LA PICONERA

LA PICONERA

miércoles, 27 de octubre de 2010

AMIGA MIA

No sé como comenzar, ni como lo terminaré, ni tan siquiera lo que pensaréis, la cuestión es que voy a contar algo que quizás no os importe, ni tenga importancia, pero para mí si la tuvo y a quien va dedicado también, espero que no se enfade cuando se vea retratada de esta forma y ante todos, sé que ella me lee desde que estoy en esta página, mantendré su anonimato y el mío, ¡ya lo sabéis!
Es una linda mujer a la que quiero muchísimo, la conozco desde que era una niña, hemos jugados juntos, travesuras, confidencias, en una palabra casi como hermanos, nunca tuvimos el uno por el otro atracción sexual.

Fuimos creciendo y cada uno tomó su camino, ella en una ciudad cercana y yo en el mismo lugar, nunca perdimos el contacto, tanto por cartas, como cuando eran las fiestas de cada pueblo y nos reencontrábamos.

Ella se casó con una bellísima persona, tambien fuimos amigos, asistí a su enlace como un invitado especial, fué un matrimonio muy unido, felices, yo era feliz por ella, hasta fuí padrino de uno de sus hijos.

Se amaron hasta que él faltó después de treinta años de casados;sus hijos eran mayores y se quedó sola en casa, pasaron los años, ya llevaba varios años viuda, seguía tan hermosa como siempre, hablabamos muy a menudo, tanto por teléfono como a través de Internet.

Ella me contaba todo su quehacer diario, yo siempre le recomendaba que saliera y conociera a otras personas, a veces me contaba que echaba de menos estar en brazos de algún hombre, que su cuerpo se lo pedía, así un día tras otro, también me comentó que había ganado unos kilos de más y que no se encontraba bella para salir y conocer a otros hombres, que le daba vegüenza.

Junto con algunos de mis ligues, de vez en cuando iba y la visitaba y salíamos al cine o a cenar, un día me llamó por teléfono y me dijo que había decidido hacer un viaje ella sola para aclararse las ideas, y saber si era capaz de ir sin su marido.

La animé a que lo hiciera, se iría a la capital del reino a pasar unos días, siempre le comenté que la vida eran dos días, que se aprovechara y que si le salía un ligue, que ¡a por él! que no fuera tonta, yo machaconamente siempre se lo dije, ¡venga cuerpazo que tú lo vales! ¡disfruta y sé feliz!Los primeros días se los pasó haciendo turismo;estábamos en contacto siempre a través del msm, ya que mi afición es ligar a través de la red, por cierto, ¡no se me dá mal! y me lo contaba todo, hasta los piropos que recibía y alguna que otra proposición deshonesta que le hacian.

Yo seguía dándole mi consejo habitual, que en una ciudad tan grande conocería a alguien, y si tenía oportunidad, que no lo dudara, ¡que le diera juerga a su cuerpo!

Un día, a punto de finalizar sus vacaciones, me llamó y me dijo: que había conocido un hombre muy guapo, un poco mas joven que ella, que tambien estaba de vacaciones, era alemán, él la invitó a tomar un café, después la invitó a cenar, en un principio pensó en decir que no, pero acordándose de mis consejos, aceptó y a las ocho de la noche había quedado con él, estaba nerviosa me comentaba y no sabía que ponerse.

La aconsejé y le propuse que se pusiera una falda por encima de las rodillas y un jersey que yo le conocía blanco que mostraba todo su canalillo, sus senos son generosos, me he fijado en ellos, tambien que se pusiera ese perfume que me gusta tanto, "Miracle" de lancôme, y después que no me viniese contando que no se lo había llevado a la cama.

Pasé una mala noche, quería que fuera feliz y que se quitara todas las ansias que tenia guardada.

A la mañana siguiente muy temprano me levanté, mi primer pensamiento para ella, la imaginé en brazos de ese desconocido, vencida de hacer toda la noche el sexo y de repente, veo un mensaje instantáneo en mi msm.

Era ella, me comentaba que después de cenar la llevó a bailar, que la velada fué muy romántica, tomaron unas copas y después la invitó a su hotel, subieron a la habitación y allí la besaba, la acariciaba y poco a poco la fué desnudando, se fueron a la cama y comenzaron el preludio de todo acto, la puso como hacía tiempo no recordaba, pero de repente el se paró, se levantó, encendió las luces, nervioso le pedía perdón desconsoladamente, ella lo animó, tanto a él como a su cosita pero no había forma de que se pusiera a tono, lo miraba y pensaba, "qué fiasco" se quedó fria mirando aquello flacido, después el se fué con sus ansias y quedo rendido en la cama, se durmió y sin hacer ruido, ella se marchó de la habitación.

Luego al comentármelo se reía de la mala suerte que tuvo, después de no haber conocido nada más que a un hombre (su marido) y haber estado tanto tiempo sin hacerlo, !le pasaba esto! se reía a carcajadas pero lastimosamente.

Me sentí mal por ella, Dios con las de hombres que hay y le toca uno que no se le empina ¡coño! ¡ya es mala suerte!Le dije unas cuantas cosas para animarla y que en los próximos días iría a verla.

Han pasado dos semanas desde su regreso, cada día está más desanimada, ¡algo tendré que hacer!

Hoy la he llamado antes de ir a visitarla, que se ponga guapa le he dicho, que la invito a comer fuera.

Llamo a la puerta, me abre ella, ¿hola como estas? me dice, sin tan siquiera decir una palabra me acerco a ella, la beso en la comisura de los labios, con una patada de espalda cierro la puerta.

Está sorprendida de mi reacción, pero no dice nada, me deja hacer, sigo en su comisura, me acerco más al centro de sus labios, suavemente la beso, ella me quiere abrazar, no la dejo, continuo besándola sin tocarla con las manos, solo mis labios tienen contacto, le entreabro los labios, le introduzco la punta de la lengua, la suya quiere jugar con la mía, no quiero que haga nada ella, solo que me deje hacer.

La sigo besando ya profundamente, seguimos sin tocarnos, mis labios besan su cuello, sigo bajando a su canalillo, me entretengo ahí, sin asomo de nada más, vuelvo a besarla en la boca, mis manos por fin empiezan su trabajo, mientras la sigo besando le voy desabrochando el vestido, poco a poco y lo dejo caer, ya esta en el suelo, ella en braguitas y sujetador.

Mi labios recorren su canalillo, le doy mordisquito en sus pechos por encima del sujetador, bajo por su vientre, mi lengua recorre todo su contorno, yo me arrodillo, beso su entrepierna, sus muslos, recorro el camino de vuelta, ella me pide que la lleve a la cama, no le hago caso, llego de nuevo a su boca, me entretengo en ella que esta muy excitada, mis manos hábiles le desabrochan el sujetador, sus pechos y sus pezones son pasto de mi boca, mis manos en su trasero, vuelvo a bajar, delicadamente le quito las braguitas, su tesoro se muestra en un rico follaje, mis labios y lengua beben en él, vuelvo a subir y mis dedos se introducen en ella, mis labios en sus pechos, los dedos no dejan de jugar, siento los estertores de su cuerpo, como se convulsiona y derrama todo lo que tiene guardado.

La tomo en brazos, ella abrazada a mi cuello, la sigo besando, la llevo al dormitorio, la tumbo, la sigo besando, comienzo todo otra vez con ella en la cama, su éxtasis llega de nuevo.

Me pide ser ella la que quiere ahora comenzar conmigo, le digo que todavía no, yo aún continuo vestido, sigo jugando con ella, le doy la vuelta, observo su bello trasero, lo hago mío, su espalda, su cuello, sus muslos, sus pies, todo el cuerpo es analizado por mi lengua, esta extasiada, quiere descansar un momento, no la dejo, se retuerce, se va de nuevo.

Ahora tú le digo, desnúdame y haz lo que te apetezca conmigo, me quita la camisa, me besa en el pecho, me mete la lengua en la boca y sus manos me están desabrochando el cinturón, me baja los pantalones, mi virilidad sobresale por entre los calzoncillos, lo besa, me quita los zapatos, los calcetines, me tumba en la cama, me quita los calzoncillos, es toda suya en la boca, juega con ella, la disfruta, la saborea, se extasía con ella.

Se sube, me cabalga, primero suavemente, haciendo el recorrido y tomando medidas, poco a poco el ritmo lo incrementa, está desbocada, se arquea, me pide que me vaya con ella, quiere ese momento juntos, disfruto al verla tan feliz, cuando siento que es su final, me dejo ir, su cuerpo se estremece más y más, dando pequeños quejidos de placer, al final se tumba sobre mi y la acaricio, dándole besos en su pelo.

Me da las gracias y le digo que de eso nada, que los amigos están para todo y si ella necesitaba ese rato, yo se lo he dado.

Que todo esto no cambia en absoluto nuestra amistad, siempre será mi amiga, solo eso y ella me dice que sí, amigos para todo lo que se necesite el uno del otro.

Nos duchamos, nos vestimos, yo había venido para invitarla a comer y es lo que haremos, ella se ríe y me dice: Esta bien Fibo, enseguida estoy y nos vamos.

De ahora en adelante, mientras no tenga un amigo especial que la satisfaga en todo, aquí estaré yo, para lo que haga falta, eso sí, yo sigo ligando en la red.