LA PICONERA

LA PICONERA

jueves, 7 de abril de 2011

¡¡¡ÉL!!!


­_ ¡Como pasa la vida! ¡ Y quién me iba a decir que después de tanto tiempo, iba a regresar al mismo lugar donde tantas lágrimas derramé! ¡A esos recuerdos que tanto he querido borrar y que ha sido imposible!

_Un día me juré que nunca más volvería, sin embargo el destino ha querido que regrese a este lugar donde tanto sufrí y donde tendré que revivir todo lo que tanto daño me hizo. _Cuantas cosas han pasado desde entonces, unas para bien y otras… ¡Para que contar! Y aquí estoy ¡triste paradoja! como embajadora de mi empresa para un proyecto inmobiliario, en el mismo lugar donde fui tan feliz y tan desdichada, razón por la cual me fuí. 
_ ¡Ahí está! La misma barca “desvencijada” como él la llamaba, esa que fue testigo de ese amor que nos unió y de todas esas promesas que se rompieron.

_ No quiero ni pensar en el momento que me contaron todo lo que había sucedido con esa mujer, eso me destrozó, quise no existir en ese momento, sentí como se aflojaban mis piernas y mi alma se moría, no podía creerme lo que me estaban contando, pasé de la lucidez a la incredualidad y de ésta a la locura.

_Cuando llegó a casa le pregunté, obtuve un silencio por respuesta, se arrodilló a mis pies, lloró, me suplicó, me rogó que le perdonara, dejé de oír lo que me decía, perdí la noción del tiempo, lloré hasta caer derrotada, desde ese mismo instante nada me importó, todas mis esperanza y fe, fueron echadas a lo más profundo del abismo.

_No llegaré nunca a entender el motivo para que esta persona después de lo que habíamos vivido, habíamos compartido y nos habíamos amado hiciera eso. Y aún más, cuando hacía escasamente dos horas que había abandonado nuestro lecho, que aún permanecia caliente de una de tantas noches llenas con palabras de amor ¿Como se metió con otra en la cama? ¿Qué le llevó a eso, estaba enfermo? ¿Que quería demostrarse, que quería demostrar?

_¿Tal vez su ego?... Cada día le doy más razón de esa frase tan popular y famosa sobre el hombre... ¡sólo piensan con la entrepiernas, sin pensar en las consecuencias y menos el daño que hacen sin conciencia!.

   _Lo peor de todo, fue esa retahíla de lloros, los perdones, que nunca más volvería a pasar, que yo era el amor de su vida, que sin mi no sabría vivir, una sarta de palabras que no me llegaban, casi llegó a convencerme por todo lo vivido y todo lo que le amaba, en un momento pensé en volver a sus brazos, perdonarle, pero no pude, jamás olvidaría lo ocurrido, sabía que cuando me besara, cuando estuviéramos en la cama, cuando me dijera que me amaba, por mi cabeza siempre rondaría la infidelidad, no quería martirizarme pensando e imaginándole en los brazos de otra, besándola y acariciándola, además, había perdido toda la confianza, ¿porqué iba a creer que no volvería a pasar?

 _ Me ha servido de lección, él fue mi primer y único amor, todo este tiempo he tratado de olvidarlo y no he podido, aunque el tiempo y la distancia me ha estado ayudando a que ese dolor sea cada día menor, he tenido otras relaciones, no he creído en otras promesas, no me han quedado ganas, esto me ha hecho ser más desconfiada y egoísta, ahora vivo la vida día a día sin compromisos de ninguna clase.

 _  Sé que él sigue viviendo aquí, que no se casó, que ha ido de cama en cama, no quiero verlo, no quiero ningun contacto, el tenerlo cerca sé que me causaría odio. No dejo de preguntarme como me hizo vivir esta mentira y yo tonta inocente enamorada le creí. Cuantas veces me he preguntado _¿porqué?_ ¿Cómo pudo hacerme esto? ¿que sentido tiene? _No quiero seguir haciéndome más daño, no voy a pensar más, no tengo porqué sentirme culpable.

  _ Mi empresa me ha mandado aquí a realizar un trabajo, lo haré lo mejor que sé hacerlo y esa barca desvencijada desaparecerá para siempre de mi vida y de la de él. Me siento rara a la vez, es como regresar a borrar un pasado que nunca debió ocurrir, no sé si esto me hará bien o mal, pero será como comenzar una nueva vida, un borron y cuenta nueva.