LA PICONERA

LA PICONERA

miércoles, 29 de enero de 2014

NOSTALGIAS Y MIEDOS


Estas Navidades pasadas  afloraron a  mi mente, como una inmensa catarata  recuerdos plasmados en lo más profundo de mí ser. Esto me produjo un bajón de ánimos como hacía años no me sucedía.  Lloré desconsoladamente y hasta tuve miedo en la soledad de mi casa. Soy un hombre que ha pasado de los cincuenta. Mi forma de ver la vida ha sido y sigue siendo la del vivir el hoy, mi ayer y mi mañana no han existido nunca para mí. Soy feliz a mi manera, y  a pesar de haber tenido una vida bastante azarosa e intensa, no tengo cuentas pendientes que yo sepa.
La noche de ese nefasto día había quedado con una amiga para cenar. La televisión encendida y en silencio como de costumbre, y en el equipo de música sonaba "So Long Marianne" de  Leonard  Cohen. Y como si en una escena de cine ocurriera, acudieron  un aluvión de imágenes que formaban un cuadro al estilo Caravaggio, formando sombras difusas en la pared que bailoteaban como si estuvieran poseídas por el baile de San Vito, dando vida a mi infancia, mis padres, mis hermanos, mi pueblo, y mi primer y único amor.
Y entonces me pregunté cuando dejé de mirar hacia atrás en el tiempo y coloqué un muro infranqueable en mi memoria. El motivo exacto no lo sé (no soy un especialista en analizar psiquis y menos en la mía con lo complicada que es) pero creo que fue a raíz que faltaron mis padres, uniéndose además el que Ella me abandonara.
Desde ese momento no quise mirar hacia atrás, por un miedo atroz de saber que ya no tendría ni a mis padres ni a Ella para apoyarme. Así que maquinal e inconscientemente di por finalizada esa etapa de mi vida.
Comencé un nuevo periodo con la vitalidad y la libertad de un hombre de cuarenta y pocos, y una carrera desenfrenada en el conocimiento de camas ajenas, e impidiendo que ninguna de ellas se anclara y tuviera un hueco en la vida que yo me había creado, tal vez por miedo a perder de nuevo a quien amara y volver a quedarme solo.
 A raíz de la crisis emocional que se apoderó de mí, quise ahondar en el porqué de esa  nostalgia desaforada. Cogí unos días de vacaciones y viajé después de treinta y pico de años al lugar de mis orígenes; a la casa que me vio nacer, a la calle en la que correteé y el volver a pasar delante de ese corral que al llegar las primeras sombras  de la noche me infundía un miedo atroz. Mi casa que creía grandiosa me resultó pequeña, la calle donde jugaba estrecha y corta, el corral me resultó poca cosa, y  los pocos amigos de infancia que quedaban en el pueblo apenas les reconocí, y lo más duro fue que ellos ni  me recordaban. Al día siguiente desanduve el camino hecho.
Mientras consumía los kilómetros de regreso, recordé a mis padres fallecidos y a mis hermanos lejos de mí, y sobre todo a  Ella, pronto se iban a cumplir diez años desde que se marchó. Marque  su número de móvil con la esperanza de que aún mantuviera el mismo número, reconoció el mío y con un hola y_ ¿qué pasa? me saludó. Le pregunte que si tenía algún inconveniente en tomar café, que en un par de horas pasaba por su ciudad.  _Aceptó la invitación.
Más delgada y tan guapa como la recordaba, los años le habían favorecido, y según ella entre bromas me dijo que yo había engordado. Después de contarnos algo de nuestras vidas, le expliqué por el trance que había pasado y el viaje que había realizado. A continuación le pregunté el por qué me dejó. Mirándome  muy serena me espetó_ ¿No lo recuerdas? Con parsimonia me refrescó la memoria abriendo esos pasajes que  había relegado.
   Tenía tan idealizado mi pasado, que arrinconé consciente o inconscientemente los motivos que la habían llevado a dejarme, y comprendí, que mi etapa de pareja y de  infancia no había sido del todo color de rosas, que también hubo muchas espinas.  No quería recordar el pasado, porque me daba miedo el futuro. Tenía que asimilar que mis padres, y sobre todo esa mujer con la que había descubierto el amor y el sexo nunca más volverían. El asumir la edad que ostento, y comprender que ya no puedo estar comportándome ni compitiendo  con personas mucho más jóvenes.
Aquietada la mente, me doy cuenta que no es dramática, pero si inquietante  el declive que se cierne sobre mi vida, que jamás pensaba que llegaría a este punto y en la que siempre dispondría de juventud y vitalidad. Hoy sólo me queda, Nostalgias y Miedos.

20 comentarios:

  1. Me has hecho recordar a mí también, tu historia es parecida a la mía. Solo que mi madre aún vive (gracias a Dios). A diferencia tuya, creo que además de recuerdos y miedo nos quedan las ganas de seguir y porque no? Comenzar de nuevo. La experiencia de los años nos ayuda a no cometer los mismos errores. Has pasado la catarsis de los 50, Fuerza!! Que la vida sigue.
    Cariños….

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  2. Madurez quizás, asimilar que el tiempo pasa, que vamos avanzando por diferentes etapas de la vida, no mejores ni peores, sólo diferentes y de nosotros depende en qué forma les hacemos frente, creo que el primer paso ya está dado, la asimilación de que hay luces y sombras, nostalgias y alegrías, que el pasado nos ha formado,el presente es tan veloz que de inmediato se vuelve pasado y del futuro qué decir? yo me sentía intocable hasta que mi padre murió y entonces me di cuenta de la frágil línea en la que nos movemos.
    Los cincuenta... espero lleguen a mi sin apenas sentirlos.

    Besos FIbo, te cuidas.

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  3. Uy pero mañana sera otro día y siempre hay algo nuevo que te devolverá por lo menos una sonrisa Uno idealiza lo que fue y sueña con algo mejor , pero solo nos queda seguir y enfocarnos en el presente y lo que tenemos a mano. Te mando un b eso y te me cuidas.

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  4. A veces si que es cierto que los reecuerdos nos pueden doler en lo mas profundo del alma, pero que sería de nosotros sin nuestros recuerdos, en ellos está condensada toda nuestra vida, presente, pasado y el futuro lo vamos construyendo con nuestro día a día.
    Preciosa cabecera la de tu blog.
    Abrazos

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  5. Preciosa entrada que me ha hecho volver la vista atrás , nuestros recuerdos forman parte de nuestra vida y de lo que somos ahora, no podemos descargarlos, hemos de llevarlos dentro de nuestra mochila para siempre.
    Me alegra verte de nuevo
    Besos

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  6. Hoooooooo, me conmovió tu historia amigo creo que es normal que bloqueemos lo malo del pasado pero igual se debe recordar lo bueno, es bueno de ves en cuando revisar como somos y para donde vamos y enfrentar los miedos para poder seguir, mira quien te lo dice jajajaja creo que tu eres un hombre que nunca envejecerá lleva la juventud por dentro, y nunca estará solo las nostalgias y los miedos pasan.

    Besitos de colores querido amigo que tengas un hermoso día.

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  7. Es difícil decir alguna cosa para esta melancólica entrada.

    "Nadie conoce el fondo de la olla mejor que el cucharón que la revuelve"

    Es como la canción que te compartí hace un tiempo atrás.

    De jóvenes nos dicen "¡Hey, corre y vive que después de esta vida no hay otra!". Pero si las hay.. y muchas. . Una de ellas es la adultez, o madurez, o vejez o como le quieras llamar.

    Pero nos creemos inmortales y no medimos las consecuencias de nuestros actos o de nuestras palabras.

    Todos , absolutamente todos nuestros actos traerán consecuencias. Algunas inmediatas y otras no tanto. Pero tarde o temprano el tiempo nos pasará la cuenta.

    Eso es una ley universal y contra eso no hay nada que uno pueda hacer más que aprender de los errores


    Un abrazo fuerte y cálido

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  8. Te entiendo y no imaginas cuanto, pero mira afuera después de saberte en todos esos instantes y respira Fibo, respira, aun late la vida.

    Se te extrañaba, aunque tampoco estoy mucho

    Besotes

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  9. Te entiendo perfectamente. Pero creo que quizá no era tu día, o tu temporada. Quizá llegue la primavera o el verano y veas todo de otra manera.
    Yo pienso a veces como tú, pero como soy muy de verano y sol, esos pensamientos acostumbran a acompañarme en otoño en invierno.
    Y si no es por lo que yo digo y me equivoco, pues a asimilar lo que se tiene y a saber valorarlo; la vida es así compañero. Yo sí tengo pareja pero también mis padres han ido dejándome en el camino de mi vida...y la verdad es que muchas veces los echo de menos.
    Un abrazo

    Joker

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  10. TE ENTENDI MUCHO para mi fue triste, el 19 de diciembre fallecio la madre de mi marido y la navidad te lo imaginas. ANIMO

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  11. Fibo:
    Asumirnos tal cual somos es sinónimo de madurez.Todos hemos pasado por periodos tristes pero luego lo superamos. Tu eres muy vital y entusista, volveras a pasarlo increíble, ya verás.Las rosas son bellas pero hay que tener cuidado con las espinas.
    Abrazos y que tengas un estupendo 2014.

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  12. Fibo, no quites ese muro infranqueable, y mira para adelante, ¡que te voy a decir yo, que tu ya no sepas!...pero hazme caso, al principio cuesta, pero se consigue. Por esas fechas yo también echaba de menos a mi papa, falleció ya hace tres años.
    Te mando un fuerte abrazo.

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  13. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    Respuestas
    1. Hola Fibo , muy bueno la historia que nos cuentas hoy , pero dejame que te diga una cosa no seas tan duro contigo mismo , y piensa que aún en temas del amor , tienes muchas cosas buenas que ofrecer amigo mio , te deseo un buen fin de semana , besos de tu amiga Flor.

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  14. uufff me has dejado Fibo si a veces es muy duro y dificilde tragar dicen que el tiempo cura las heridas seguramente que si todos sobrevivimos en una aparente calma pèro siempre creo que tenemos oportunidad nuevamente de volver a empezar y la mochila de los recuerdos que duelen guardar, como siempre tu relato llegando alma , un besote sabes que me alegra volver a leerte feliz finde desde mi brillo del mar

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  15. Son etapas de la vida, pero siempre pienso que hay que vivirlas , recordar lo mejor de ellas y seguir adelante,,
    Trata de ser felíz !!, besote

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  16. Los fantasmas.del pasado.. fueraaaaaaa!!! fuchis, fuchissssssssssssssss... sólo recordar a quien no nos hizo daño, lo demás fuera de nuestra vida y de nuestra mente, sé que es difícil pero se consigue aunque sea a ratos. Besosssssssssssssssss

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  17. La vitalidad va en el espíritu... Hay momentos bajos, como el que has tenido; pero uno remonta.

    Llegarán tiempos bonitos, con ilusiones. en ellos no pensarás que estás en declive.

    Algún día volverás a amar, da mucha energía enamorarse, mucha vida y juventud para el corazón. Pero si no te sucediera así, habrá otro tipo de ilusiones que te harán olvidar eso que le llamas declive...

    Un beso.

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  18. Es que el pasado por muy amargo que sea, nunca debe olvidarse, son etapas de la vida que dan forma y enriquecen la personalidad.
    No hay persona en el mundo, que no tenga retazos de su vida muy amargos, solamente con la enfermedad y la muerte de los seres más queridos, ya es bastante, pero no por eso hay que cerrar la puerta al dolor, hay que sentirlo y sufrirlo hasta que lentamente, solo queda un recuerdo aceptable.
    La ingeniera... de sentimientos, jajaja, te deja su parecer después de leer tus nostálgías y miedos.
    Un abrazo.

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  19. La vida tiene momentos en que algunas realidades se nos hacen tan visibles que el corazón o la mente no lo asimila.Hay que seguir adelante y como se suele decir para atrás ni para coger impulso. Abrazos.

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