LA PICONERA

LA PICONERA

jueves, 27 de enero de 2011

DESCUBRIENDO AL HOMBRE III

     Debido a la persecución de la que soy objeto por parte de las diferentes agencias, he tenido que trasladar la base desde donde realizo mis investigaciones…La S.i.a, K.g.t, Mozá, No queda, diferentes cuerpos de espías de los municipales, así como los autónomos, todos prosiguen mi búsqueda para apoderarse de mi invento sin tener que pagar canon a “Las Cae” No lo voy a permitir, así que ahora mismo estoy en el km 0 de una gran ciudad, subido a su torre más alta, donde no acceden hasta final de año a quitar el polvo, creo que me encuentro en un lugar bien seguro y difícil de ubicar, pero estaré ojo avizor y defenderé sin uñas pero con dientes este invento tan mortífero y a la vez tan esclarecedor de las mentiras que los historiadores han vertido a lo largo de los años, relatándonos las historias como les placen.

   Nota: No existe ni existirá jamás una historia verdadera, porque a nadie le interesó en absoluto la verdad, sino que su versión prevalecería sobre el resto.

   Llevo horas pendiente de la entrada de la cueva…, Pepillo y Pepilla siguen trajinando dentro de ella, despiertos están, ya que a través del micrófono de alta intensidad, oigo ruidos guturales. 
   Así que he decidido realizar zapping de nuevo y viajar de otra vez por la historia mundial. Me he detenido en el momento en que la madre de Rómulo y Remo los suelta como a Moisés "otra historia" en una cesta y los deja navegar a través de las aguas, he seguido la trayectoria para averiguar si efectivamente fueron amamantados por una loba (algo que siempre me ha extrañado) constantemente me he dicho que si en esos tiempos los pilla una loba, ¡se los merienda de una atacada! (pero la historia es la historia y los mitos son los mitos) Siguiendo el viaje de la cesta y con mi corazón en un puño, observo difusamente como en la orilla del río hay una mujer lavando la ropa y tarareando una Sevillana, me extraña que en esos tiempos y en ese lugar se canten esas canciones, me acerco un poco más y resulta ser una mujer u hombre, no sé como describirlo, pero por las facciones y los gestos yo diría que es travestido.

   Al ver la cesta se acerca y exclama esta frase que me ha quedado grabada ¡La madre que me parió! ha observado que hay dos criaturas dentro con los deditos en la boca y haciendo “pedorretas” los coge y sale corriendo a una casucha de madera, los revisa y ve que entre las ropitas hay una nota que dice: ¡Tú que los has encontrado y salvado, cuídamelos, sus nombres son, Rómulo este que lleva la nota y el otro Remo, con el tiempo serás recompensado/a!.

    De esta manera fueron salvados estas dos criaturas, así que el mito de la loba… a tomar viento fresco. La salvadora se llamaba “Patro” y era un travesti procedente de Cádiz (Hispania), que un día se fue de inmigrante a la huerta murciana porque no había trabajo en su ciudad, y fue secuestrada por sus encantos por unos invasores y trasladada a las cercanías del río Tíber, una vez su gracia se marchitó, le dieron la carta de libertad (pasaporte). Los hermanos gemelos la quisieron tanto, que en su honor "la patro" denominaron a las clases altas adineradas Patricios y Patricias. El resto es otra historia más que iré desgrando con el tiempo.

    Vuelvo a la cueva con nuestros protagonistas, en este momento sale Pepillo con una flor en la boca, silbando y muy ufano, Pepilla detrás de él con una sonrisa la mar de mona. Se les denota que están contentos.

    Pepillo se tumba en el suelo, las manos en la nuca y mirando el cielo, ella se pone a su lado en cuclillas y le acaricia la cabeza, empieza un dialogo que como siempre intentaré traducir lo más fidedigno.

Ella…tputrba…¿Cómo estás mi amor?
El…vbdrtpsa… de puta madre, he quedado como nuevo.
Ella…klñdasdprs…me has hecho muy feliz Pepillo.
El…pqwrptras…¿de verdad, no he sido un poco inocente?
Ella…pprtprgh…es normal la primera vez mi amor, pero tenemos toda la vida para amarnos.
El…ñmuytrdc…¿toda la vida?
Ella…ptruytrdcgs…yo te amo pepillo, yo no me acuesto con el primer hombre que veo.
El…prtvlsl…coño Pepilla, me has conocido hace un rato y ¿ya te has enamorado?
Ella…tyvbdcfsd…desde el primer momento que te ví, me enamoré de ti y por eso te he entregado mi flor.
El…trcdps…¿esta flor? (Y se la muestra).
Ella…rtdfsghsae…a veces pareces tonto Pepillo.
El…turpfgas…hazme algo de comer, no hagas mucho ruido mientra friegas las cacharros que me voy a echar una siesta, me despiertas cuando tengas preparada la comida.
(Ella gruñiendo y llorando sale corriendo dando patadas al suelo enrabietada).
El…utrpgfdñp… ¡ya empezamos con los lloros y las tonterías!

   Pepillo se queda dormido y ella en el interior de la cueva sollozando sin parar, se oye… ¡Todos los hombres son iguales, no piensan más que en joer!

   Parece que me han descubierto de nuevo, levanto mi campamento y salgo por pie a otro lugar más seguro.

Volveré otro día si no me atrapan…tengo una exclusiva sobre Colon y el descubrimiento.