LA PICONERA

LA PICONERA

viernes, 27 de julio de 2012

DECLARACION


Acércate mi amor y siéntate aquí a mi lado. Juntos y con las manos entrelazadas. Te quiero decir ahora lo que de mis labios nunca has oído y que tú nunca me has exigido. Ninguna vez en todo este tiempo que llevamos unidos, has escuchado de mí una palabra de amor. Hoy quiero confesarte lo que siento por ti.

¿Recuerdas donde nos conocimos?... _Sí, creo que te acuerdas. Yo buscaba tan solo una noche de sexo más. Desplegué todas mis artes, y en eso debo reconocer que "I´am the best". Mi mirada y los gestos que tantas mujeres han disfrutado, hicieron mella en ti como en otras tantas.
Pero no comprendí donde me estaba metiendo, caí en mis propias redes y prisionero fui desde aquel momento. Te regalé una gran noche de amor, siendo recompensando con tu entrega y dulzura. Me despedí cuando aún no había amanecido y tú permanecías dormida. No había abandonado el hotel, y ya quería volver a ti.

Deseché de mi mente tu cuerpo, tus manos, tus besos y todo lo que me ofreciste. Borré tu nombre de mi agenda, vagué durante un tiempo por otros cuerpos y siempre estabas en ellos, extrañaba tus formas, tu sonrisa, y sobre todo a ti.
Salí en tu busca, frecuenté mil lugares diferentes, indagué por tu nombre ¡todo fue inútil! mi vieja costumbre de borrar cualquier nombre de mujer que hubiera pasado por mi vida, me había jugado esta vez una mala pasada.
Pasaron semanas e incluso meses. Aún escudriñaba cualquier mujer que se cruzaba en mi camino con algún parecido al tuyo. Volví a retomar mis andanzas mujeriegas, pero ya no era lo mismo. A veces me preguntaba cuál fue hechizo que habías usado conmigo. Te maldecía a voz en grito y hasta llegué a odiar esa noche.
Hoy se cumplen dos años de aquella llamada. Cuando mi móvil sonó, no reconocí el número, al descolgar tuve el presentimiento de que podías ser tú.
-¿Diga?
_Hola, ¿sabes quién soy?
Tu voz fue inconfundible, la piel se me erizó y casi temblando de emoción apenas pude articular el…
-¿Sí?
_Perdona que te llame, tan solo quería saber como te encuentras después de tanto tiempo sin saber de ti.
Ni un reproche, tan solo tu voz melodiosa, yo me quedé sin palabras, no sabía que responder y ante mi silencio quisiste colgar, _ No te dejé. Te cité para vernos y aceptaste. Ese día fui feliz, y el resto hasta hoy. ¡Mi mayor felicidad!
Hemos vivido todo este tiempo como una pareja estable. Todo ha pasado deprisa e intensamente. Jamás me has reprochado nada, de tu boca han salido mil palabras de amor, mientras la mía ha permanecido callada.
Hoy quiero declararte el amor que siento por ti desde que te conocí. Me has enseñado a amar, a saber convivir juntos. Hoy te puedo decir claramente, que sin ti no puedo vivir, tus labios son mis anhelos, tu piel mi abrigo en esas noches contigo, tu aliento el aire que respiro, tu cuerpo mi deseo, tu voz la música que quiero, tu cabello mi entretenimiento mientras te miro cuando duermes, tus ojos donde me veo, tu olor el rastro que me persigue las horas que estoy sin ti, y quiero confesarte que no sería capaz de volver a estar con ninguna otra mujer que no fueras tú, y quiero que seas la única y la última.
Por todo eso y aquí de rodillas como me pide el corazón…Te pido que te cases conmigo.