LA PICONERA

LA PICONERA

sábado, 19 de febrero de 2011

FIBO...LIGANDO II

    Me gustas como bailas, eres liviana y te dejas llevar. ¿En todo eres así?

- Eres tú Fibo quien me lleva, por lo tanto es fácil, espero que a lo largo de la noche, seas siempre así.

   ¿Sabes que eres más descarada que yo?

-¡No todo los días se está con un hombre como tú! jajaja.

   Te voy a besar.

-Hazlo, desde que empezamos a bailar lo estoy deseando.

Pausa (beso)

   Besas muy bien San, ha resultado muy dulce y placentero.

Pausa. (beso)

-¿Seguimos besándonos aquí Fibo, o nos vamos a tu casa?

   Sí, vámonos. ¿Le dices algo a tu amiga?

-Sí, espérame… ya esta, le he dicho que he ligado y que no me espere, venga, vamos a esa noche larga que me has prometido, ¿Está muy lejos? 
    No, vivo aquí cerca, vamos paseando.

-No me has dicho tu estado ¿Casado, soltero, divorciado?

    Estoy divorciado hace años. ¿Y tú?

- Yo, soltera y sin hijos ¿Tienes hijos?

    Sí, un niño de once años.

Pausa (beso)

-No vas a dejar nada para luego, como me sigas besando tanto jajajaja,

   ¿No te gustan?

-Claro que me gustan y deseo muchos más, quiero llegar pronto, tengo ganas de ti.

   ¿Quieres que te diga una cosa San?

-Dímela.

    Me gustas un montón, ahora mismo estamos en dirección a mi casa, que dentro de un momento, seremos uno del otro.

-¿y?

  Si te soy sincero, son muchas las veces que he hecho este recorrido con otras tantas mujeres, siempre deseando llegar, llevármelas a la cama y disfrutar con el sexo.

-¿Y conmigo no quieres el sexo y no estas deseando llegar?

   Te conozco hace menos de cinco horas, estoy muy a gusto, este paseo me esta gustando y no tengo prisa por llegar.

-¿No te atraigo físicamente?

   Claro que sí, y mucho, pero no es eso, siento como si te conociera de toda la vida, como si fueras algo mío.

-Mira Fibo, no te pongas ahora romántico, no te hace falta conmigo, yo sé a lo que voy, tú disfruta, hazme disfrutar y yo haré lo mismo, ¡mañana será otro día!

   Vale, perdona, no se que me ha pasado, se me ha ido la cabeza, tienes razón, disfrutemos de esta noche.

-Así se habla campeón, déjame que te bese y te dé un aperitivo de lo que te espera.

Pausa (besos y caricias)

   Ya estamos, esta es mi casa, entra.

-Tienes una casa muy bonita.

   Gracias.

-¿Me permites que vaya al cuarto de baño, antes de continuar?

   Por supuesto, ¿quieres tomar algo?

-No, de momento no.

  Pongo música

   ¡Dios! no esperaba que salieras desnuda.

-¿Te gusto?

  Si, tienes un cuerpo maravilloso.

-Vamos a la cama anda.

   Me has dejado sin palabras.

Pausa, pausa, pausa, pausa, pausa, y muchas pausas.

-Sigue, sigue, no pares por favor ¡Dios Fibo, que placer! Así, siiii, siiii ya, yaaaaa.

Pausa, pausa, pausa.

   Espera, voy a por un vaso de agua.

- Trae otro para mí, para ser hombre tienes un culito muy hermoso.

¿Te gusta? jajajaja.

-¡ Si! y no hagas posturitas y el tonto, que sabes que estas muy bien

   Me ha encantado San. Vuelvo en seguida, no te vayas

- No tardes, voy mientras tanto al cuarto de baño.

   ¿No tendrás prisa por irte?

-No, no me espera nadie.

    Mejor, así podremos repetir.

Pausa y más pausa y muchas más pausas.

   ¿Quieres dormir un rato?

-¿Dormir? No, no me apetece, quiero seguir abrazada a ti, ¿Y tú quiere dormir?

   No, quiero descansar un rato y seguir haciéndote el amor.

-¿Descansamos un poco antes?

   Claro, lo que quieras. ¿Quieres un café u otra cosa?

-Prefiero un café, así cuando te levantes vuelvo a verte el trasero, jajajajaja.

    Me gustas mucho Primer beso, y me lo estoy pasando muy bien.

-¿Te lo has pasado muy bien? ¿Ya no quieres más?

   Si, jajaja, quiero más, ¡eres tremenda!  Espérame, no te vayas.

-¡Donde voy a ir, que esté mejor que aquí!

   ¡Café para la señorita y para mí!

-¿Le has puesto azúcar?

   No, ponle tú la que quieras.

-Sienta bien un café a esta hora y contigo más.

   Hablemos un poco y conozcámonos mejor.

-¿Qué quieres saber?

    ¿Como una mujer como tú con este peazo cuerpo, no se ha casado ni tiene pareja?

-Así es la vida Fibo, ¡nadie me ha querido hasta ahora!

   ¿Y eso?

-Es una historia larga de contar.

   Tenemos todo el tiempo del mundo, hoy es domingo, no tengo ninguna cita y tú supongo que tampoco.

-No, no tengo, y nadie me espera.

   Entonces cuéntame.

-Vale, ¿comeremos juntos?

   Por supuesto San, hoy no dejo que te marches.

-Jajajajaja, pero prométeme que después de comer, regresaremos de nuevo aquí.

   Prometido, palabrita del niño Jesús.

Pausa (besos)

  ¡Que bien saben los besos con el sabor de los cafés!

-Yo no soy de esta ciudad, llevo viviendo aquí alrededor de un año y medio , gracias al trabajo que tengo, pude pedir traslado, no me importaba la ciudad, solo quería huir. Tengo cuarenta años, he tenido una relación de cinco años y los tres últimos viviendo en pareja; Vivíamos en una casa de sus padres, nos habíamos comprado un piso con mucho sacrificio y lo decoramos juntos, teníamos mucha ilusión por casarnos, al menos por mi parte.

-Imagínate, una novia de blanco con 38 años, mis padres estaban muy contentos, “son de la antigua usanza” de que no se podía vivir en pecado como me repetían constantemente, cuando les dijimos que nos íbamos a casar, daban saltos de alegrías. Solo de recordarlo se me saltan las lágrimas.

   ¿Y que pasó?

-Pues pasó, que un día, salí de la casa donde vivíamos para ir a trabajar, me despedí de él y me fui, cuando llegué al trabajo, mi jefa me dijo que una compañera se había puesto enferma, que la había avisado hacia solo cinco minutos y que entonces el turno de la tarde necesitaba a una persona para sustituirla y si quería hacerlo yo. Tal y como está el trabajo, no tuve más remedio que decir que sí, por lo que me marché de nuevo para casa, pero se me ocurrió llegar primero al piso, ya que nos quedaban dos semanas para casarnos y quería hacer unas cosillas… Cuando llegué, abrí la puerta con la llave, entré y me dirigí a la cocina, de repente sentí unos ruidos y me asusté, quise salir corriendo, pero en un acto de valentía por mi parte ( aún no me lo creo),cogí un cuchillo grande de cocina y miré por toda la casa, todo estaba en silencio, pero cuando me dirigía al dormitorio que iba a ser el nuestro, vi. la puerta cerrada, no era normal, ya que siempre estaba abierta, me puse a escuchar detrás de ella y se oía un ruido apagado.No puedo ni seguir contando.

-Pausa (besos y abrazo
Continuará.....