreó con avidez llevándome a los cielos, a la vez que sus manos apretaban fuertemente mis nalgas. Le desabroché el cinturón bajándole los pantalones hasta los tobillos. Su pene, se dibujó en todo su esplendor a través de sus calzoncillos. Repito la misma operación y los llevo hasta donde están los pantalones. Mi boca y mi lengua desean ese hermoso ejemplar. De rodillas ante él, succiono y la recorro en toda su amplitud, levanto la vista sin dejar que mi lengua siga jugueteando, observo su rostro excitado relatándome que está a punto de explotar.
Me levanto y me subo la falda. Quiero hacer realidad una fantasía que siempre he tenido. Me mira extrañado. Me vuelvo a sentar sobre él, aparto un poco mis braguitas y se la introduzco dentro de mí. Siento como entra y aprieto mis paredes vaginales para recibir sus embestidas. Me mira a la cara gozoso durante un instante y su boca vuelve a jugar con mis pechos. Mi boca en su cuello. Lo muerdo con fiereza y clavo mis uñas en su espalda. ¡No puedo más! Siento la inminencia de una sacudida de placer. Arqueo la espalda y exploto. Él lo hace conmigo. Los jadeos de ambos se sincronizan camino del clímax como los acordes de una melodía compartida. Me derrumbo sobre él y me besa el cuello. Nos entrelazamos mezclando sudores fundidos en lava, en carne líquida que se une sin saber dónde acaba uno y empieza el otro. Me alza en brazos y me lleva a la ducha. Lo demás, no quiero ni recordarlo. Temblaría de nuevo con solo pensarlo.
_Su respiración entrecortada y jadeos la vuelven a la realidad, confundiendo el placer con el llanto. No quiere despertar a su hijo, se levanta de la cama y frente a la ventana recuerda el momento que supo que estaba embarazada.
Para ella fue toda una sorpresa, era imposible según el dictamen del médico que la había asistido en el parto de sus gemelos. No sabía que hacer y por un momento se le pasó por la cabeza abortar. Habló con su marido de la aventura que había tenido y la consecuencia de la misma. Este le dijo que la apoyaría en su decisión y que si quería seguir adelante, él lo entendería, le daría sus apellidos y lo querría como un hijo más.
En unas de las múltiples conversaciones que mantuvo con su marido, él la animó a que fuera en busca de Fibo y que pasara lo que pasara estaría ahí.
Llevaba casada con Alberto diez años, a su manera era feliz, la quería, la respetaba y adoraba a los niños. _Era un regalo de Dios.
Se había propuesto no abandonarlo mientras él no quisiera. Era una persona atractiva en todos los sentidos. Era el marido perfecto y el mejor padre para sus hijos. _No, su vida estaba con él a pesar de lo que pudiera sentir por Fibo.
Fibo.
_La enfermera Jefe observaba desde el ventanal de su despacho como Fibo realizaba su paseo matinal. La Dra. Bermúdez le dará el alta mañana pues se está recuperado muy bien, cuando le trajeron se encontraba en estado crítico y nadie daba un duro por su vida, estuvo al borde de la muerte al menos tres veces, pero se aferró a ésta como si algo o alguien le impulsara a seguir viviendo.
Todos en el hospital se han extrañado que nadie le visite, ni tan siquiera ha recibido una llamada ¡nada! Sólo los de la aseguradora.
Según su expediente no tiene familia, es hijo único, sus padres fallecieron hacen dos años en un accidente de circulación, biólogo marino, 45 años, soltero.
Se comenta que la Dra. Bermúdez está enamorada de él ¿Y quién no? Es guapo; moreno, alto, muy interesante y con una constitución muy bien proporcionada, aunque en estos meses ha perdido masa muscular, pero seguro que pronto volverá a recuperarla.
Jamás comenta nada de su vida, y si alguien le pregunta sale con diplomacia con otro tema.
Todo el personal estaba intrigado con el nombre que pronunciaba cuando deliraba "Cristina" nadie sabe quién es, si alguna vez se le pregunta, esboza una pequeña sonrisa enmascarada de tristeza, contestando que no recuerda y que seguramente serán sólo sueños.
Se sospecha que esa mujer de nombre Cristina, tiene que ser la causante de tanta melancolía que le atesora. Le echaremos de menos, su educación, su dulce voz, sus modales, el nunca querer molestar. Sobre todo cuando se le tenía que limpiar y él azorado agachaba la cara como dándole vergüenza. Es una buena persona, espero que le vaya bien en la vida.

Continuara………….