LA PICONERA

LA PICONERA

domingo, 24 de octubre de 2010

REMEMBRANZAS, CUARTA PARTE


La enfermera Jefe, lo observa desde el ventanal de su despacho, él, se encuentra en el jardín, dando un paseo matinal como todas las mañanas desde hace dos semanas.


La Doctora Bermúdez, le dará el alta mañana, se ha recuperado muy bien; cuando lo trajeron estaba muy crítico, nadie daba un duro por que se salvara, estuvo al borde de la muerte al menos tres veces, pero se aferraba a la vida, como si algo o alguien lo impulsara a seguir viviendo.


Todos en el hospital se han extrañado que nadie lo visite, ni tan siquiera una llamada, nada, solo los de la aseguradora.

Según su expediente no tiene familia, es hijo único, sus padres fallecieron hacen dos años en un accidente de circulación; es biólogo marino, soltero, 45 años.


Se comenta que la doctora Bermúdez está enamorada de él, y ¿quién no? Es guapo, moreno, alto, muy interesante y una constitución muy proporcionada, en estos meses ha perdido masa muscular, pero enseguida volverá a recuperarla.


Jamás habla nada de su vida, y si alguna vez le preguntan sale con mucha educación con otro tema.


Todo el personal está intrigado con el nombre que pronunciaba cuando deliraba, "Cristina" nadie sabe quién es, si alguna vez se le pregunta, esboza una pequeña sonrisa de tristeza enmascarada y contesta que son solo sueños, que no recuerda.


Se sospecha que esa mujer de nombre Cristina, tiene que ser la causante de tanta melancolía que atesora,lo echaré y lo echaremos de menos, su educación tan exquisita, su dulce voz, sus modales; el nunca querer molestar, sobre todo cuando se le tenia que limpiar y él azorado agachaba la cara como de vergüenza; es un buena persona! que le vaya bien en la vida!


Carlos pasea por el jardín, ya sabe que Marta su doctora, le dará mañana el alta y regresará a su pueblo, volverá a su trabajo, los ahorros se le han ido y la indemnización de la aseguradora, tardará en recibirla.


Teme la vuelta a casa, después de todo lo que ha ocurrido se pregunta si podrá soportar ver los lugares que le recordaran a ella, a ese amor tan intenso, a ese amor que le hace daño.


Pero sabe que la vida es así, que tiene que asumir todo y alegrarse al menos de haber conocido un amor tan grande, aunque haya sido de esa manera, no todos podremos decir lo mismo, es un afortunado en ese aspecto.


Tal vez quede con la doctora, sé que le agrado y ella me gusta, es una mujer preciosa, la invitaré y haber que pasa; quizás ella me haga olvidar todo.Es una buena mujer, guapa, inteligente, simpática, en una palabra, es fácil enamorarse de ella, tengo que rehacer mi vida.


Cristina estará con su marido y sus hijos, seguramente sin pensar ni tan siquiera que una vez me conoció, que fue mía y yo de ella! que sea feliz!


La enfermera jefe, lo ve como se introduce al interior del hospital de nuevo, pero le ha notado algo que antes no tenía, ganas de vivir.


Al día siguiente, Carlos se encuentra en la puerta del hospital con una pequeña maleta en su mano, espera a un taxi que lo llevé a la estación, se oye un claxon y a su altura para un vehiculo, en su interior está la doctora Bermúdez, ¿te llevo a algún lado Carlos? él sonríe! por supuesto Marta!


Alberto se dirige a Cristina y le dice: Tengo que ir a visitar a mi padre ¿ lo entiendes?. Me ha llamado su administrador para que acuda a casa porque está muy enfermo, quizás cuando llegue, sea tarde para él.No quiero ir ¿lo sabes, verdad? sé lo que te afecta que hable de él, yo tampoco lo deseo, no tardaré en regresar, lo justo para llegar, verlo y volver a casa.


Sé muy bien el daño que te ocasionó, lo mismo que a mí, pero tengo que saber que es lo que quiere, no creo que sea solo para despedirse, nunca tuvimos una relacion normal de padre e hijo, más quiero y no puedo dejar de saberlo para estar preparado, tanto por ti, como por los niños.


Además, no te preocupes, cuando nos localizó tú no pudiste soportarlo y te fuiste a la costa aquellos días, hablé con él, nunca más volverá a esta casa, si en algo aprecia su vida.


Ella lo mira, asiente, pero no quiere saber nada del padre de Alberto, lo abraza y le da un beso, susurra... vuelve pronto.


Mira como Alberto se aleja montado en su coche, y retoma su vida hace once años, cuando trabajaba para la familia de su marido.


Ella era una chica que no sabía nada de la vida, joven, llena de vida y deseando un futuro mejor.


Empezó a trabajar en esa casona tan grande, su vida transcurría tranquila y feliz, hasta que pasó aquello que le destrozó todas sus ilusiones, esperanzas y una vida que anhelaba mejor.


Tan solo el recordarlo le hace daño aún, no podrá olvidarlo nunca y gracias a Alberto, pudo salir de todo y llevarlo mejor, nunca podrá agradecer lo que él ha hecho por ella.


Recuerda como Alberto, la sacó de la casona de sus padres donde él también vivía, la acompañó, la ayudó en todo y la escondió en otra ciudad donde no estuviera al alcance del poder de su padre.


La vida fácil que Alberto llevaba, la abandonó por ella, por la atrocidad que su padre había cometido;Tuvo que ponerse a trabajar en cualquier cosa que le salía, un hombre que no estaba acostumbrado a ello, y a continuar sus estudios por la noche, además de cuidar de ella y lo que vino después.


Ha sido como un padre para ella, aparte de un amigo, le quiere y desea lo mejor para él.Aún tiene pesadillas de cuando estaba en su habitación de la casona, era tan linda, nunca había tenido una como esa, la había decorado con sus recuerdos y sus deseos, póstesr y fotos de sus sueños;Hasta aquella fatídica noche, cuando estaba profundamente dormida y entró el dueño de la casa, cerró por dentro y cuando se dió cuenta, la saco de la cama y con su fuerza, la desnudó, le tapó la boca y la ató, violándola las veces que quiso y lo que quiso hacer con ella, gritaba, se resistía, pero su ímpetu y furia la destrozaron.


Una vez saciados sus deseos, la desató y le dijo que a la mañana siguiente no quería verla allí, que no se le ocurriera denunciarlo, que él era muy poderoso y nadie la creería.No sabía que hacer, ni donde ir, cuando a la mañana siguiente se marchaba, la vió Alberto, que desde que estaba en la casa se había portado muy bien, le preguntó que donde iba con la maleta, no supo contestar, agachó la cabeza y se echó a llorar.


El padre que lo estaba observando, le dijo que se separará de ella y que la dejara marchar, él lo miró extrañado y supuso lo que había ocurrido.


Alberto le dijo que lo esperase en las afueras, que él la recogería, y así fue como se fueron juntos.Comenzaron una nueva vida, en un principio fue muy dura, pero el no se desanimó nunca, siempre la alentaba y todo fué más fácil.


El día que dió a luz, no se separó ni un instante, el parto se complicó y le hicieron una cesárea, la cosa no fué bien, pero todo quedó en eso, en solo un susto y en no poder tener más hijos.Los días y los meses fueron pasando, los niños crecían felices, formaban una familia; Alberto terminó la carrera de arquitectura y a raíz de ahí, todo comenzó a ir mejor económicamente, el se dedicaba a lo que más le había gustado desde siempre, Cristina a cuidar de la casa, de los niños y de él.Y ahora vuelve otra vez la pesadilla, cuando se acabaría todo?¿Donde estará Carlos? ¿Que hará? ¿Se habrá casado? ¿Tendrá otros hijos? Preguntas y preguntas sin respuestas y sin solución.


CONTINUARA……………