LA PICONERA

LA PICONERA

lunes, 14 de marzo de 2011

¿SER POLITICO ES UNA CARRERA?

   Soy un hombre que trabaja rodeado de compañeros jóvenes y con las carreras terminadas, estos por desgracia o por falta de oportunidades en el mercado de trabajo, se ven obligados a desempeñar tareas fuera de las expectativas de cuando eligieron esos estudios.  Entre médicos, Ingenieros Industriales, Abogados, Aparejadores, informáticos, psicólogos, etc. cada día de la semana un “hola” “buenos días, tardes o noches” dispuesto a la faena diaria de un trabajo anodino y con escasa proyección de escalar puestos en la empresa, sirviéndole tan solo para subsistir y esperar que suene la campana para que sus años de estudios y esfuerzos de padres se vean recompensados para acceder a lo que en realidad deseaban.

Otro problema de los que se quejan frecuentemente es la dificultad que tienen cuando envían su curriculum y en la entrevista les piden experiencia para el trabajo ofertado… ¿Cómo lograr una experiencia y prácticas si no han tenido esa oportunidad? y en otros casos los aceptan como becarios sin ninguna clase de remuneración, ahorrándose un empleado pagado.


    Yo comentando con ellos y viendo sus desencantos, les animo a que sigan estudiando y ampliando sus conociemientos en sus respectivas carreras. Tambien medio en bromas les sugiero que se afilien a algún partido político, ahí no necesitan estudios, solo una buena presencia física, ya que carreras tienen y por consiguiente una buena capacidad de diálogo. Jugando un poco con mi experiencia de viejo lobo, les digo que en cualquier partido politico tienen muchas posibilidades, que solo hay que poner empeño y saber poner zancadillas. Una buena dosis de peloteo al delegado de turno para ascender en la escala, que se hagan notar en las asambleas y plenos, no hay nada mejor que defenestrar al contrincante y conseguir un buen padrino dentro del partido, lo demás es seguir la corriente y llegarán alto.

Nuestros políticos son como los tertulianos que saben de todo, no han necesitado estudios y algunos que lo poseen no han llegado ni a ejercerlo, los más, sin una preparación adecuada ni tan siquiera en educación, no han tenido que presentar ningúna experiencia, y ahí los vemos, siendo ministros de todas las ramas y hasta primer ministro, codeándose con todas las altas esferas de la sociedad.

Una juventud desperdiciada por la incompetencia de unos políticos que no han cumplido las promesas por las que se les han votado. Mientras ellos tienen su presente y porvenir asegurado tanto en la empresa privada como pública.

Deberíamos exigir que nuestros políticos a la hora de presentarse a gobernar, se les exigiera una preparación para el puesto que fueran a desarrollar, un certificado de honradez y saber lo que es “dimitir” (cosa que los nuestros no saben hacer) Además el código penal debería reformarse y agravar la pena para los políticos corruptos y prevaricadores.

Unos políticos que fueran la honradez personificada donde todo el mundo se mirara, y han llegado a ser lo menos valorados de la sociedad y los menos fiables, donde sus malas gestiones no tienen responsabilidades. Prometen y prometen en camisas y sin corbatas ante un público enfervorizado de la misma ideologia, llevado en autobuses por un bocadillo y una cerveza, se mofan del contrario, aquí paz y gloria saliendo en el telediario de las nueve.

Así que compañeros de trabajo, lo mejor es dedicarse a la política en la que no necesitas estudios, experiencias, ni presentar ningún currículum, además te puedes subir el salario, cobrar dietas y todas las prebendas que conlleva el cargo (familiares incluidos).

Pd: El político que esté libre de pecado, que lance la primera piedra.