LA PICONERA

LA PICONERA

jueves, 17 de marzo de 2011

MI AMIGA

   No sé como comenzar, ni como lo terminaré,y menos, lo que pensaréis, la cuestión es que voy a contar algo que quizás no os importe, ni tenga importancia, pero para mí si que la tuvo y a quien va dedicado también, espero que no se enfade cuando se vea retratada de esta forma y ante todos, sé que ella me lee desde que tengo esta cacharreria, mantendré su anonimato.

   Es una linda mujer a la que quiero muchísimo, la conozco desde que era una niña, hemos jugados juntos, travesuras, confidencias, en una palabra casi como hermanos, y nunca tuvimos atraccion sexual el uno por el otro que es lo raro, y más conociendome yo.

   Fuimos creciendo y cada uno tomó su camino, yo me quede en el mismo lugar y ella en una ciudad cercana, pero siempre en contacto , o bien por cartas o en las fiestas de ambos pueblos.

   Ella se casó con una bellísima persona, también fuimos amigos, asistí a su enlace como un invitado muy especial, fue un matrimonio muy unido, felices, yo era feliz por ella, hasta soy padrino de uno de sus hijos. Se amaron hasta que él faltó después de treinta años de casados. 
  Sus hijos eran mayores y se quedó sola en casa, pasaron los años, ya llevaba varios años viuda pero aún seguía tan hermosa como siempre, hablábamos muy a menudo, tanto por teléfono como a través de Internet.

   Ella me contaba todo su quehacer diario, yo siempre le recomendaba que saliera y conociera a otras personas, a veces me contaba que echaba de menos estar en brazos de algún hombre, que su cuerpo se lo pedía, así un día tras otro, también me comentó que había ganado unos kilos y que no se encontraba bella para salir y conocer a otros hombres, que le daba vergüenza.

   De vez en cuando me pasaba por su pueblo acompañado de algunos mis ligues, iba a visitarla y salíamos al cine o a cenar.

   Un día me llamó por teléfono y me dijo que había decidido hacer un largo viaje ella sola para aclararse las ideas, y saber si era capaz de realizarlo sin su marido.

   La animé a que lo hiciera, siempre le dije que la vida eran dos días, que se aprovechara y que si le salía un ligue, que ¡A por él! que no fuera tonta, machaconamente siempre se lo dije, ¡venga cuerpazo que tú lo vales! ¡Disfruta y sé feliz!

   Como siempre estábamos en contacto por el msn y me iba contando que los primeros días se los pasó haciendo turismo, "hago un inciso para comentaros que mi afición es ligar a través de la red y por cierto ¡no se me dá nada mal! jajajj" me lo contaba todo, hasta los piropos que recibía y alguna que otra proposición deshonesta que le hacían.

   Yo seguía dándole mis consejos habituales, que en una ciudad tan grande conocería a alguien, y si tenía oportunidad, que no lo dudara, ¡que le diera juerga a su cuerpo!

   Un día, a punto de finalizar sus vacaciones, me llamó y me dijo, que había conocido un hombre muy guapo, un poco mas joven que ella, que también estaba de vacaciones, era alemán, él la invitó a tomar un café, después la invitó a cenar, en un principio pensó en decir que no, pero acordándose de mis consejos, aceptó y quedó con él a las ocho de la noche. Me comentaba que estaba muy nerviosa y no sabía que ponerse.

   La aconsejé y le propuse que se pusiera una falda por encima de las rodillas y un jersey que yo le conocía blanco que mostraba todo su canalillo, sus senos son generosos, me he fijado en ellos, también que se pusiera ese perfume que me gusta tanto, "Miracle de lancôme" y después que no me viniese contando que no se lo había llevado a la cama.

Pasé una mala noche, quería que fuera feliz y que se quitara todas las ansias que tenia guardadas.

    A la mañana siguiente muy temprano me levanté, mi primer pensamiento para ella, la imaginé en brazos de ese desconocido, vencida de hacer toda la noche el sexo y de repente, veo un mensaje instantáneo en mi msm.

   Era de ella, me comentaba que después de cenar la llevó a bailar, que la velada fue muy romántica, tomaron unas copas, se dejó besar y después la invitó a su hotel, subieron a la habitación y allí la besó, que la acariciaba y poco a poco la fue desnudando, se fueron a la cama y comenzaron el preludio de todo acto, la puso como hacía tiempo no recordaba, pero de repente él se paró, se levantó, encendió las luces, nervioso le pedía perdón desconsoladamente, ella lo animó, tanto a él como a su cosita, pero no había forma de que se pusieran a tono, lo miraba y pensaba, ¡qué fiasco! se quedó fría mirando aquello flácido, después el se fue con sus ansias y quedo rendido en la cama, se durmió y sin hacer ruido, ella se marchó de la habitación.

   Al comentármelo se reía de la mala suerte que tuvo, después de no haber conocido nada más que a un hombre (su marido) y haber estado tanto tiempo sin hacerlo, !Y le pasaba esto! se reía a carcajadas pero lastimosamente.

   Me sentí mal por ella, Dios con las de hombres que hay y le toca uno que no se le empina ¡coño! ¡Ya es mala suerte!

  Le dije unas cuantas cosas para animarla y que en los próximos días iría a verla.

  Eso será otra historia...continuará.