LA PICONERA

LA PICONERA

miércoles, 9 de marzo de 2011

DESTINO...FINAL

Encantado de conocerla señora, pase usted y tome asiento por favor ¿su hijo ha venido?

-Si Señor, he preferido que espere abajo en la cafetería, antes quería hablarle de algo y me gustaría que él no tuviese conocimiento. después de contarle el mótivo, usted decidirá sobre la parte del seguro de vida que me toca a mí.

Dígame entonces señora.

-Verás, no he localizado la póliza de la que usted me habló y que hizo mi marido, tampoco he podido traerle mi partida de nacimiento, tan solo mi carnet de identidad, el de mi hijo y su partida de nacimiento.

Por la póliza no hay problema, ya que tengo el original, pero su partida de nacimiento es necesaria, dígame, ¿qué problema tiene para solicitarla?

-No hay ninguno, tan solo es que administrativamente hablando yo no existo.

¿Cómo que no existe?

-Es una larga historia, tengo que contársela, por eso no he querido que mi hijo estuviera presente y siendo usted abogado, espero que quede entre nosotros. Y en su mano está en que se pueda resolver el problema, ya que no sé dónde acudir.

Cuénteme.

-Mi nombre verdadero es Paula Expósito, desaparecida a los 19 años de edad y desde ese momento, pasé a ser Ester P.

¿No estará usted buscada por la Justicia?

-No, espero que no, soy huérfana, recién salida del orfanato fui a trabajar a una casa de sirvienta, al cabo de unos meses de mi estancia allí, me enamore del hijo de la familia y quedé embarazada, sus padres al descubrir que me encontraba en estado y que el padre era su hijo, me lo recriminaron muy duramente y a su hijo lo ingresaron en un colegio privado de Suiza, desde entonces no he sabido de él. Yo continué con mi embarazo al no querer abortar, quería y deseaba tenerlo, ellos se negaban y constantemente me decían que no iban a permitir que un expósito formara parte de la familia, además que todo el porvenir de su hijo se iría al traste. El día que di a luz en la habitación donde yo dormía, me quitaron el niño y no me permitieron verlo, los padres, junto con el abogado de la familia se personaron en mi habitación y me obligaron a renunciar a mi hijo, sino aceptaba, me denunciarían pagándolo con cárcel, y a mi hijo lo entregarían en un orfanato.

¿Y porque la iban a denunciar y meterla en la cárcel?

-Eran otros tiempos y según el abogado, me acusarían de engañar, seducir y abusar de un menor, así que me asusté y firmé los documentos renunciando a la custodia de mi hijo y a mi propia identidad.

¿Y porqué de cambiar de identidad?

 
-De esa manera se aseguraban que jamás podría reclamarlo, utilizaron todos sus medios y poder para proporcionarme otros documentos de identificación. Desde ese momento, Paula Expósito desapareció del mundo. Me dieron dinero y un pasaje de barco para las Islas Canarias, bien lejos de ellos, pero se les pasó inscribir mi nuevo nacimiento. Nunca más volvía tener contacto con ellos, aunque tenía su número de teléfono por si surgía algún problema sobre mi nueva identidad.

¿Y de su hijo, volvió a saber algo?

-No, no he sabido nada desde ese día, ni de su padre, su abuelo me prometió que lo cuidarían y sería el heredero de la familia, si yo no interfería para nada y eso hice, ya que sabía que nunca le faltaría de nada.

¿Su marido sabía la existencia de ese hijo?

-No, nadie conocía la existencia de mi hijo, ni de mi verdadero nombre. Al cabo de unos años conocí al que fué mi marido, me enamoré, nos casamos y tuvimos a mi otro hijo, y no quisiera que éste supiera el engaño que ha vivido durante todos estos años, y por consiguiente haberlo hecho también con el padre.

Permítame una pregunta si me la quiere contestar ¿cómo se llama esa familia y donde viven?

-Viven en Madrid, mi hijo no sé cómo se llama, su padre se llama Pablo Valladares y según me han informado, el abuelo falleció hace algún tiempo.

¿No se llamaría Antonio Valladares el abuelo y su hijo tiene ahora sobre treinta años?

-Si, ¿es que los conoce?

Si, los conozco, además su hijo que por cierto se llama Damián, es íntimo amigo mío y no se nada de esta historia, solo sabía que su madre había fallecido al nacer él.

¡No llore señora por favor! ¡Tranquilicese!

-Cuénteme de mi hijo por favor, ¿tiene alguna foto suya?

Le contaré todo lo que sé señora, y le mostraré fotos, pero antes tengo que hablar con ellos y contarles todo lo que me ha dicho. Usted tambien debería hablar con su hijo y contarle la verdad. Si su hijo la quiere, comprenderá por lo que pasó y el porqué de su silencio. Una cosa más, casualidades de la vida o destino, en este caso no sé como llamarle, pero si estoy yo aqui es porque Damian recibió el corazón de su difunto marido y gracias a su gesto él está vivo.

-¿Mi hijo está bien?

Sí, gracias a ese transplante lo puede contar y se ha recuperado muy bien.

- ¡Gracias a Dios! siendo así, le contaré a mi hijo todo y hasta mañana entonces.

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Eso es todo lo que te puedo contar Damián, he quedado con tu madre mañana a primera hora en su casa, ¿qué hago?

-Ahora se lo comunico a mi padre y saldremos los dos en el primer vuelo, te diremos la hora de llegada y nos recoges en el aeropuerto y gracias amigo por todo.

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Buenos días señora Ester, le presento a su hijo Damián.

-Hola mama (abrazo, lloro y besos)

Hijo, este es tu hermano (abrazo fuerte y beso)

Entrad en casa.

Un momento mamá, ven conmigo, mi padre está esperando en el coche.

Hola Paula.

Hola Pablo (abrazo y beso)

Entremos en casa.