LA PICONERA

LA PICONERA

viernes, 29 de octubre de 2010

POR HALLOWEEN


-Buenos días mi niña, ¿ya te has levantado?

- Si papá, no tenía sueño y me estoy preparando el desayuno.

-Muy bien hija, ¿me lo preparas a mi?

-jajajaja papi, sabes que no puedo poner la cafetera.

-Vale, ¿pero cuando vas a aprender a ponerla?

-Ya sé, pero no tengo fuerza para apretarla, y mamí dice que no encienda el fuego yo solita si ella no está.

-Muy bien, tú siempre haz caso a mamá, que ella sabe mucho.

-Sí, pero tú no le haces caso, eso dice ella siempre.

-Ya lo sé hija, muchas veces soy tonto, ella nos quiere y todo lo dice por nuestro bien, yo también soy un niño a veces, y merezco que me reprenda.

-Pues hazle caso ¿vale papá?

-Lo haré, pero prométeme que me darás un beso cada vez que no cumpla lo prometido.

-¡Tú lo que quieres es que te dé besos!.

-jajá jajá sí, ¡que lista eres, sales a tu madre y en lo guapa a mí!

-Mami dice que eres un presumido, que siempre te has considerado guapo, pero que no lo eres, solo resultón y simpático.

-¿No soy el papa más guapo de todos?

-Siiiiiiiiiiiiiiiiiii

-Ven dame un beso y un abrazo, desayunaremos sin hacer ruido para que mamá no se despierte, anoche estuvo trabajando hasta tarde.

-Vale.

-Dentro de un rato, le preparamos juntos el desayuno y se lo llevamos a la cama y le damos una sorpresa.

-Vale papi, pero yo llevo la bandeja.

-Venga, tómate la leche y las galletas, para que te pongas alta y guapa como tu madre.

- La tía dice que me parezco a mamá, y que tengo tu genio.

-¿Ha hecho nuevos amigos en el cole?

-No, los niños son muy tontos y las niñas muy presumidas.

-¿El nuevo colegio es muy chuli verdad?

-Si papa, pero no tengo amigos aún.

-¿y porque no tienes amigos? ¿Son malos?

-No es eso, es que no me hacen caso.

-Vaya.


-Pero no me importa papi, ya tengo un amigo que siempre está conmigo.

-¿Un amigo, y como se llama?

-no sé, nunca me ha dicho su nombre

-¿Pero juegas con él?

- Sí, juego con él .

-¿Pero es de tu clase?

-No, él vive aquí con nosotros.

-¿con nosotros, donde?

-Aquí en la casa papa, ¿no lo ves ahora?

-No hija, ¿donde está?

-A tu lado.

-¿Es un amigo invisible?

-si papa, él me dice que no diga nada a nadie, pero yo le he dicho que a ti y a mamá si os lo diría.

-Muy bien hija, tu dinos a mamá y a mi todo, ¿vale?

-si papa.

-Así me gusta mi niña, venga, le hacemos el desayuno a mamá y las despertamos, ¿vale?

-Si papa, venga.

-Ahora dime una cosa más, ¿como es tu amigo al que no vemos?

- Es como el abuelo y ahora me está diciendo que no te diga nada.

- ¿Por qué no quiere que me digas nada?

- Dice que solo es amigo mio y que no quiere a nadie más.

- ¿Y como le conociste?

- Estaba aquí, un día que yo jugaba en el jardín él me miraba.

- ¿Y como entró en la casa?

- No se papá, el me siguió a mi habitación y empezó a jugar conmigo.

-¿Y siempre está aquí?

- Si papá, cuando me voy al cole se queda aquí y cuando vengo está en la habitación esperándome y jugamos.

- ¿te hace algo?

- ¿Como qué papá?

- No se hija, ¿entonces solo jugáis?

- Si

- ¿Y a que jugáis?

- A las muñecas, a las casitas y me ayuda con los deberes.

- ¿te gusta ese amigo?

- Si papá, es muy bueno y simpático.

- Hija, no sería mejor que tus amigos fueran del colegio y de tu edad, para ir al parque a jugar con ellos.

- Claro que me gustaría, pero yo quiero que él siga aqui en casa conmigo.

- Vamos a levantar a tu madre que ya es tarde y tienes que ir al cole.

- Ahhhhhhhhhhhh arriba mamá, ¡venga no seas dormilona!, muak, muak muak mamá, te he dado los besos antes que papá.

- ¡Cariño por favor no te tires encima mía casi que me espachurras! ¡Vaya despertar con los besos de mis dos amores! que bien, ¿que me traéis los dos a la cama?

- Mami, te hemos hecho el desayuno para que te lo tomes aqui.

- ¡Hola cariño, buenos días! ¿Cómo has dormido? la nena ya estaba en la cocina cuando me he levantado, se estaba poniendo ella sola el desayuno.

- Mi nena es muy lista y ya es casi una mujer, ¿verdad cariño?

- Si mamá, tu me has enseñado a calentar en el microondas la leche y poner el cola Cao, pero deberías dejarme que le ponga el café a papá, que yo ya sé encender el fuego.

- No cariño, todavía no eres lo suficiente mayor para encenderlo.

- ¡Papá no le has dado un beso a mamá!,

- Jajaja si es verdad, pero tu le has dado todos y ella a ti, así que no creo que le queden ya besos para mí.

- Que sí papá, que le puedes dar besos que esos no se gastan.

- ¿seguro que no se gastan los besos?

- Seguro papa, ¿verdad mamá, que los besos no se gastan?

- Cierto cariño, los besos nunca se gastan si se quieren dar.

- Mi niña, dejemos a mamá desayunar y prepárate para ir al cole, que te llevo enseguida, que yo también llego tarde al trabajo.

- Si papá, mami dame un beso y un abrazo

- Lávate bien las manos, la cara, los dientes y detrás de la orejas, ¿vale cariño? y ponte un chándail, que hoy toca deporte.

- Si mami, siempre me dices lo mismo, ¿vendrás tú a recogerme?

- Si cariño, yo te recojo.

- Hasta luego Lourdes, tengo que hablar contigo, pásate por el trabajo, tomamos algo, y te lo cuento.

- Lo haré, me paso sobre las once

- Hasta luego.

-¡Hola José! ¿Esta mi marido?

-Si señora, está en su despacho.

-Gracias.

-¡Hola cariño!

-Hola bonita, enseguida estoy contigo y nos vamos a tomar algo.

-Vale.

-Venga vamos, ¡Dios que bonita eres y que bien hueles siempre!

-No seas zalamero Fernando, ¡ya me vas a pedir algo, que te conozco! jajajaj

-¡oye, por decirle a mi mujer bonita y que huele bien! ¿Tengo que pedir algo? ¿Es que algún día de todos estos años no te lo he dicho?

-Si, me lo dices y me gusta, pero sabes que cada día estoy más mayor, que ya no tengo los veinte años de cuando nos conocimos y me miro cada día en el espejo.

-Para mí eres la más linda de las mujeres y te voy a decir una cosa, cada hora que pasa eres más bella, así que, bendito sea el paso de los años!

-Gracias cariño, tú si que no estás mal, siento muchas veces celos de todas esas mujeres que tratan contigo y a veces me pregunto si me comparas con ellas.

-jajaja ¡Para mí, eres la más bonita!!Soy muy feliz a tu lado y lo sabes!, ¡Además, ¡cada día te deseo más y cada minuto que pasa estoy más enamorado de ti!

-Te quiero Fernando, soy muy feliz, la nena y tú sois lo mejor de mi vida.

-A propósito, ¿cuando vamos a ir por otro?

-jajaja, ya tengo cuarenta años, ¿o es que no lo sabes?

-¿Y qué? ¡Me gustaría otro hijo!

-Yo también cariño, pero ¡con lo que nos costó traer a la nena y lo que nos dijo el médico!

-Si, lo sé, pero podíamos intentarlo después de consultar otra vez.

-Vale, ya hablaremos de eso.

-¿Qué quieres tomar?

-Un café con leche y una ensaimada.

-¡camarero!

-¿Qué desean tomar?

-Para ella un café con leche y una ensaimada, para mi un cortado y un croissant.

-Bien, ¿que querías hablar conmigo?

-Esta mañana hablé con la nena, le pregunté que como le va en el colegio, y si tiene amiguitos.

-¿Y?

-¿Sabes tú que dice que tiene un amigo?

-No, no me ha dicho nada.

-Pues sí, dice que tiene uno, que es un hombre mayor y que se parece al abuelo.

-¿al abuelo? pero ¡si ella no ha conocido ni a tu padre ni al mío!

-Pues eso es lo que me ha extrañado, no he querido seguir preguntándole y darle más motivos para hablar de ese amigo imaginario.

-Has hecho bien.

-¿Tú crees que debemos preocuparnos por eso?

-No sé que decirte Fernando, pero de siempre se ha hablado de niños que han tenido amigos imaginarios, pero nuestra nena es muy sana y no creo que debamos preocuparnos de momento. Pero eso sí, hablaré con ella, piensa que llevamos poco tiempo en la ciudad, que aún no ha hecho amigos y tenemos que esperar a ver que pasa.

-Bien, pienso que deberíamos vigilarla más, formar parte de sus juegos, pasar más tiempo con ella. Nuestros respectivos trabajos nos mantienen muy ocupados, pero tendremos que hacer algo para estar juntos, prestarle más atención, hasta que se habitúe a su nuevo entorno.

-¡Pues trataremos de hacerlo!

-Bueno, dame un beso, luego nos vemos en casa y me cuentas.

-Si, hasta luego.

-Adiós preciosa.

-Hola mi amor, ¿cómo te ha ido en el cole?

-Muy bien mami.

-Vamos a casa que tendrás hambre, te he hecho lo que más te gusta.

-Chupi mamí, ¡arroz a la cubana, con mucho tomate!

-síiiiiii.

-Verónica, me ha dicho papá que tienes un amigo invisible que se parece al abuelo, ¿es cierto eso?

-Si mami, es mi amigo y ahora cuando llegue a casa, me estará esperando.

-Esta bien mi vida, cuando lleguemos ¿me lo vas a presentar?

-Si, pero no sé si querrá, no quiere que sepáis de él, dice que no me creeréis.

-Pues claro que si corazón yo te creo.

-Se lo preguntaré, yo quiero que le conozcáis mami.

-Está bien, estoy deseando conocerlo y ser su amiga también.

-Chupiii mami, así jugamos todos.

-jajajaja me haces reír Verónica.

-Ahora te lavas las manos y mientras te preparo la comida y ¡no corras nena!

-holaaa amigo ya he llegado y mi mamá sabes que estas aquí, ¿un abrazo quieres? vale.

-¿Has abrazado a tu amigo?

-¿Sí mamí, no me has visto?

-Si te he visto hija, si

-Pregúntale como se llama y que quiere.

-Él te oye, dice que no quiere decir su nombre, que tan solo quiere jugar conmigo.

-Pregúntale que hace en esta casa.

-Dice que esta casa es suya y que no preguntes más que se enfadará y no quiere hacerlo.

-¿Porque se enfadara tu amigo?

-No quiere que le hagas preguntas y está muy enfadado.

-Bien hija, no haré mas preguntas, lávate las manos y vamos a comer.

-Voy mamí.

-Dime una cosita Vero, ¿como va vestido tu amigo?

-lleva un traje negro, camisa blanca y corbata negra, ah! y un sombrero negro.

-¿Está aquí ahora con nosotros en la cocina?

-No mamá, el solo puede estar en la puerta de la casa, en el salón y en mi habitación.

-¿Porqué no está en los demás sitios de la casa?

-No lo sé mama, pero cuando voy a tu habitación, al cuarto de baño o aquí en la cocina ¡nunca está!

-Luego cuando lo veas se lo pregunta, vale nena?

-Si mamá, se lo preguntaré

-Venga, ahora a comerte toda la comidita que ya mismo viene papi y yo tengo que ir a trabajar, luego te lavas los dientes ¿vale?

-Si mamí, mami, ya le he preguntado como se llama y me lo ha dicho.

-¿Cómo dice que se llama?

-Jacinto.

-Le has preguntado por qué no puede ir a los demás sitios de la casa contigo.

-Si, dice que si lo hace, desaparecerá y no quiere hacerlo.

-Muy bien nena

-¿Quieres que le pregunte algo más?

-No hija, déjalo así, vete a jugar.

-¡Hola Fernando! muak.

-Hola mi vida ¿Cómo has pasado la mañana?

-Bien, dentro de lo que cabe, hablando con la nena sobre el tema.

-¿Ah si? ¿Y que ha contado?

-Vamos al cuarto de baño y hablamos.

-¿Al cuarto de baño?

-Sí, venga ven conmigo.

-Vale, ¿pero si quieres meterme mano, no es mejor en nuestra cama?

-Déjate de tonterías y sígueme.

-Así da gusto llegar a casa, que tu mujer te lleve al cuarto de baño no sabiendo para qué, aunque me lo imagino, jajajajajaaj.

-¡Déjate que estoy preocupada!

-Cierra la puerta.

-Vale, me estas asustando nena, dime.

-Cuando llegué esta mañana a casa con la niña, el amigo ese, le pidió que la abrazara.

- ¿Y?

- Pues que la vi como lo abrazaba.

- ¿Cómo que la viste?

-Si, vi el gesto y como se inclinaba hacia algo y se mantenía inclinada, como si alguien la estuviera sosteniendo. ¡Estoy asustada Fernando!

-Lo que tenemos que hacer es marcharnos de esta casa entonces.

-Si, es lo que te iba a comentar, tenemos que marcharnos de aquí. Otras de las cosas que me ha dicho la nena, es que su amigo, solo puede estar en su habitación, comedor y la puerta de la calle.

-¿Y eso?

-Según le ha dicho, desaparecerá de la casa si lo hace, por eso el motivo de traerte aquí, y además dice que oye lo que hablamos.

-¡Me estas acojonando!

-Dice tu hija, que se llama Jacinto y que esta es su casa, haz lo posible por informarte quienes eran los dueños anteriormente.

-Mira, yo no creo en esas cosas, pero me estas poniendo los vellos de punta, creo que será mejor que nos vayamos a un hotel a dormir y vender la casa.

-No Fernando, esta noche la nena dormirá con nosotros y tú averiguas si aquí ha vivido alguien que se llamara Jacinto.

-¿Tú crees que yo dormiré tranquilo sabiendo que hay un fantasma o un muerto viviente aqui?

-No seas burro Fernando, la imaginación de la nena es muy libre y no por eso vamos a abandonar esta casa con lo que nos ha costado conseguirla y hacerla nuestra.

-Esta bien, haré lo que me pides, pero no dormiré por la noche y no estaré tranquilo.

-Tú haz lo que te digo, hoy no iré a trabajar me quedaré con ella, y tu después de comer, te vas a realizar esas gestiones con los vecinos y con quien nos la vendió.

-Mami, me ha preguntado mi amigo que es lo que estáis tramando, que si lo queréis separar de mí, dice que no lo consentirá, que continúe todo como está y que no ocurrirá nada.

-¿Eso te ha dicho?

-Sí mama, yo no entiendo nada, él se porta muy bien conmigo y me quiere.

-¿Como que te quiere?

-Sí, dice que me parezco a su hija y que mi habitación era la suya, que jugaba con su hija en ella.

-Dios, ¿que está pasando? ¡No me lo puedo creer, esto no es normal!

-Cariño ya estoy aquí y he hecho las gestiones que me habías pedido.

-¡Vamos a la habitación y me cuentas!

-¿Pero te vas a creer eso de que nos oye?

-¡Me creo cualquier cosa! Dime, ¿qué has averiguado de la casa y de los dueños anteriores?

-No te lo vas a creer nena.

-Ya me creo lo que sea Fernando, pero cuéntame.

-Pues verás, me he ido a un cliente que tengo con contacto en el ayuntamiento, y en el registro de la propiedad ha comprobado todos los anteriores propietarios de esta casa y resulta que..........

-Venga, dime.

-Pues bien, en el año 1.960, el propietario de la casa se llamaba Jacinto Zutanito y murió aquí, luego su hija la vendió a través de un testaferro, esta casa desde entonces ha tenido muchos compradores, ningún propietario duraba más de un año sin venderla, es decir que desde entonces, han pasado por este domicilio más de diez familias.

-¿Cómo no nos informamos de eso antes?

-No lo sé, tú sabes cuanto nos extrañó que no fuera muy cara y pensamos que se debía a la crisis, ahora ya sabemos lo que pasó y por eso se deshacían de ella.

-¿Con los propietarios anteriores ocurrió algo en la casa?

-Que se sepa, no.

-¿Te has enterado como murió ese hombre aquí?

-Hablando con un Policía Local veterano, aunque por ese tiempo era pequeño, me he podido enterar, que se cuenta que en la casa hubo un incendio en una de las habitaciones y murió asfixiado el dueño de esta.

-Luego he ido a la biblioteca y he estado mirando los diarios locales de ese año 1.960.

-¿Y que has averiguado?

-No solo he averiguado, sino que tengo un recorte de prensa con una foto del tal Jacinto en un acto oficial y que era una persona muy querida en el pueblo.

-Deja que la vea.

-Toma, ese es el tal Jacinto Zutanito.

-¡Dios! ¿Te has fijado que su hija se parece a la nuestra?

-Sí, me he dado cuenta que se da un aire a la nuestra y con casi la misma edad.

-¿Y qué pasó en el incendio?

-Según dice el recorte de prensa, se produjo un incendio donde dormía su hija, la niña estaba dentro y su padre la salvó del incendio, pero cuando la puso a salvo, ella comenzó a llorar desconsoladamente pidiendo una muñeca que era con la que siempre dormía, que se había quedado dentro de la habitación y este hombre ni corto ni perezoso, se introdujo de nuevo en la casa y allí se quedó asfixiado por el humo.

-¿Y de su hija que se sabe?

-Como no tenían familia, fue acogida en un centro de Menores, donde cayó en una gran depresión y al cumplir los 18 años, salió del mismo y nunca más se supo de ella.


-Le mostraremos la foto a la nena, a ver si lo reconoce, no le digamos quien es.

-Vale, ¿pero tú crees que estará bien mostrársela?

-Sí, así salimos de la duda.

-Estoy asustado y desconcertado.

-Y yo Fernando, pero no podemos acudir a nadie, ¿Quién nos creería?

-¿Y si es el de la foto, qué haremos?

-No lo sé, pero seguro no nos quedamos aquí.

-Llama a la nena y que venga.

-Veroooooooo ven, mamá quiere decirte algo.

-Voy papi.

-Mira nena esta foto que nos hemos encontrado, ¿conoces a la nena ó al hombre?

-A la niña no mami, pero el hombre es mi amigo Jacinto.

-¿Estas segura Vero?

-Si mamá, seguro, déjame que se la enseñe.

-No nena, de momento no.

¿Porqué mamá? a él le gustará verla.

-No le digas nada de esta foto a tu amigo, ¿sigue contigo en la habitación?

-Sí mami, está jugando con mis muñecas, también tiene una que es suya que siempre la lleva con él, no me deja jugar con ella ni siquiera tocarla.

-¿Porqué no te deja jugar con ella?

-Dice que es de su hija y se la está guardando para cuando vuelva.

-¿Va a venir su hija aquí?

-Dice que sí, que no tardará mucho, que cuando venga, se irá de la casa a un lugar que dice que es muy bonito y donde serán felices de nuevo los dos.

-Está bien hija, vete a jugar.

-Mira Fernando, tenemos dos opciones, la primera, nos marchamos de aquí echando leches y la segunda que a través de la nena, podamos saber sus intenciones y tratar de solucionar el problema.

-¡Venga ya preciosa! ¿Tú crees que yo voy a vivir dependiendo de lo que nos diga, y con un muerto aquí en casa?

-No es eso Fernando, pero hablemos con él, ¿qué perdemos?

-Tú eres la jefa y sabes que lo que tú digas eso haré, sabes que confio en tu buen criterio y donde tu vayas, yo iré.

-Gracias Fernando, pero esto es cosa de los dos y tendremos que solucionarlo juntos.

-Venga pues, vamos a por el muerto a ver que nos cuenta, eso sí quiere.
-¡Déjate de tus bromitas, que no está el horno para bollos!

-Pero dime una cosa, ¿tú hubieras pensando en esta situación alguna vez y que hablemos de comunicarnos con un muerto?.

-Yo no digo nada, pero esto tenemos que darle una solución y no me quiero ir de mi casa.

-Vamos a por el Jacinto ese, a ver que nos cuenta.

-¡Hola nena! ¿Estás aquí con tu amigo?

-Sí mamá, aquí a mi lado.

-Pregúntale que quiere de nosotros.

-Dice que nada, que solo quiere estar aquí.

-¿Y cuándo se irá?

-Dice, que cuando venga su hija se irá con ella.

-Pregúntale que cuando se reunirá con su hija.

-Que pronto, que ya está a punto de llegar y entonces se irá.

-Pregúntale ¿si tenemos algo que temer?

-Dice que no, que no hará daño a nadie, mientras lo dejemos tranquilo, que solo está de tránsito para llevarse a su hija con él.

-¿Entonces las personas que fallecen están de transito?

-No, algunos sí, depende de las circunstancias de como han vivido.

-¿Cómo es eso?

-Muy fácil, si en tu vida todo lo que has hecho ha sido el bien, te dan la oportunidad de hacer el tránsito y esperar para acompañar a tus seres queridos que tienen que llegar.

­-¿Y dónde irán después del tránsito?

-Es un lugar que no se puede explicar, es muy bello, con paz y tranquilidad, donde te reúnes con todos tus seres queridos.

-¿Y cómo conoces a tus seres?, pues ellos han cambiado en este tiempo.

-No, la persona que se va, cuando se encuentra con las personas queridas, las recibe tal cómo las vio por última vez, a mi hija la recogeré tal como la vi entre mis brazos y ella a mí igual.

-¿Entonces también estarás con tu esposa y tus padres?

-Sí, ellos nos están esperando para reunirnos.

-Y los que no se han portado bien en la vida, ¿a dónde van?

-No sé, ya que con nosotros no están, ellos tienen otra clase de lugar.

-¿Jacinto quieres que traigamos a tu hija aquí a casa?

-No, dice que no mami, que las cosas no se pueden adelantar, que ella vendrá dentro de poco, que así está marcado en el destino de cada uno de nosotros.

-¿Entonces sabes cuando tu hija vendrá a por ti?

-Si lo sé, por eso no puedo dejar nunca la habitación, si algún día me salgo de ella, del pasillo y la puerta, se acabará mi transito y no podré encontrarla, por eso debo permanecer aquí.

-¿Sí eso ocurriera, que pasaría?

-Que mi niña haría el transito sola y no podríamos reunirnos.

-Esta bien Jacinto, otra pregunta, ¿Qué pasará con mi hija por haberte visto?

-Nada, se olvidará con el tiempo.

-Nooo Jacinto, yo nunca me olvidaré de ti, eres mi amigo y los amigos nunca se olvidan.

-Tranquilízate nena, Jacinto no se irá aún de la casa, pero cuando venga su hija, se irá con ella, ¿verdad que te gustaría que tu amigo fuera feliz con su hija?

-Si mamí.

-Vale, pues entonces sigue jugando con él, papi y yo tenemos cosas que hacer.

-Hasta luego mamí, hasta luego papi.

-Ha transcurrido un mes y la nena parece que progresa con las cosas que le enseña Jacinto.

-Sí, ya lo he notado, y además no le afecta, parece que lo ve normal y no se dá cuenta que es una persona fallecida hace años, esta feliz con él.

-Vamos a la cama, la nena ya esta dormida y tengo que madrugar, además hoy ha sido un día agotador en el trabajo y estoy hecha polvo.

-¿Qué pasa, que es ese ruido? ¡Coño Jacinto!, ¿que haces en esta habitación y encima te puedo ver?

-¡Corre a la habitación, algo le pasa a la nena!

-¿Qué le pasa Jacinto, que le has hecho? ¡Lourdes despierta, algo le ocurre a nuestra hija!

-¿Qué pasa Fernando?

-¡La nena corre, vamos a su habitación!

-¡Nena, nena! ¿Que te pasa? ¡No puede respirar, se ahoga, corre mujer, saca el coche que la llevamos al hospital, se nos muere, esta ahogándose, no respira!

-¡Joder, joder mi nena, nena, nena respira, háblame por favor!

-Conduce, yo le iré haciendo el boca a boca, ¡Qué le ha ocurrido! ¡Corre nena, no te pares en los semáforos, date prisa, por favor mi nena no te vayas, no podríamos vivir sin ti, llama al hospital y dile que en cinco minutos estamos ahí y lo que le pasa.

-¡Enfermera mi hija se nos muere, llegaremos de inmediato, se ahoga!

-¡Tráigala aquí , el médico está esperando!

-¡Apártense, déjennos trabajar!

-¿Los padres de la nena?

-Sí doctora, somos nosotros ¿como está nuestra hija?

-Dentro de la gravedad esta mejor, la hemos estabilizado y ahora se encuentra bien dentro de la dificultad, pero se recuperará es una niña muy fuerte.

-Gracias doctora, ¿Qué es lo que le ha pasado?

-Lo que le ha ocurrido a su hija, se le llama PCS/MSC muerte súbita, aunque se ha llegado a tiempo, gracias a la rapidez con la que ha sido atendida han evitado que la niña fallezca, y le digo más, si no hubieran actuado tan deprisa trasladandola al hospital, su hija no hubiera sobrevivido a este lance, ya que solo un 5% de las personas que la sufren sobreviven.

-¿Que tenemos que hacer ahora?

-Permanecerá en el hospital, será atendida en el servicio de UCI y será vista por un cardiólogo y él decidirá lo que se tiene que hacer.

-¿La podemos ver ahora?

-No, es mejor que descanse, ya le avisaremos cuando puedan verla y les tendremos informados de la evolución de su hija.

-De nuevo muchas gracias doctora, siempre le estaremos agradecidos.

-¡Gracias a Dios que nuestra hija se recuperará, no podríamos vivir sin ella!

-Lo sé Fernando, ¡estoy que no aguanto más! solo quiero llorar, abrázame por favor, no se si podré soportar todo esto, sin vosotros dos, no sé que haría.

-Nuestra nena se recuperará tendremos que cuidarla y estar más pendiente de ella, visitaremos a los mejores médicos, ¡cueste lo que nos cueste!

-Sí Fernando, haz lo que sea, pero no quiero perder a mi nena ni a ti, os amo más que nada en este mundo.

-¿Quieres que te traiga algo de la máquina, un té o café?

-Tráeme un café por favor.

-Voy a por él.

-Vale, no tardes mucho.

-Enseguida estoy de vuelta mi amor.

-Tómatelo ahora que está aún caliente.

- ¡oye Fernando! si no hubiera sido por Jacinto no nos hubiéramos enterado de lo que le ocurría a la nena, ¿lo has pensado?

-Sí, lo he pensado, me despertó en nuestra habitación para advertirme de lo que pasaba.

-A pesar de que él sabía lo que le ocurriría si se salía de la habitación de la nena.

-Gracias a él, nuestra hija está a salvo.

-Si, pero si es verdad eso del tránsito por salvar a nuestra hija, ha perdido la oportunidad de reencontrase con ella y ya no la verá.

-Sí, lo he pensado, hasta estando muerto, ha cumplido como un buen padre y una buena persona, ha arriesgado su felicidad, por salvar a la nuestra.

-¿Y ahora que le ocurrirá?

-No sé, si estará cuando lleguemos a casa, aunque si te digo la verdad, me gustaría darle las gracias y decirle que se quedara con nosotros el tiempo que haga falta.

-Ahora me importa mi hija, pero quiero llegar a casa los tres juntos y él que nos reciba.

-¿Y si no es así? ¿y si no estuviera que le diremos a nuestra hija?

-¡Ya veremos! Le diríamos que en nuestra ausencia llegó su hija y se marchó, pero que se acordará de nosotros y nos cuidara donde quiera que esté.

-Han pasado dos semanas, nuestra hija se ha recuperado, aunque eso sí, tendremos que tener cuidado con su enfermedad y que lleve un buen control, con la medicación, no tiene por qué tener más problemas.

Jacinto ya no estaba en casa, no sabemos nada, pero seguro que donde esté, estará haciendo el bien, nuestra hija lo echó de menos y se alegró que su hija viniera a buscarlo, aunque no se despidiera de ella, está muy feliz y nos dice que en sueños lo vio cuando estaba en un sitio muy bonito y que le conminaba a volver a casa con nosotros, despidiéndola con un beso.

.