LA PICONERA

LA PICONERA

martes, 4 de enero de 2011

SEPARACION

¡Que vivan los novios!


¡Levantemos nuestras copas amigo/as por esta feliz pareja!


¡Por Javier y Vanesa! Yo, como padre de Vanesa y con mi otro hijo ahora Javier, me siento feliz y contento de que al final de tantos años de noviazgo por fin se hallan casado, y por cierto, que me hagan abuelo pronto, ¡Por ellos! ¡Por ellos! démosle un aplauso, seguid bebiendo y comiendo, que esta noche es el principio de una vida en común.


-Gracias Suegro, espero no defraudarle, por ti, chin chin.



-Por ti Javier, cuida de mi hija.

-Lo haré, sabe que la quiero más que a mi vida querido papá, ¿le puedo llamar así?


-Déjate de chorradas Javi, llámame como siempre, Don Tomás, jajajajajaja.


-¡Que se besen los novios, Que se besen, que se besennnnnnnnnnnn!


-Vamos Vanesa, besémonos.

-Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ehhhhhhhhhhhh , bieeeeen plas, plas, plas.


- ¿No ha estado mal la comida verdad Vanesa?


-No Javier, ha estado muy bien organizada y se ve a los invitados contentos e incluso me ha dicho el maître que algunos han repetido.

-Eso está bien, para eso es nuestra boda, y quiero que la recuerden.


-Estoy muy feliz Javi, no sabes cuánto anhelaba este momento, el de decir “mi marido” responderte a ti: ¡quiero ser tu esposa hasta que la muerte nos separe!


-Yo también Vanesa, te quiero, ya eres mi mujer.

-Estoy deseando que llegue la hora de irnos al hotel .


-Y yo también Vane, pero antes tenemos que divertirnos con nuestros invitados, bailar e irnos con ellos a la discoteca, que ya está preparado.


-Lo sé Javi, pero quiero estar a solas contigo.


-Jajajajaja lo estaremos y por mucho tiempo Vane.


-Nuestras familias están contentas, ¿has visto lo bien que se llevan todos y lo que nos quieren?


-Si cariño, de lo cual me alegro mucho, estaban deseando que nos casáramos, no se sí por echarnos de casa o porque nos quieren jajajajaja.


-Vamos a bailar, nos avisan para abrir el baile.


-Que se besen, que se besen, que se besen, uno, dos , tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, ehhhhhhhhhhhhhhhhhh


-No bebas mucho Javi, quiero que esta noche sea especial y que sea el comienzo de algo maravilloso.


-No te preocupes, no beberé mucho, pero tienes que comprender que es mi boda y quiero pasármelo bien.


-¡Es tu boda y la mía que no se te olvide! Solo te pido que tengas cuidado con la bebida.


-Uf, menos mal que ya estamos solos Javi, voy a darme una ducha y cambiarme de ropa, enseguida salgo.


-No tardes cariño, ahora paso yo.

-Javi, Javi despierta, ¡joder estas borracho!


-¡Déjame dormir pesada!


-¡No me hagas esto Javi, despierta, date una ducha y te espabilas.


-¡Joder! ¡Que tía más pesada! ¡Vanesa me quieres dejar dormir!

dia siguiente:


¡Vamos aprisa, Vanesa que se nos va el avión!


-Voy Javi, pero voy cargada y no puedo más, alárgate tú y diles que esperen, que ya llego, y ven a ayudarme después.


-¡Tú date prisa, que es lo que tienes que hacer!


-Si no te hubieras dormido Javi, no nos habría pasado esto, me he pegado media hora para levantarte, te he estado diciendo que llegaríamos tarde y tú erre que erre durmiendo la mona.


-No empecemos Vane, que acabamos de casarnos y nos vamos de luna de miel, así que tengamos la fiesta en paz, o me doy media vuelta y nos vamos para casa.


-Esta bien Javi, corre y di en el mostrador que ya llegamos, ¡están dando el último aviso!


-Menos mal que llegamos a tiempo, estoy sin resuello, espero que nos sirvan algo de beber pronto, estoy seco.


-No tardaremos mucho en llegar, son dos horas de vuelo nada más.


-Que bonita habitación nos han dado, me gusta, tiene buenas vistas, lástima es que no se ve el Teide con esas nubes, dicen que eso se llama “Mar de nubes” y cuando estemos arriba en “La Cañada” si están las nubes, se verá como un manto todo blanco y no se verá nada para abajo y nosotros estaremos por encima de ellas, ¡que feliz soy Javi! quiero pasarlo bien, dame un beso y hagamos el amor ahora mismo, ya que ayer nada de nada.


-¿Me estas reprochando lo de ayer Vane?


-No Javi, pero no fue como yo esperaba la primera noche siendo tu mujer.


-Si, hagamos el amor ahora y luego saldremos a conocer e informarnos de lo que hay por aquí.


-¡No me digas Vane que vas a salir con esa ropa tan corta y enseñándolo todo!


-¿Corta Javi?, si es la misma que me ponía contigo antes y te gustaba.


-Antes era antes, ahora eres mi mujer y no quiero que te pongas eso, ¡ponte esos vaqueros que te sientan tan bien!


- Pero Javi ¿me vas a decir lo que debo ponerme a estas alturas?


-Sí, te lo digo, así que como te pongas esa ropa, nos quedamos en el hotel.


-Está bien, no quiero broncas el primer día Javi, me pondré los vaqueros y ahora me dirás también que blusa o lo que sea que quieres que me ponga por encima, pero veo que no te conocía, pareces otro.


-Es lo que hay Vanesa y venga vámonos, que quiero conocer esto y divertirme un rato, que dinero nos cuesta.


¡Anda dame un beso y perdóname amor, pero no quiero que esas maravillas de cosas que tienes lo vea nadie más que yo, sabes que te quiero un montón.

-Está bien Javi, si es así me callaré, ¡y… sí! démonos un beso, yo también te quiero mucho y quiero que seamos felices.
-Que bonito es todo esto, me encanta, mañana iremos a La Gomera que dicen que es muy hermosa.


-Esta noche cuando estábamos cenando, no me ha gustado que miraras tanto al camarero.

-¿Que yo he mirado al camarero? Tú no estás bien Javi, ¿no te estarás volviendo celoso verdad?

-No le quitabas los ojos de encima y él a ti tampoco, pues como no parabas de mirarlo, él hacía lo mismo, he estado a punto de liarme a ostias con él y darte a ti otra, así que si estás conmigo, no vuelvas a mirar a otro tío, ¿vale?


-Me estás dando las vacaciones Javi, esto es increíble, la verdad es que me estas asustando.

-¡Pues tiempo has tenido en estos años de conocerme!


-Esa ha sido la pena, que no te he conocido lo suficiente.


-No me levantes la voz Vane, te lo digo por última vez, mañana ya nos vamos a casa, espero que estas cosas no vuelvan a suceder.


-¡Pero por Dios Javi! ¿Qué es lo que hice mal?, ¿qué te he hecho? ¡Trato de hacerlo todo bien para que la cosa funcione y tú en tus treces!


-¡Cállate ya, que me voy a dormir, mañana será otro día y no llores más joder!


Hace un año que me casé con Javi, tenemos una hija recién nacida que es toda mi vida, la convivencia no es lo que yo esperaba cuando me casé con él, todo este tiempo ha sido una pesadilla.


- No sé cómo ha cambiado tanto desde que éramos novios, es como si fuera otra persona, su trato es despectivo, seco, como si para él todo esto fuera una cárcel, no para nunca en casa, sale constantemente con los amigos, bebe demasiado y cuando llega sus únicas palabras son ofensivas.


- He intentado hablar con él muchas veces, solo quiero saber del porqué de su comportamiento, me ignora y se queja de que no hago nada en casa, me recrimina el montón de horas que trabaja y que es el único que mantiene la casa. Dice que eso le da el derecho de salir con sus amigos sin que yo tenga que reprochar nada.

- A veces le he comentado que quiero trabajar y colaborar en el sustento y él repetidamente se ha negado, dice que su mujer no va a ir a limpiar casas de nadie, ya que no tengo oficio y es lo único que podría hacer.


- Nunca me demuestra cariño, nuestras relaciones en la cama solo son en su propio beneficio y si algún día le he dicho algo referente a eso, me da dos gritos y acaba la discusión, no tengo derecho a réplica.


- A su hija apenas tampoco le da cariño y cuando se pone a llorar o la tengo que cambiar, rápidamente me dice que la saque de donde él está, que le molesta.

- Yo he hablado con mis padres sobre lo que ocurre y lo único que me han respondido es que con la cuchara que escogí es con la que he de comer.


- No sé qué hacer, si me separo de él, ¿de qué voy a vivir? y más conociéndole como lo conozco, jamás permitirá que nos separemos. Alguna vez se lo he insinuado y le he dicho que si no está a gusto conmigo que nos separemos, me ha mirado y me ha dicho que eso jamás, que ni se me ocurra pensarlo.


- No tengo a nadie a quien pedir consejo, con mis padres no puedo contar, ya que lo quieren. Cuando estamos con ellos es un falso, y se muestra cariñoso tanto con la niña como conmigo.


- Me tiene restringido el dinero de la casa y cualquier cosa que necesito se lo tengo que pedir, tanto para la niña como para mí.


- En cuanto pueda, iré a la asociación de mujeres separadas y que me aconsejen necesito que me ayuden, no sé qué hacer, ya no aguanto más, de momento sus agresiones son verbales y no quiero dar lugar a que lleguen a más, porque sé que llegaran si sigo junto a él.


- Después de hablar con una abogada sobre el caso, esta me ha aconsejado que lo primero que tengo que decirle a mi marido es que me quiero separar, y a partir de ahí que me ponga en contacto con ellos que me ayudaran en todos los trámites.


- Una vez que le he comunicado a Javier mi decisión, este me ha dicho que no me lo consentirá y ha destrozado parte del mobiliario de la casa, me ha amenazado con palabras muy duras.

- Por lo tanto hoy me he armado de valentía y le he puesto una denuncia por malos tratos psicológicos, he comenzado con los trámites para la separación, al no tener lugar donde quedarme, he acudido a casa de mis padres y a regañadientes me han acogido, pero están en desacuerdo con la separación, debido a su creencias religiosas.


- Javier en todo este tiempo, no ha parado de llamar por teléfono y en querer verme para hablar conmigo, insiste en que recapacite sobre la separación, mis padres han intentado convencerme, pero yo ya le conozco y por mucho que me prometa ¡sé que no cambiará, sé que no lo hará, la decisión está tomada!


El abogado de oficio que me han proporcionado, se ha puesto en contacto con el de Javier para llegar a un acuerdo amistoso, siendo esta propuesta rechazada por parte de Javier.


- Durante todo este tiempo, solo se ha empeñado en ponerse en contacto conmigo y evitar la ruptura, me hace saber por amigos y familiares constantemente que vuelva a casa, y a todos sus ruegos le he dicho que no, que ya mi vida con él se ha acabado, que quiero comenzar una nueva vida.


- Repetidamente me ha amenazado con quitarme a la niña, dice que no me lo pondrá fácil, hasta ha insinuado que si me voy, es porque seguramente he conocido a otro hombre y ha puesto en duda su paternidad.


-Me amenaza con que no veré ni un solo euro, que el piso no lo abandonará que tendrá que ir la Policía o el ejército para echarlo, que lo ha pagado con su esfuerzo y trabajo, que yo no he colaborado con la compra del mismo, por lo tanto no me lo cederá bajo ningún concepto.


-Me advierte que si quiero un divorcio tranquilo, tendrá que ser con esas condiciones, que tendré que renunciar al piso y a la manutención. Según él, no está dispuesto a pasar calamidades para atender todos los pagos, que si lo hace no podrá rehacer su vida, y que solo está dispuesto a compensar a la niña.


- Hace un par de días, solicitó ver a su hija, a lo cual yo no puse ni pondré jamás impedimento, eso lo tengo bastante claro, mi hija tiene un padre y su padre es él. Cuando accedí a que viniera a casa de mis padres donde estamos viviendo, estos lo recibieron como siempre lo hicieron y ahí vieron en realidad como era, ya que no venía a ver a su hija, sino a insultarnos tanto a ellos como a mí, por lo cual no tuvimos más remedio que llamar a la policía y lo echaran de la casa, eso sí, después de dar golpes, destrozar alguna cosa que otra y soportar injurias, fue entonces cuando ellos comprendieron por lo que yo estaba pasando.

- Tuve que volver a poner otra denuncia, mi abogado ha solicitado medidas de alejamiento.


- Le he comunicado a mi abogado que renuncio a quedarme con la vivienda y la compensación, ya que de esta forma evitaré tener que vivir siempre con el miedo a flor de piel. He oído que muchas separaciones son traumáticas para el cónyuge "abandonado". El hombre siente su orgullo herido y más si ve como su ex, se queda con la vivienda, rehace su vida y es feliz. Generalmente ese es uno de los detonantes para que muchas parejas tengan tantos problemas, ya que ellos se quedan muy mermados en su economía y tener que seguir pagando hipotecas, manutenciones y apenas les queda para ellos.


- Yo no quiero que me pase eso, soy joven, fuerte, encontraré trabajo, podré mantener a mi hija, buscaré un pisito barato de alquiler e intentaré rehacer mi vida.


- Ojala que él encuentre a otra persona, se olvide pronto de mí y podamos vivir en paz los tres.