En primer lugar, quiero pediros perdón y agradeceros todas vuestras muestras de cariño, y preocupación hacia mí en vuestros comentarios de mi última entrega reseñada anteriormente, algo que no me esperaba, y que al leerlas me han emocionado.
Todo se inició a raíz de la publicación del post “Carta Abierta” donde mi ex-pareja se puso en contacto conmigo después de diez años. Hubo una comunicación personal entre nosotros a través del correo y contactos telefónicos durante un cierto tiempo. Mis sentimientos volvieron a aflorar al volver a oír su melosa y dulce voz, era como si no hubiera pasado el tiempo y todo lo ocurrido fuera un mal sueño.
Desde entonces dejé apartadas y abandonadas casi todas las cosas que hasta esas fechas realizaba, mi mente estaba constantemente con ella y con el dilema de querer volver a verla, un día me lie la manta a la cabeza y le propuse un reencuentro, a lo que ella accedió con mucha alegría.
Los días precedentes fueron un sin vivir, los nervios me atenazaban por completo. ¡Y llegó el día! esa mañana muy temprano y con trescientos km por delante me llevaron al lugar de la cita.